Columnistas

Acontecimientos desconcertantes
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
22 de Octubre de 2013


Nada a estas alturas de la vida nos debiera parecer extra駉, pero son tantos y tan variados los acontecimientos del orden planetario y local que nos afectan directa o indirectamente, que es imposible al menos no hacer un breve comentario.

Nada a estas alturas de la vida nos debiera parecer extraño, pero son tantos y tan variados los acontecimientos del orden planetario y local que nos afectan directa o indirectamente, que es imposible al menos no hacer un breve comentario.


Lo de extraños, es sólo un decir, pues algunos rayan en lo ridículo y en lo irresponsable. La crisis Federal en los Estados Unidos, el país temporalmente dueño del mundo, el representante cúspide de la civilización occidental, más parece el resultado de una pelea entre sirvientas, representadas por el ala ultraconservadora del Partido Republicano, que actúa como cualquier partiducho de cuarta del tercer mundo, más que como un partido de oposición serio que aspira a ser de nuevo alternativa de gobierno, y un gobierno Demócrata, no tan fuerte en lo local y lo internacional, que se atrevió a dar el gran salto  con el  proyecto de reforma a la salud conocido como “Obamacare”. ¡Qué irresponsabilidad!


Vergüenza e indignación nos debería causar a todos los colombianos la manera como el Ejecutivo de Colombia soborna a plena luz del día a los miembros del Legislativo, restituyéndoles vía una prima indefinida, aquello que el Consejo de Estado consideró un exabrupto,  burlándose del Poder Judicial en cabeza del Consejo de Estado que le había puesto coto a esta inequitativa situación. ¡Qué vulgaridad!


Aquí nadie tiene autoridad moral para hablar de la corrupción ¡Qué espectáculo y que decisión tan bochornosa!


Terrible la tragedia que afectó a Medellín en el Conjunto Residencial Space. Dramática situación para los vivos y tristeza y resignación para los familiares de  las víctimas mortales. A la hora de buscar culpables, es claro que por un lado van los estudios de suelos, por otro los cálculos estructurales, por otro los permisos de construcción, por otro la construcción en sí y por último, la interventoría.


Los humanos toreamos a la naturaleza y casi siempre salimos derrotados. Recuerdo las reflexiones proféticas del doctor Joaquín Vallejo Arbeláez cuando advertía sobre lo inestable de la zona de El Poblado, tanto así  que recomendaba hacer construcciones máximo de sólo dos pisos. Eran otras épocas, otras tecnologías, pero los mismos humanos de siempre.


Por último, cómo no festejar el triunfo deportivo de la clasificación de la Selección Colombiana de fútbol  al Mundial de Brasil en el 2014. De corazón espero que esta vez no sólo vayamos a pasear y a hacer el ridículo, debido a los tradicionales y consuetudinarios problemas internos que siempre afloran en medio de estos torneos, o a la extravagancias y poder de las mafias y sus apuestas que tanto nos pusieron a llorar con la muerte de nuestro inolvidable Andrés Escobar, fruto de su barbarie, sino que al menos, logremos pasar a la ronda siguiente. Si al menos este objetivo no se consigue, la actual victoria se convertirá en una “victoria mediocre”.  De entrada, me atrevo a proclamar a José Peckerman como el Hombre del año en Colombia, y si fuera posible que aceptara su nacionalización como Colombiano, y haciendo cualquier jugada maestra que sea menester para introducir “otro articulito” en nuestra manoseada Constitución Política, lo propondría como candidato único a la Presidencia de este parroquial país. ¡Nos lo merecemos!     


Recordemos a Griselda Gambaro cuando dice: “Nada es más vulnerable que la esperanza”.