Columnistas

Los negros
Autor: Hernán Cárdenas Lince
20 de Noviembre de 2013


La importancia de la raza negra en nuestra Colombia requiere que busquemos registros históricos, para lo cual fue necesario volver a leer el maravilloso libro que publicó el gran historiador Jaime Jaramillo Uribe en el año de 1968,

La importancia de la raza negra en nuestra Colombia requiere que  busquemos registros históricos, para lo cual fue necesario volver a leer el maravilloso libro  que publicó el gran historiador Jaime Jaramillo Uribe en el año de 1968, de donde he podido sacar curiosos datos como los siguientes: En el año de 1592 un licenciado pidió al Concejo de su majestad el rey de España que autorizara la introducción de dos mil esclavos negros africanos para que trabajaran en las minas de oro del Cauca. Años después, en 1789, se calculaba que la región antioqueña tenía una población total de 48,604 personas, de las cuales 8,893 eran blancos, mestizos 28,406, indios solamente 2,514 y esclavos negros 8,791. Luego, con la independencia de Colombia, se fue acelerando la mezcla racial, lo que hizo mejorar la aceptación de las tres razas que nos conforman, entre otras razones porque de los blancos españoles que llegaron a la región antioqueña el 97% eran hombres, lo que hizo necesaria la mezcla con negras y con indígenas.


En lo que se llamaba la Nueva Granada, por ese año de 1789, la población total se calculaba en 800,000 personas, de los cuales negros esclavos eran 53,788. La economía de la Nueva Granada en el siglo XVIII dependía básicamente de la minería, la agricultura, ganadería, comercio y trabajo doméstico, para lo que era necesario el trabajo permanente de los esclavos, siendo lo más importante la minería y la agricultura, campos en donde era absolutamente necesaria la labor de los esclavos negros quienes además eran tratados en forma espantosa, empezando por las marcas en la piel con instrumentos de hierro a las más altas temperaturas, al mismo tiempo que se impartían los azotes continuamente como la forma corriente de dar órdenes. El precio de los esclavos era altísimo pues representaban el factor decisivo en la economía social. Por ejemplo, hay datos que citan que la Compañía de Jesús en Antioquia era propietaria de una enorme vivienda que se avaluaba en 150,000 petacones pero al mismo tiempo sus 48 esclavos tenían un valor de 6,226 petacones pues de ellos dependía la subsistencia.


En la actualidad, para Colombia, los Estados Unidos han sido un modelo cultural, económico y social, pero en ese país solamente en los últimos años se ha dado un cambio para que se acepten los negros con todos sus derechos, hasta llegar a la actualidad cuando el presidente de ese país es un negro. Hasta hace unos pocos años la discriminación racial era tal que la gran cantante de ópera de raza negra Marian Anderson tenía que entrar al teatro por la puerta trasera por donde se sacaban las basuras.


El tema de nuestros ancestros negros es algo que la mayoría de las personas no quieren tratar públicamente aunque cada individuo personalmente en donde sus antepasados se mezclaban con la raza negra.


Para finalizar, estudiemos cómo se veían los negros citando una famosa frase de Maurice de Talleyrand, quien fuera ministro de Napoleón, y que calificaba al diablo como negro. Textualmente la frase era: El café debe ser caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como un ángel y dulce como el amor.