Columnistas

Evocando los años sesenta
Autor: José Maria Bravo
22 de Noviembre de 2013


Para muchos, los años sesenta del siglo XX, fueron los más apasionantes de la era moderna. Durante esos años, se aspiraba a la gran transformación de la sociedad desde diferentes ángulos: extremo izquierdistas, católicos, sectores populares,

Para muchos, los años sesenta del siglo XX, fueron los más apasionantes de la era moderna.  Durante esos años, se aspiraba a la gran transformación de la sociedad desde diferentes ángulos: extremo izquierdistas, católicos, sectores populares, de clase media y de élites. 


Desde Carnaby Street, una de tantas calles de Londres, surgieron la moda y un modo de ser de la juventud. 


Se tuvo la influencia de personajes como; Picasso, los Kennedy, Martín Luther King, Fidel Castro, su Santidad Juan XXIII, los obispos Cámara y Valencia Cano, el padre Camilo Torres, Jaime Arenas, Brizne y la URSS, la China milenaria y poderosa, con Mao Tse Tung. 


La explosión del arte, los Beatles, el Rock, Elvys Preysler, resonaron en todos los ámbitos.  Una pequeña isla se alzó desafiante, enfrentando a la nación más poderosa del mundo occidental. Se escuchó la protesta juvenil, ideológicamente impulsada, entre otros, por Herbert Marcuse.


A partir de 1964, la inquietud universitaria empezó a derivar el terreno de la acción. El año 1965, encontró convulsionados a planteles universitarios en distintos continentes, llegaron las asonadas de mayo de 1968 con “Danny el Rojo” a la cabeza. La violencia se volvió combustible de la década.


La Iglesia Católica hizo su “aggiornamiento” por medio del Concilio Vaticano II. En las universidades colombianas se vivió la agitación de la Federación Universitaria Nacional FUN, se invocaba el Concilio para predicar la necesidad de compaginar a los claustros con la Doctrina Social de la Iglesia Católica.


Se manifestó la pintura pop, la arquitectura escultórica, la novela antihéroes, la poesía cotidiana, el teatro desnudo y el político. Se dio la proyección del dadaísmo.


América Latina se convirtió en “tema de interés mundial”.  García Márquez trascendió la literatura colombiana con “Cien años de soledad”. 


Se dio el auge de la ciencia, la energía nuclear, el dominio del hombre sobre la naturaleza, la llegada del hombre a la luna.


Impactaron el control de la natalidad, el movimiento feminista, la presión de grandes fuerzas económicas, la explosión de los medios de comunicación.  


Mientras tanto, amplios sectores humanos se debatían en el subdesarrollo, la guerra y la inseguridad, luchando sin esperanzas por lograr un futuro digno, una calidad de vida humana comparable con los adelantos logrados. 


Hay que entender que el mundo era demográficamente joven; la ciencia, la técnica, los avances en la medicina, los procesos de urbanización y saneamiento de las ciudades, propiciaron el aumento de la vida probable del género humano, la población mundial creció.


Los jóvenes que no conocieron los horrores de la IIª guerra mundial, y si, la prosperidad de Europa y los Estados Unidos, rechazaron la sociedad de entonces, quisieron hacer de la universidad el foco de un nuevo radicalismo transformador de la sociedad que les correspondió, buscando una mas humana, alejada del estado industrial y del imperialismo.


El monstruo económico recibió el apoyo de los medios de comunicación, para extender la influencia de las fuerzas económicas, que crearon nuevas necesidades; fue el arraigo de la sociedad de consumo.


Mientras el hombre conquistaba el universo, éste se sintió prisionero de su propio invento. Notó cómo las tradiciones y sentimientos se acababan, veía con horror cómo el gasto bélico superaba las inversiones en programas educativos y nutrición, cómo se aumentaba la distancia entre la masa de población paupérrima, y una minoría pudiente.


 Aparecieron los gritos de rebeldía lanzados por la juventud, por las gentes de color, por feministas y artistas. Se manifestaron claramente los hippies y su sociedad de amor. Lo anterior explica otra faceta de esos años, la de retomar los viejos valores humanos.


El pasado nos interroga sobre la conveniencia de analizar los años pasados, para…