Columnistas

Empleo, salarios y equidad
Autor: Rafael Bravo
13 de Diciembre de 2013


El mundo económico en los Estados Unidos recibió con beneplácito las cifras de empleo de noviembre que mostraron un saludable aumento en el número de plazas de trabajo nuevas y una caída en los índices de desempleo ubicándose en el 7 por ciento.

El mundo económico en los Estados Unidos recibió con beneplácito las cifras de empleo del mes de noviembre que mostraron un saludable aumento en el número de plazas de trabajo nuevas y una caída en los índices de desempleo ubicándose en el 7 por ciento. El acumulado del año muestra que la economía ha agregado 2.1 millones de trabajadores. Lamentablemente un poco más de la mitad de los mismos se han dado en sectores que pagan bajos salarios como el comercio detallista, hotelería y establecimientos de diversión. No obstante lo anterior, por fin se tiene una tasa a la baja que es producto de más gente entrando al mercado laboral en lugar de muchos dándose por vencidos en su búsqueda por un empleo. En otras palabras: la tasa de participación es mayor.


Coincidiendo con estas buenas noticias el país ha conocido que la pobreza continua su ritmo ascendente. A finales de la semana miles de trabajadores salieron a reclamar un incremento en sus salarios. En particular aquellos que prestan sus servicios al sector de alimentos de comida rápida y al gigante WallMart. Se cuestiona que mientras los grandes conglomerados obtienen altas utilidades, sus empleados deban pasar enormes dificultades para sobrevivir. 


La Oficina de Presupuesto del Congreso ha revelado que durante las últimas 3 décadas los ingresos antes de impuestos de los más ricos pasaron del 43 por ciento en 1979 al 50 por ciento en el 2010. El famoso 1 por ciento se llevó el 15 por ciento del total. A su vez los sectores bajos vieron como sus ingresos cayeron del 6.2 por ciento al 5.1 en el periodo citado, producto de un estancamiento de los salarios que no han mantenido su poder de compra y por la crisis iniciada a partir del 2008 que no ha hecho posible aumentar las remuneraciones.


Ello ha sido aprovechado por algunos sectores políticos pidiéndole al congreso una revisión del salario mínimo vigente como la mejor forma de atacar la creciente desigualdad. Precisamente el presidente Obama ha prometido que en lo que resta de su mandato dedicará sus esfuerzos por atacar lo que denomina ‘’ décadas de una peligrosa tendencia hacia la inequidad y la falta de movilidad social que ha puesto en entredicho a la clase media’’. El Premio Nobel de EconomíaRobert Shiller afirmo luego de haber sido galardonado que la desigualdad es ‘’ el problema más importante que enfrentamos hoy día’’ 


Simultáneamente, el Papa Francisco en su reciente exhortación apostólica La Alegría del Evangelio ha sido enfático en destacar lo que llama la economía de la exclusión, la idolatría del dinero, la inequidad que genera violencia como motivos suficientes para que el mundo se comprometa en la inspiración de un nuevo orden social y económico que tenga en cuenta a aquellos que tradicionalmente son maltratados por grandes carencias materiales. 


‘’Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría infeliz…Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone de forma unilateral e implacable sus leyes y sus reglas’’ El Papa se lanza en ristre contra la economía del ‘’derrame’’ o ‘’trickledown ‘’iniciada por los conservadores en los Estados Unidosdesde el gobierno Reagan. Enhorabuena la revista Time lo ha declarado el Personaje del 2013.