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Songs for Medell韓
Canciones a Medell韓
Autor: Carmen V醩quez
5 de Octubre de 2013


Noche muy especial, con trascendencia hist髍ica, con una convocatoria presente en 1.700 sillas en un 醨ea de 2.879 metros, invitados que llegaron con mucha puntualidad y la gran mayor韆 aceptaron la formalidad que exig韆 la invitaci髇.

Noche muy especial, con trascendencia histórica, con una convocatoria presente en 1.700 sillas en un área de 2.879 metros, invitados que llegaron con mucha puntualidad y la gran mayoría aceptaron la formalidad que exigía la invitación. El alcalde Aníbal Gaviria llegó impecable acompañado de su esposa Claudia Márquez de Gaviria, quien lucía preciosa con su cabello recogido.


Sembrada de árbol, bendición religiosa del recinto, corte de cinta, descubrimiento de la placa conmemorativa y un espectáculo de 45 minutos de una canción, más otra canción y más canciones, hasta llegar a nueve canciones. Nueve temas que describían todo un programa de ciudad. Todas en coreografía de bailes modernos con 50 jóvenes en vestuario urbano, jóvenes integrados a las imágenes que se proyectaban en un maravilloso video en tres pantallas. El futuro urbanístico de la ciudad fue el cierre de este trabajo que impactó y nos dejó soñando por un hermoso futuro.


Siete minutos fueron las palabras del gerente Gabriel Jaime Rico. Sin protocolo y con un tema al milagro de la vida, nada acertado, desaprovechó la magnífica asistencia y ser el primero en hablar en el Pabellón Verde.


Diez minutos fue el tiempo del alcalde Aníbal Gaviria. Palabras de cálido saludo, acertadas en el mensaje al decir que esta inauguración no era un hecho aislado, estaba engranado en un futuro mejor. Él, le rindió oportuno homenaje al doctor Jaime Tobón Villegas, a la anterior administración y al gerente Gabriel Jaime Rico.


La canción final en la voz de Naki fue uno de los temas que más llegó al corazón de los invitados. Limonada natural y limonada de coco fueron el toque de despedida de esta noche de inauguración del Pabellón Verde de Plaza Mayor.


Las cosas no tan lindas que nos dejaron verde: Que el anfitrión Gabriel Jaime Rico estuviera sin corbata, sin la formalidad que exigía en su invitación.


Que el protocolo estuviera ausente en todo. Que el Himno de Antioquia fuera  la versión de ese salpicón musical que le da entierro de primera a estas hermosas montañas. Que las nueve canciones sonaran a igual ritmo cosa que en un momento se sintió repetitivo, monótono y largo. Y que a las nueve en punto todo el mundo saliera a buscar dónde comer y todo estaba cerrado.


Pero que belleza es ese barco verde de pabellón, futuro de una ciudad innovadora.