Mundo deportivo

New champion, the “Mozart” of chess
Campeón, el “Mozart” del ajedrez
23 de Noviembre de 2013


El joven noruego Magnus Carlsen, quien en enero pasado batió el récord de puntuación ELO, hasta entonces en poder del ruso Gari Kasparov, con 2.849, es el segundo campeón mundial más joven de la historia.


Foto: EFE 

Magnus Carlsen (derecha)es un apasionado del fútbol. Es seguidor del Real Madrid y jugó de lateral izquierdo en el Fremad Famagusta, un equipo de la Sexta División noruega.

El noruego Magnus Carlsen, desde ayer campeón mundial de ajedrez y comparado con Mozart por su juego armónico e imaginativo, es un ídolo en su país y un fenómeno que ha traído a este deporte el “glamour” de la cultura pop.


El que fuera niño prodigio del ajedrez, ahora a punto de cumplir 23 años, ha participado en campañas publicitarias con una firma de ropa junto con la actriz Liv Tyler y tiene acuerdos de patrocinio con varias empresas, que se calcula le proporcionan unos 1,2 millones de euros al año.


Los elogios a su talento para el ajedrez, que Gari Kasparov definió como una mezcla entre Anatoli Karpov y Bobby Fischer, conviven con las etiquetas de ídolo juvenil y creador de estilo, mientras la revista “Cosmopolitan” lo elige uno de los hombres más sexy y “Time” entre las cien personas más influyentes del mundo.


De Karpov tiene la comprensión teórica del juego y su gran repertorio de aperturas. De Fischer, algo aventurero y lúdico que lo lleva a seguir jugando, e incluso a ganar, partidas que parecen perdidas como ocurrió con su quinta victoria ante el indio Viswanathan Anand en la lucha por el título mundial.


En su país, Carlsen es un héroe nacional a la altura de Petter Northug y Marit Bjørgen, figuras mundiales del esquí nórdico, el deporte más popular en este país.


Su evolución


Sven Magnus Carlsen, nacido en Tønsberg, a las afueras de Oslo, es hijo de un ingeniero apasionado del ajedrez (Henrik), quien le enseñó a jugar a los cinco años, cuando ya había dado muestras de su capacidad nemotécnica memorizando por ejemplo los nombres y población de los 430 ayuntamientos de Noruega.


Pero el niño Carlsen no mostró especial interés o aptitud para el ajedrez, hasta que un par de años más tarde, cuando vio a su padre jugar con su hermana mayor, Ellen, se despertó su animal competitivo y empezó a volcarse en el juego y a estudiarlo por su cuenta.


Un detalle curioso es que, según ha dicho en diversas declaraciones de prensa, en su formación como ajedrecista el uso de ordenadores y bancos de datos fue tardío y, para él, relativamente secundario.


“Utilizo el ordenador para el análisis pero creo que hay cosas que solo se ven ante el tablero”, dijo recientemente.


Su evolución fue meteórica, y en 2003, la familia se tomó un año sabático para viajar por Europa y acompañarlo en los principales torneos, igual que han hecho Henrik y Ellen en este mundial.


Fue al año siguiente cuando se estableció en la élite mundial y con 13 años y 4 meses se convirtió en el segundo Gran Maestro más joven de la historia hasta entonces.


Un mes antes, en un torneo de partidas rápidas en Reikiavik, fue capaz de derrotar a Karpov y empatar con Kasparov en una partida en la que minutos antes del comienzo se le veía esperando a su rival mientras leía un cómic del Pato Donald.


Por eso este título mundial ha sido la culminación de una trayectoria marcada por la excelencia: con 15 años ya era uno de los cien mejores del mundo; con 17 entraba en el “top 10” y desde enero de 2010 ha sido el número uno salvo en un par de cortos intervalos.



Carlsen fue muy superior

Magnus Carlsen es el nuevo campeón mundial de ajedrez, tras derrotar ayer al indio Viswanathan Anand en el Campeonato Mundial de esta disciplina, disputado en Chennai (India).


Un marcador de 6,5 a 3,5 puntos clausuró el encuentro de Madrás, previsto a doce partidas, aunque la superioridad del aspirante, que a diferencia de su adversario no cometió errores de bulto, hizo innecesaria la disputa de los dos últimos juegos. 


Tres victorias de Carlsen, en la quinta, sexta y novena partidas, y siete tablas ilustran la inferioridad de Anand, quien con la edad ha perdido gran parte de sus cualidades, imaginación, intuición y rapidez de reflejos que lo habían elevado a la cima en otras ocasiones, lo que llevó a que el campeón del mundo en dos periodos, primero del 2000 al 2001 y luego desde el 2007 hasta ayer, cediera su corona al hombre máquina del ajedrez actual.