Política

Conservatism is not the same as Uribe’s followers
El conservatismo no es el uribismo
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
23 de Noviembre de 2013


El Directorio Conservador de Antioquia le pidió a su nuevo presidente no seguir lamentando la ida de dirigentes azules hacia el uribismo, sino aplicar los estatutos y expulsarlos.


Está debutando hablando muy claro y preciso el nuevo presidente del Directorio Conservador de Antioquia, Juan Carlos Trujillo Barrera.


Y de una dijo que el Partido Conservador no es el movimiento Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe.


Además dijo que por lo que ha visto en los municipios, no va a haber la tal debacle conservadora en Antioquia, porque la lista de Uribe no emociona a los dirigentes, que no se deben dejar desorientar.


 -Usted que trabaja bien tranquilo como rector de Unisabaneta, ¿por qué le dio por meterse de lleno en la política y aceptar la presidencia del Directorio Conservador de Antioquia?


 “Los hombres se conocen en las dificultades, el partido cuando ha estado pujante, la gente lo ve ganador, hay muchas peleas por las dignidades y todo eso.


Yo soy la unión de los diferentes grupos que ven en Juan Carlos Trujillo a una persona que da garantías a los procesos. Yo asumo en un momento difícil en que buscar los votos conservadores será una gran tarea.


Pero cuento con unos grupos de trabajo excepcionales, como los de Nidia Marcela, Juan Diego, Olga Suárez, Marta Ramírez que son muy fuertes y lo digo desde ya que nos permitirán tener un incremento en el Senado y estamos trabajando muy duro para conservar las Cámaras”.


 -¿Qué origina la coyuntura difícil que vive el conservatismo colombiano y que influye en Antioquia?


 “El problema del Partido Conservador se puede leer como la falta de liderazgo y la falta de aspiración a tener su representación propia.


Si bien el partido en Antioquia siempre ha estado en las primeras líneas y hace parte de las coaliciones de gobierno y pone sus candidatos, en el ámbito nacional es triste ver un partido sin un candidato a la Alcaldía de Bogotá y también a la Presidencia de la República.


Y gente que estaba en el partido, lastimosamente se fue pretendiendo que le hagamos la segunda a otros partidos o movimientos.


Este es un partido sin vocación de poder, no estimula a nadie y ha perdido contacto con la juventud, contacto con los trabajadores y en la parte rural, donde éramos tan fuertes, la presencia de los dirigentes es muy escasa.


Por eso hay que retomar todas esas fortalezas que tuvo el partido”.


 -¿Pero cómo sostener las siete curules de Cámara cuando la coyuntura es totalmente diferente al 2010. Ya no está Ramos en la Gobernación, hoy está Fajardo y aparecen las listas de Uribe sustrayéndoles valiosos candidatos con votos?


 “Uno que respeta al presidente Uribe queda muy triste cuando cautiva a esos antiguos dirigentes conservadores, colocándoles familiares en la lista.


Esa es una estrategia que a mi modo de ver no es ideológica. La norma del menor esfuerzo que estos dirigentes optaron de no hacerse contar dentro de su partido, sino de ir por debajo de la sombrilla del expresidente, me lleva a mí a ir a los municipios a llamar y ver el entusiasmo de nuestros dirigentes y no vemos una gran desbandada de ellos apoyando a esas listas que no emocionan”.


 -¿Me está hablando de la lista de Uribe a la Cámara en Antioquia?


 “El presidente Uribe es un gran caudillo, pero una sola locomotora jalando cien vagones le queda muy pesada. Y nosotros tenemos muchas locomotoras jalando cada una”.


-Pero Uribe de todos modos les causa dificultades.


 “Sí, va a ser un momento difícil porque tenemos que decirle a la gente que no se puede dejar confundir porque el Centro Democrático no es el Partido Conservador y vamos a demostrar que un partido histórico, de 164 años de vigencia, no puede perder en una elección su electorado, sería una antítesis de la política como lo es que el Gobierno tenga la oposición  ellos mismos. Son cosas muy extrañas, pero tampoco podemos creer que haya una debacle.


El expresidente Uribe y el presidente Santos no nos ganaron en Antioquia, entonces uno pregunta cuándo una división suma, si uno sabe que una división resta. ¿Entonces la U se sostiene?, ¿el presidente Uribe crece? y que pasó en las elecciones pasadas que todos estuvieron juntos, con esa dirigencia tan importante que tiene la  U en Antioquia, qué ha pasado de nuevo.


Que el presidente discuta con el candidato que nos propuso, no entiendo el fenómeno político que lleve a un crecimiento electoral tan grande y a que estos dirigentes, que se han ido del partido, que ya no hacen parte de él, que ya no van a poder llamar a las gentes conservadoras porque eso no es ético, porque ellos tienen que decir su verdad política, dónde están y para  dónde van.


