Economía

Colombian industry affected by price controls in Venezuela
Industria colombiana, afectada por control de precios en Venezuela
Autor: Katherine Giraldo Zuluaga
7 de Diciembre de 2013


Las elecciones municipales de este domingo en 337 alcaldías de Venezuela se realizarán en medio de la incertidumbre económica por las acciones emprendidas por el presidente Nicolás Maduro en su lucha contra la especulación.


Foto: EFE 

La intervención en el mercado automotor para controlar la producción y la venta de vehículos nacionales e importados ha generado un fuerte impacto en esta industria. 

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha tomado medidas como expedir  decretos para bajar los precios de automóviles, regular los límites de inversión de nuevos negocios y controlar los precios de arrendamientos con el fin de contrarrestar la crisis económica que se ha presentado en el país. 


Gremios y expertos consultados  por EL MUNDO consideran que este tipo de medidas traerá inconvenientes a futuro y que se debe pensar en otro tipo de soluciones que permitan mejorar las relaciones con los países vecinos a Venezuela, por ejemplo, Colombia. 


Según la Cámara Colombo Venezolana (CCV),  Venezuela no está creciendo como el año pasado. A octubre, el país fronterizo creció 1,4 %, con respecto a 2012 y el comercio entre Colombia y Venezuela cayó con fuerza en el primer semestre de 2013. 


Igualmente, durante los meses de enero a septiembre, se vendieron US$1.662 millones, siendo los alimentos el sector que más reportó crecimiento, especialmente la carne, mientras que que los demás sectores bajaron sus ventas. Este fenómeno se presentó también con otros países como Estados Unidos, Brasil, y Argentina.


Gremios colombianos


Al respecto, Tulio Zuloaga, presidente de la  Asociación del Sector Automotriz y sus Partes (Asopartes), indicó que hay una afectación grande para el gremio porque al presidente Maduro determinar que se bajen los precios de los vehículos por decreto, no es posible que haya un sostenimiento en los valores, implicará  muchos problemas y el cierre de varias empresas. 


“Este año prácticamente no se ha despachado nada a Venezuela, hemos bajado las exportaciones, nosotros enviábamos 50.000 vehículos al año y ya no estamos exportando prácticamente nada. En autopartes despachábamos US$300 millones y creo que no hemos llegado ni al millón de dólares este año”, puntualizó el directivo. 


Zuloaga informó que como el fenómeno de disminución en la venta de vehículos se ha venido presentando desde hace tres años, la asociación ha buscado alternativas abriendo mercados en nuevos países, y hasta el momento se encuentran despachando producción a 49 países de Norteamérica, el Caribe y Centroamérica.  


Así mismo, Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), coincidió con Tulio Zuloaga en que las exportaciones hacia Venezuela son prácticamente inexistentes y manifestó que uno de los principales inconvenientes es el de los pagos inoportunos a las exportaciones que se realizan hacia ese país y sugirió  que este inconveniente sea resuelto entre los presidentes Santos y Maduro para que haya desembolsos ágiles. 


Consecuencias


Entre tanto, Magdalena Pardo, presidente de la CCV, explicó que el Gobierno venezolano creó dos entes para que mejore el uso en la asignación de divisas y para que se establezcan los parámetros de las políticas de comercio exterior a partir de un presupuesto de divisas.


El objetivo es que el sector productivo reciba de manera oportuna su materia prima, insumos y productos de consumo que permitan reavivarlo y enfrentar la escasez. Pardo explicó que mientras eso se da, Venezuela necesita seguir importando.


“Colombia juega un papel muy importante en esta coyuntura. Primero, porque abastece rápidamente a Venezuela en los rubros en los cuales es deficitaria; segundo, establece cadenas productivas binacionales; y tercero, diseña mecanismos de pago alternativos al dólar”, dijo Pardo.


Agregó que “está demorada la toma de estas soluciones y entre los caminos que se han planteado están  el intercambio de bienes por bienes, o el pago en petróleo de nuestras exportaciones, entre otros”, puntualizó la presidente.


De acuerdo con la Cámara de Comercio Colombo Venezolana, uno de los requisitos que se le pedirá a los empresarios venezolanos será la garantía de fiel cumplimiento en los que  se le exigirá que importen antes de la liquidación efectiva de los recursos y también explicó que las medidas implementadas por Maduro implican que haya más control pero se corre el riesgo de que esa vigilancia implique más dificultades para las importaciones o la producción. 


Por su parte, Jorge Velásquez Peláez, consultor internacional y columnista de EL MUNDO,  aseguró  que mientras en Venezuela exista el régimen de control de cambios habrá dificultades en los pagos de las importaciones porque a veces las divisas no se entregan oportunamente lo que genera incumplimiento en los pagos y pérdida de confianza para hacer negocios con el país. 


Además, precisó que  los retrasos en los pagos conllevan a que se presenten faltantes de productos en el mercado, escasez de otros, inflación de costos por demanda insatisfecha y situaciones como la del presente. 


“Lo ideal es que Venezuela normalice su situación de pagos internacionales, elimine el régimen de control de cambios o al menos que se busque facilitar los pagos por importaciones a ciertos países”, manifestó el experto.


Finalmente, Velásquez Peláez aseguró que lo más recomendable es que Venezuela vuelva a tener libre comercio, acuerdos bilaterales y comerciales para que las compañías recuperen su capacidad exportadora  y que el país no tenga que depender exclusivamente del petróleo. 



Panorama venezolano

María Alejandra González Pérez, profesora titular de la Escuela de Administración de la Universidad Eafit, explicó que las fallas económicas de Venezuela derivan de la  alta dependencia de la exportación de petróleo, una infraestructura pobre, y capacidades administrativas limitadas.


Además explicó que en el país vecino hay una situación en la que se visualiza una inflación en aumento constante debido al exceso de liquidez de moneda local en Venezuela, una prohibición del aumento de los precios de productos como electrodomésticos, ropa y calzado, y la escasez de provisiones básicas.


La docente sugirió que el presidente Maduro debería tratar de vender parte de las reservas en oro por dólares para aumentar la liquidez del dinero extranjero y así facilitar a los importadores la continuación de las actividades de comercio con otras naciones.


“Para los empresarios venezolanos, uno de los efectos negativos a largo plazo es que el aumento de los bienes importados traerá consigo una paralización en la adquisición de bienes de capital y por ende actualización de la tecnología para la producción, y adicionalmente de las materias primas. Esto afectará necesariamente el sector industrial del país, reflejándose en disminución de la capacidad productiva, y de los empleos del sector”, dijo González Pérez.