Economía

“More than subsidies, we must think about competitiveness”
“Más que en subsidios, hay que pensar en competitividad”
Autor: Johana Ramírez Gil
19 de Noviembre de 2013


Este fue el mensaje enviado por el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Santiago Rojas, a los gremios del país para que aprovechen los Acuerdos Comerciales que están vigentes al término del primer ciclo de apertura económica.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

Santiago Rojas se desempeñó como presidente de Bancóldex, fue asesor de la Misión de Colombia ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), en Ginebra y fue viceministro de Comercio Exterior. 

El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Santiago Rojas, en diálogo con EL MUNDO, argumentó las razones para firmar el Acuerdo Comercial con Corea del Sur y adelantar negociaciones con Japón. Además, pidió a los gremios mayores esfuerzos en competitividad y en abrirse al mercado, para mitigar los efectos de la pérdida de Venezuela como socio estratégico de Colombia. 


-El presidente de Asopartes, Tulio Zuloaga, le solicitó al Gobierno subsidios del 50 % al costo de servicios públicos y a los aranceles para hacer frente al TLC con Corea del Sur, ¿qué tan viable es esta propuesta?


“No creemos que sea el momento de pensar en subsidios a una industria o eliminar los aranceles, no es conveniente porque todo el sector industrial estaría diciendo que quiere pagar menos impuestos. Por eso, más que pensar en subsidiar hay que estar enfocados en la competitividad. Vamos a tener apoyo a los autopartistas, créditos blancos, hay una línea de Bancóldex por $50.000 millones y ya se han desembolsado $30.000 millones, además de recursos del Programa de Transformación Productiva.


Realmente el sector ya está sometido a la competencia, llegan vehículos y autopartes importados de México y Brasil. Por eso, hay que trabajar las cadenas, lograr que cada vez más vehículos de Colombia se exporten con autopartes nacionales. Hay que entender que el sector afronta una dificultad pero el gran problema fue la pérdida del mercado venezolano”.


- ¿Qué tanto afectó al sector de autopartes disminuir la participación en el mercado del vecino país?


“Los planes de las compañías eran llegar a producir alrededor de 1.000.000 de vehículos porque iban a contar con el mercado venezolano, un gran consumidor, ese fue el problema. El sector  automotor tiene que ser más competitivo para exportar y reemplazar ese mercado, lo que también jalonaría a las autopartes sin pensar en subsidios y rebajas”. 


-¿Lo mismo sucede con sectores como textil y agrícola?


“Venezuela es el mercado natural de Colombia, economía complementaria. Llegamos a vender US$7.000 millones, hoy la cifra ronda en los $2.500 millones. Es relativamente fácil exportar a Centroamérica una prenda que tradicionalmente se vendía en Venezuela, y es lo que se ha venido haciendo.


Sí hay empresas que están vendiendo a Venezuela productos como leche, carne, harina, entre otros, pero son modelos económicos diferentes, allá se administra el comercio. Lo que le decimos al exportador es que lo apoyamos y buscamos los mecanismos para garantizar su pago”. 


-¿El sector automotor también puede reemplazar ese  mercado?


“No es lo mismo. Con el sector automotor no se puede pasar tan fácil de vender al mercado venezolano al centroamericano, eso no es automático. Incluso, para exporta a México se tomó muchísimos años encontrar la competitividad de nuestros vehículos. No es tan fácil cambiar mercados para este sector”. 


-¿Por qué firmar un Acuerdo de Asociatividad Económica (EPA) con Japón, un país con el que se tiene una balanza comercial deficitaria y prácticamente se vende solo café?


“Hay que buscar economías que generen grandes oportunidades, por ejemplo, para el sector agrícola, Japón es fundamental porque es importador neto de alimentos. Cuando uno mira la tierra y el potencial agrícola de nuestro país y lo compara con Corea o Japón, la diferencia es del cielo a la tierra. Además, son economías cerradas, así que los principales competidores de Colombia no van a poder entrar allí. 


Tienen estándares sanitarios muy alto, pero si estamos exportando café, panela y flores se demuestra que sí podemos cumplir. Al tener listos los estándares podremos llevar frutas, hortalizas. En este momento nos queda difícil porque nos faltan los requisitos y los aranceles son muy costosos”. 


-¿Qué otros países de Asia podrían ser considerados atractivos para las exportaciones colombianos e iniciar con ellos una  negociación?


