Columnistas

Medell韓 y la transformaci髇 del sector de las telecomunicaciones
Autor: Carlos Alberto Atehortua R韔s
22 de Noviembre de 2013


Medell韓 ha tenido el privilegio de contar con gobernantes que de una u otra manera, han estado vinculados al sector de las comunicaciones, las telecomunicaciones y las tecnolog韆s de la informaci髇,

Medellín ha tenido el privilegio de contar con gobernantes que de una u otra manera,  han estado vinculados al sector de las comunicaciones, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información,  de allí el interés permanente de que la ciudad no se detenga en este tipo de temas,  y que adopte decisiones acertadas en un asunto tan trascendental como el de las TIC,   en la sociedad contemporánea.


Si bien la ciudad se ha  caracterizado por tener un proveedor eficiente de servicios públicos domiciliarios, en especial los servicios de agua potable, alcantarillado, energía y gas, en el caso de las telecomunicaciones, el asunto ha tomado una dimensión mayor, pues en la actualidad no basta con tener un operador eficiente de servicios fijos locales,  internet y televisión por suscripción, pues los servicios inalámbricos en especial los móviles de voz y datos en bandas anchas, han venido a sustituir los llamados servicios básicos convencionales.


La competencia en servicios de telecomunicaciones es una realidad,  ello implica que el monopolio del servicio no sea posible y que en la ciudad concurran diferentes operadores, que actúan en convergencia y por lo tanto si UNE pretende permanecer en el mercado, debe ser objeto de profundas transformaciones,  como las que se han estado adelantando. 


Acertadamente el Gobierno nacional, desde el 2009, inicio un proceso de transformación sectorial con la expedición de la ley 1341 de ese año, que trajo como consecuencia la extinción del servicio de telefonía pública básica conmutada fija local,  y en su lugar el surgimiento de servicios convergentes,  que operan como sustitutos no sólo del teléfono, sino además,  de otros servicios tanto fijos como móviles de voz, datos, imágenes y video.


El proceso iniciado en el 2009, llega a sus fases mas definitivas, el año entrante, pues termina el régimen de transición para la telefonía fija, se eliminan los subsidios al servicio telefónico,  se terminan las concesiones otorgadas para telefonía móvil celular con fundamento en la ley 37 de 1993 y deben entrar en operación los nuevos permisos para uso de espectro en banda ancha; en otros términos,  entramos en escenarios de plena convergencia e intensa competencia,  en la cual los operadores que no puedan integrar toda clase de servicios están en una real desventaja. 


El servicio domiciliario de teléfono, sus usuarios y prestadores han perdido la protección especial que les reconoció la ley 142 de 1994, y en lugar de subsidiar el servicio telefónico fijo local, en el presente y  en el futuro,  los recursos del Estado, estarán orientados a subsidiar accesos individuales y colectivos a servicios de internet, tanto fijo como móvil.


En este contexto la transformación sectorial, no es simplemente un tema sobre estructura del Estado, ni sobre la naturaleza jurídica del proveedor, es algo más profundo, pues se trata de pasar de un operador local de servicios fijos de voz y móviles de datos, a ser un operador convergente de todo tipo de servicios, en especial de servicios móviles en bandas anchas, con ámbito y cobertura regional y nacional,  en conexión con el exterior, lo que demanda inversiones, conocimientos y estrategias diferentes a las propias de los operadores locales.


Como efecto de la transformación sectorial de las telecomunicaciones, determinada por la convergencia de operadores, redes y servicios, tanto fijos como móviles,  la ciudad experimentará un proceso vertiginoso y continuo de transformación en la prestación de servicios de telecomunicaciones, lo que traerá como consecuencia la consolidación de nuevas relaciones entre las personas,  acorde a la sociedad de la información, las comunicaciones y el conocimiento.


El compromiso de la administración de la ciudad, con la sociedad de la información, la innovación permanente,  la incorporación de nuevas tecnologías y la masificación de las TIC, ha colocado a Medellín entre las diez ciudades con mayor grado de desarrollo digital en América latina y como líder en materia de TIC en el país, situación que no es, ni puede considerarse irrelevante, si se tiene en cuenta que la brecha del presente y del futuro, está determinada por el grado de penetración de la tecnológica en las actividades  sociales.


Es en este contexto, donde debe evaluarse las decisiones que se adopten sobre el presente y el futuro de las telecomunicaciones en la ciudad.