Nacional

Colombia afianza la ofensiva para fomentar el hábito lector
Autor: Redacción EL MUNDO
20 de Diciembre de 2013


Según la ministra de Cultura el hábito lector de los ciudadanos es un problema que se debe atacar con libros en espacios no convencionales.


EFE


El hábito de la lectura en los colombianos se ha convertido en una obsesión para su ministra de Cultura, Mariana Garcés, que a pocos meses de terminar el mandato del presidente Juan Manuel Santos destacó hoy el esfuerzo hecho ante este problema de Estado.


Según datos de la Unesco, Colombia está entre los países de la región que menos libros por habitante lee con un índice de 2,2 libros al año, mientras los mexicanos leen 2,9, los argentinos 4,6, y los chilenos, a la cabeza del continente, leen 5,4 libros anuales.


Índices aún alejados de países como España, donde según la Unesco se leen diez libros por habitante cada año, o Portugal, con 8,5.


La ministra opinó que el problema de Colombia y de América Latina en general frente a la lectura es que está inserta en la cultura de la oralidad, acostumbrada a que se dicte clase y sin la cultura de la investigación que se tiene en los países europeos.


Para enfrentar este problema, uno de los compromisos más importantes de este Gobierno según Santos, Garcés se enfocó en la primera infancia: "Sabemos que el hábito lector se adquiere entre los cero y los siete años, allí hemos dedicado gran parte de nuestros recursos y esfuerzos".


Como el trabajo realizado en estos tres años se centró sobre todo en esta franja de edad, la ministra confesó que los resultados de la política de fomento de la lectura aún no son visibles en encuestas como las de la Unesco, que miden sus índices a partir de los doce años.


"No estamos muy seguros de que esas encuestas reflejen la realidad, por eso en 2014 queremos tener la posibilidad de tener una encuesta que incluya a esa población", dijo la ministra.


En este esfuerzo, el Ministerio de Cultura adquirió cerca de ocho millones de libros, distribuidos entre bibliotecas públicas y centros de atención a la primera infancia y, al final del período presidencial, en agosto de 2014, espera haber entregado un centenar de nuevas bibliotecas.


Desde 2010, cuando Garcés se puso al frente del Ministerio y empezó el proyecto de fomento de lectura, llamado "Leer es mi cuento", se dotó con una biblioteca a los 79.000 hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, que carecían de libros y se distribuyeron ejemplares a través de periódicos populares.


"Se trataba de llegar con los libros a espacios no convencionales, a la casa y fortalecer la biblioteca pública", afirmó.


Para estas bibliotecas y las ya existentes, el Ministerio promovió un proyecto de fortalecimiento con la compra de colecciones para la primera infancia, adultos y novedades.


"Una compra de novedades para que estén en las bibliotecas para nosotros es muy importante, eso nunca llega", dijo la ministra.


Asimismo, para que el esfuerzo en el fomento de la lectura permanezca en el tiempo y aumenten los índices generales, el Ministerio promovió una iniciativa legislativa para garantizar que siempre estén disponibles recursos para la lectura.


"No importa quién sea el ministro, siempre encontrará unos recursos que debe invertir para la lectura", afirmó satisfecha Garcés, sobre lo que considera su principal legado al país.