Por eso no veo esa debacle conservadora que pronostican”.


-Pero le insisto que ya no está Ramos en la Gobernación, pero sí Fajardo que es otro cuento.


 “El 2010 fue un fenómeno político muy grande, una emulación entre Óscar Suárez y Luis Alfredo Ramos. El poder y la maquinaria dan una votación, eso es indudable.


Pero el trabajo de estos equipos que están ahora y las tesis, porque hay que sacar tesis, porque si no llegamos nuevamente a las bases con tesis y programas no habrá votos. Si el voto es solo el de maquinaria sí habría una debacle.


¿Qué le llevó el doctor Ramos al Centro Democrático si la visión de muchos era simplemente un voto de maquinaria?, se pregunta uno”.


 -En las últimas juntas de congresistas conservadores hasta se planteó la expulsión de aquellos que se fueron para las listas de Uribe y de aquellos que han facilitado el trasteo.


 “Yo destaco la actitud de Liliana Rendón porque en la política hay que tener carácter, porque uno no puede estar esperando a que lo echen o a quedarse escondido.


Los que se fueron para donde Uribe ya no hacen parte del partido, lo que pasa es que la política nuestra, esa movilidad que ocurre en Colombia, nos hará pensar que pronto se puedan devolver. Pero yo ya no creo que el Partido esté esperando que la gente, que le haga daño con sus movimientos, se devuelva.


Nosotros lamentamos que se hayan ido, pero también le decimos al conservador que no se deje desorientar porque ellos ya no representan las ideas conservadoras.


No entendemos por qué se fueron, si eran los halagos de una lista fácil de salir o ya no tenían el potencial electoral”.


 -¿Usted está diciendo que está en desacuerdo con lo que hicieron Ramos, Fabio Valencia y Juan Gómez?


 “Del doctor Juan no he oído pronunciamiento, veo que su hermana está en la lista uribista, al doctor Fabio sí lo veo muy activo en ese movimiento y el doctor Ramos, en esa lamentable situación en la que está, ojalá demuestre su inocencia, le vemos a su hijo enarbolando las banderas políticas de un movimiento al que también le vemos unos candidatos en el Partido Conservador muy importantes.


Yo no sé qué pasa con estos dirigentes que sus equipos se quedan en un lado y ellos se van para otro”.


 -¿Pero está tan caliente el panorama azul por esas migraciones y trasteos que están hablando de expulsiones?


 “Yo creo que la gente se auto-expulsa, yo no creo que la gente tenga moral mañana para presentarse otra vez, los hechos políticos son claros.


Yo sí lamento la ida de ellos, porque me habría gustado tener de ellos un acompañamiento en el momento en que el partido tiene que renacer con estos equipos nuevos, con esta gente tan echada para adelante como son Nidia Marcela, Juan Diego, Marta, las cámaras tan trabajadoras que están recorriendo el departamento, con el diputado Villegas que nos acaba de llegar para aspirar a la Cámara, de César Eugenio, que conforman una máquina de trabajo como nunca se había visto”.



La convención

-Y en lo nacional, ¿cómo recibió usted el aplazamiento de la Convención para enero cuando ya no es viable o muy tarde sacar un candidato presidencial competitivo?


 “Hubo muchas discusiones porque dentro del partido las posiciones son varias. Hay dirigentes que quieren candidato propio, dirigentes que aspiran a acompañar a Santos dentro de la Unidad Nacional, dirigentes que no se sienten cómodos en la Unidad Nacional porque han sido maltratados en el Gobierno de Santos.


Entonces, lo que hubo ahí fue un acuerdo al que tuvieron que llegar forzados por la parte jurídica, es un acuerdo que tenga el fondo de hacer la convención, la cual otro sector rechazaba, pero se estaba arriesgando la vigencia del Partido porque la Constitución y los estatutos obligan a la convención.


¿Qué pasará en enero? La política está muy revuelta, no hay nadie fuerte, un presidente sin definir los respaldos, un Vargas Lleras que tiene un centro político que no es jefatura de nada, un Partido Conservador esperando que su jefe natural, el doctor Pastrana, diga qué orientación quiere dar, un grupo que ya se fue para donde el presidente Uribe, porque lo que tenía para ofrecer era Senado y Cámara y ya se los ofreció.


Mejor dicho, no hay nada escrito, todo depende de qué candidato salga, si es que el partido define su aspirante o si apoya al presidente o se va con Óscar Iván, situaciones que yo no veo claras porque este es un problema de las bases y ellas pidieron candidato propio en la reunión que hizo el conservatismo antioqueño.


La fecha sí es muy lejana y cercana a elecciones. Vamos a ver qué nos da, la sabiduría del Directorio Nacional fue esa fecha. Yo considero que hay unas decisiones internas de todo el mundo bregando a acomodarse apenas se conozca más el panorama político en enero”.