Editorial

Di醠ogos por la equidad y el trabajo
12 de Noviembre de 2013


Identificar mecanismos de unificaci髇 de la informaci髇 dar韆 mayor libertad a trabajadores y empleadores, en un mundo que se ha globalizado tanto como el de la actividad comercial.

La Conferencia Interamericana de ministros de Trabajo regresa a Colombia, donde hace 50 años nació para discutir la forma de impulsar el desarrollo económico con inclusión social en el marco de democracias fuertes, que garantizan el equilibrio entre las justas pretensiones de los empresarios a la rentabilidad de su inversión y de los trabajadores a la retribución por su esfuerzo. 


Medellín es anfitriona complacida de las discusiones en las que también participan el director general de la OIT, dirigente sindical Guy Ryder, y voceros de los empresarios y trabajadores americanos. Con los invitados, compartiremos experiencias innovadoras en el diálogo de la municipalidad, los empresarios y los trabajadores, que han permitido que en el último año la tasa de desempleo haya bajado en 2,1 %, 0,6 puntos por encima del promedio nacional, gracias a la creación de 79.000 nuevos puestos de trabajo, en su mayoría formales, en virtud de los acuerdos de formalización laboral. Esta ciudad, que es pionera en América en aprobar por acuerdo municipal su política municipal de trabajo decente, que será sancionada por el alcalde Aníbal Gaviria, sigue trabajando para que la vida digna, que se realiza mediante el empleo decente, sea una realidad para sus habitantes.


Es un orgullo para la ciudad, afirmar ante las más altas autoridades del mundo del trabajo, que los empeños por la generación de nuevos empleos de calidad, el impulso a la formalización laboral, la negociación colectiva y la modernización municipal, se han desarrollado con los criterios de equidad, en sintonía con la propuesta de declaración final en la que los ministros reafirman que “el empleo, el acceso igualitario al mismo y la protección social son factores determinantes para el desarrollo sostenible de nuestros países, para avanzar en la lucha contra la pobreza, y para promover la igualdad y la inclusión social”. Estos propician la discusión sobre el diálogo entre instancias nacionales y autoridades municipales como mecanismo eficiente para la solución de los problemas de empleo.


La Conferencia que se realiza en Medellín, con presidencia de los ministros de Trabajo de Colombia, Rafael Pardo; Argentina, Carlos Alfonso Tomada; y El Salvador, Humberto Centeno, analiza la generación de empleo de calidad y las oportunidades de acceso al trabajo, y mucho más al trabajo decente, para jóvenes, mujeres, migrantes y minorías étnicas. Esto significa que los avances, en algunos países aun tímidos, en la generación de empleo no conducen a que los trabajadores tengan salarios permanentes, estabilidad laboral, cobertura en seguridad social y libertad en el mundo del trabajo.


Las primeras sesiones públicas, que discutieron la situación de los jóvenes de cara a las oportunidades de trabajo, alertaron por la alta tasa de desocupación juvenil que, según la OIT, afecta a 73 millones de personas, y por la informalidad que aqueja a 200 millones de jóvenes que deben sobrevivir con ingresos de dos dólares diarios ($145.000 mensuales, promedio). Estos indicadores invitan al diálogo de los responsables de las políticas educativas y los representantes expertos del mundo del trabajo, a fin de impulsar la flexibilización de la enseñanza, manteniendo calidad en la formación y favoreciendo desarrollos con pertinencia, necesarios para el mercado laboral. También pareciera necesario evaluar si las políticas de flexibilización laboral en el campo juvenil, tan en boga en el mundo, han resultado efectivas en la creación de empleos para personas menores de 25 años.


La declaración final ha incluido un tema al que el doctor Rafael Pardo, a nombre de Colombia, da especial importancia: se trata de la “movilidad laboral”, o la situación de trabajadores migrantes ante la falta de mecanismos que les permitan acumular sus ahorros pensionales y unificar su seguro de salud entre países distintos, por la falta de mecanismos de coordinación entre los 34 países miembros de la Conferencia, aunque ya los hay entre algunos de ellos. Identificar mecanismos de unificación de la información daría mayor libertad a trabajadores y empleadores, en un mundo que se ha globalizado tanto como el de la actividad comercial.


Aspiramos a que se cumplan deliberaciones fructíferas que contribuyan a garantizar que América siga siendo el continente del diálogo en condiciones de libertad y democracia, de respeto por trabajadores y empleadores, y de equilibrio en la intervención del Estado en la garantía de las libertades y el equilibrio en las relaciones del trabajo.