“Hoy en día, el Gobierno ha considerado que está cerrado el primer ciclo de negociaciones comerciales. Lo que falta es que el Congreso apruebe algunos acuerdos que ya se firmaron como con Israel, Corea, Panamá, Costa Rica y terminar de negociar con Japón. Por ahora, no tenemos previsto iniciar negociaciones con otros países de Asia ni del mundo”. 


-Pensando en la posible reelección del presidente Juan Manuel Santos, ¿hay perspectivas de abrir un segundo ciclo de negociaciones con otros países en el segundo mandato, con China, por ejemplo? 


“Yo, honestamente, como ministro, no estoy pensando en temas de reelección. Mi plan cuando llegué al Ministerio es de diez meses, hasta agosto de 2014. Independientemente de quien gobierne, llegará el momento en el que habrá un debate de qué otros acuerdos comerciales se deben negociar. Hay algunos que pueden ser positivos como con Australia o China, acuerdo sensible para el sector de manufactura, por sus bajos costos. Pero hoy nosotros no estamos considerando un Acuerdo Comercial con China, en este momento no”. 


-En la Alianza del Pacífico, por el número de Acuerdos Comerciales y Producto Interno Bruto (PIB), ¿Colombia está en desventaja con sus demás socios?


“Somos países similares, Colombia no es el pequeño de ahí, tiene un poder relativo igual a los otros. Tenemos una visión integral del mundo y sumando a Chile, México, Perú y Colombia vamos a tener un PIB superior al de Brasil y hay más de 20 países observadores de la Alianza. Este acuerdo de integración es uno de los que más interés internacional ha generado”. 


¿Colombia qué tiene para ofrecer a la Alianza del Pacífico?


“Muchísimo. Colombia tiene una ventaja y es que está  geográficamente muy bien ubicado, es un enlace perfecto entre los demás países y el mercado doméstico. Colombia será uno de los más beneficiados porque inveronistas que quieran aprovechar el bloque tendrán a nuestro país como un lugar fundamental para establecerse. Para eso, tenemos que hace esfuerzos en competitividad, fortalecer los puertos del Pacífico”.


-En esa competitividad, ¿qué papel juegan Autopistas para la Prosperidad y la navegabilidad del río Magdalena?


“Van a ser fundamentales para cambiarle la cara a Colombia en infraestructura. Tiene que ser una política integral que involucre una macroeconomía sana, lucha contra el contrabando, competencia justa y conectividad. No basta con tener carreteras de Cuarta Generación sino que el paquete completo va a ser que Colombia crezca de manera significativa en los próximos años”. 


-Colombia siempre ha tenido gran interés por ser miembro del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico y el TLC con Corea y las negociaciones con Japón así con confirman. ¿Al final, cuándo se podría ingresar a este grupo?


“Hemos dado pasos importantes, la solicitud está hace algunos años, sin embargo el Foro entró en moratoria para aceptar nuevos miembros. No recibe más, es una decisión autónoma. Ser miembros de la Alianza del Pacífico, teniendo a México, Chile y Perú como parte del Foro de Cooperación y el modelo económico de Colombia nos permitirá ser considerados para el ingreso cuando se levante la moratoria”. 



TLC que divide

El Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Corea del Sur ya fue aprobado por la plenaria del Senado, ahora falta la decisión que tome la Comisión Segunda de la Cámara y luego en plenaria de esa misma instancia legislativa, para que entre en vigencia. 


Dicho Acuerdo, el primero que tendría Colombia en vigor con un país de Asia, ha generado opiniones divididas entre los gremios del país. Los agricultores y los floricultores lo califican como una oportunidad excepcional para exportar, mientras que el sector automotor y de autopartes lo consideran una amenaza para su industria.


Según Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, este TLC reivindicará a los campesinos del país, que tanto se han visto afectados por tratados como el de Estados Unidos y el de la Unión Europea, siendo el de Corea del Sur, el primero que realmente les genera oportunidades de vender sus cosechas al exterior. 


Por el contrario, Tulio Zuloaga, presidente de Asopartes, argumenta que, incluso pagando altos aranceles, los vehículos y las autopartes procedentes de Corea del Sur ingresan al país a igual o inferior precio de la industria nacional, así que tras la liberación arancelarias, la producción de Colombia estaría en un grave riesgo porque no tendría cómo competir con precios tan económicos.