Editorial

Logros por el trabajo decente
7 de Octubre de 2013


El reto por la dignidad en el trabajo es tan amplio y las condiciones que generan precariedad son tantas y de tan difícil gestión pública que siempre quedarán muchas más acciones que proponer y realizar.

Por iniciativa de la OIT y con respaldo de gobiernos, empresarios y trabajadores responsables con su propio destino y el de millones de personas que laboran en condiciones tan precarias que ni alcanzan a garantizar su sobrevivencia, se celebra hoy el Día del Trabajo Decente, concepto que hace referencia a que los trabajos deberían, como mínimo, ser estables, ofrecer acceso a la seguridad social, brindar garantías de respeto a las libertades individuales, la dignidad personal y el derecho de asociación de trabajadores y empleadores. En toda situación, el concepto de trabajo decente pertenece al ámbito de los acuerdos éticos que la sociedad debería buscar para crear condiciones de felicidad para todos sus miembros.


Medellín conmemorará este día reconociendo que la informalidad y la baja capacidad de asociarse los trabajadores en sindicatos y los empresarios en gremios, representan retos que superar, en tanto se pretenda consolidar un marco institucional de respeto por la ley y de promoción de mecanismos que favorezcan el diálogo entre diferentes en procura de construir posibilidades de desarrollo con acceso universal a los derechos. En ese marco, la negociación laboral culminada por la Administración con los sindicatos que tiene el Municipio y experiencias de acuerdo en empresas líderes de Antioquia y Medellín demuestran el impacto potencial de la negociación laboral.


Las encuestas de los últimos veinte años en Medellín confirman que las dos principales preocupaciones de los habitantes de la ciudad son el empleo y la seguridad. Había sido tradición dejar la solución de estos graves problemas en manos del sector privado y el Gobierno Nacional, en el primer caso, y solo del Estado central, en el segundo. En Colombia, Medellín se ha convertido en ciudad pionera en asumir responsabilidades directas con la transformación de las condiciones de empleo y con la gestión por el trabajo decente.


Desde el Gobierno del alcalde Alonso Salazar, que enfrentó una tasa de desempleo cercana al 15 %, de las más altas de la historia, la Administración Municipal viene promoviendo inversiones públicas que generen nuevos empleos, especialmente para los grupos de población enfrentados a mayores dificultades para acceder a uno: los jóvenes más pobres y sin educación. Esta acción ha tenido apoyo de la gestión por inversión extranjera y de promoción de la ciudad como sede de eventos internacionales, que propician el desarrollo de nuevos sectores económicos. En ese sentido, reconocemos el impulso que darán las inversiones que la ciudad se prepara a realizar con los recursos que recibe gracias a la fusión de Millicom y UNE, calculado en la generación de 27.000 nuevos empleos, además de dejar para el futuro, instituciones y organizaciones públicas con capacidad para tener varios miles de ellos sostenibles en el largo plazo. 


Habiendo avanzado en el involucramiento del Municipio como un actor económico, la ciudad asumió el reto de aprovechar sus capacidades para incidir en el mejoramiento de las condiciones de trabajo, lo que hace desde el planteamiento de que el trabajo, con la educación, son dos de los grandes factores de generación de equidad. El Acuerdo para la promoción del trabajo decente en la ciudad, fue adoptado mediante un amplio proceso de debate abierto a la sociedad que impulsaron el Concejo, la Administración Municipal, la empresa privada, las centrales sindicales y ONG especializadas. Este Acuerdo acompaña el aprobado el pasado mayo por unanimidad de un Concejo impulsado por el cabildante Santiago Martínez, cuya esencia radica en que amplía la capacidad del Municipio de Medellín para erradicar el trabajo infantil, acción que comienza en la educación a los propios padres de familia y menores de edad sobre las razones de salud mental y física, de respeto a la dignidad personal, de acceso a las oportunidades, por las cuales es preciso evitar en todo momento que los menores de edad sean explotados en el ámbito laboral. 


El reto por la dignidad en el trabajo es tan amplio y las condiciones que generan precariedad son tantas y de tan difícil gestión pública que siempre quedarán muchas más acciones que proponer y realizar, reconociendo, eso sí que estos avances son una apuesta de largo plazo por la equidad y los derechos.