Mundo deportivo

“I hope we can leave sports ignorance behind”
“Aspiro a que salgamos de la ignorancia deportiva”
Autor: Jheyner Durango Hurtado
7 de Noviembre de 2013


“Más apoyo a los deportes no convencionales”, eso es lo que pide Jhonathan Flórez Patiño, el paracaidista colombiano quien recientemente se consagró campeón mundial de vuelo en traje con alas.


Foto: Angela Patricia Zapata 

“Aunque mi acento diga lo contrario, me considero un antioqueño”, así indicó ayer Jhonathan Flórez, quien vivió también en Bogotá y luego en Estados Unidos, donde inició su carrera deportiva.

Hace seis años, Indeportes Antioquia confió en un deportista que tocó sus puertas pidiendo apoyo para salir adelante en una especialidad no tan conocida en el país y poco practicada por ser extrema. Y ayer, aquel intrépido atleta regresó de manera triunfal a la ciudad que lo vio nacer para dar las gracias y para expresar que lo que logró es el comienzo de un largo camino, en el que su objetivo primordial es “seguir transmitiéndole al mundo una imagen positiva de Colombia”.


Así expresó ayer Jhonathan Flórez Patiño, más conocido como “El Hombre Pájaro”, quien logró la gloria mundial antes de ser, como se dice popularmente, “profeta en su tierra”.


Este medellinense conquistó el pasado 13 de octubre el título orbital de vuelo en traje con alas en China, y hace exactamente ocho días demostró en Bogotá su talento y valentía al sobrevolar el emblemático Cerro de Monserrate, a una velocidad de 200 kilómetros por hora y aterrizando sin contratiempos, siendo su primera hazaña en el país.


Ahora, el deportista, a quien el gerente de Indeportes Mauricio Mosquera le impuso ayer la camiseta de campeones de los antioqueños, se prepara para un nuevo reto en Colombia, volará por los aires de Cartagena este viernes y sábado durante las actividades del Concurso Nacional de Belleza.


Además, indicó que entre su lista de prioridades está saltar en Medellín, ya que desea entregarle grandes alegrías a la afición de esta parte del país.


“Sin duda saltaré en Medellín prontamente. Por el momento estamos estudiando desde qué lugar sería el salto, pero hay muchos edificios pertinentes para hacerlo”, expresó el “Hombre Pájaro”, quien además inaugurará en los próximos días la zona de salto más grande del país, “la cual tendrá dos sedes, en el centro de Colombia y en Cartagena”.


Pero Flórez, quien cuenta con cuatro Guiness Records, desea que en el país haya más ayuda en los deportes no convencionales. “Aspiro a que salgamos de la ignorancia deportiva. Deseo que en Colombia los patrocinadores vean la importancia de los deportes no convencionales. Tenemos campeones mundiales, y es bueno que sean apoyados antes de que hagan la diferencia por sus propios medios fuera del país”, expresó el deportista, quien posee el récord mundial por la distancia total más larga recorrida en caída libre (28,20 kilómetros); la marca orbital por la distancia más grande volada en traje de alas (26,25 km); el registro de mayor tiempo alcanzado en un salto en caída libre (9 minutos y 6 segundos); así como el récord por el salto más alto alcanzado por un humano en traje de alas (11.358 metros).



El amor a volar

Jhonathan Flórez confesó ayer que desde niño siempre tuvo curiosidad por todo lo que volaba. “Me causaba sensación ver en el aire pájaros, cucarrones, mariposas. Me fascinaba realizar aviones de papel y jugar con los de control remoto; además sentía afición por tirarme de puentes hacia el agua, o de techos a la piscina”.


Flórez indicó que a los 13 años de edad tuvo su primer salto, conocido en el paracaidismo como tándem, el cual es amarrado por medio de un arnés al instructor. Cuando aterrizó, se dio cuenta que esto era lo que realmente quería hacer en el futuro.


“Luego, a los 19 años, mientras hacía mi carrera de aviación, entendí que lo que había empezado como una curiosidad infantil se había convertido en un deporte, después en una pasión, luego en una profesión y ahora en mi vida”.


El paracaidista explicó que su deporte “no es de fuerza ni extenuante como otras disciplinas, sino de equilibrio y balance, donde cuerpo y mente tienen que estar conectados para controlar todos los obstáculos que se le presentan cuando está descendiendo”. Además, dijo que antes de afrontar cada reto, estudia previamente el lugar para no tener contratiempos. “Esto no se trata de hacer un cara y sello con la vida, al contrario hay que conocer la montaña. En los primeros saltos vemos el contorno de esta, y a medida que vamos saltando nos vamos acercando a lo que nosotros llamamos la línea, la cual nos indica hasta dónde debemos llegar”.