Columnistas

Cerrado: disculpe por las molestias ocasionadas
Autor: Rafael Bravo
4 de Octubre de 2013


Un aviso de moda en muchas dependencias estatales en los Estados Unidos con incidencia no solo para el ciudadano común sino para cerca de 800 mil trabajadores a quienes se les priva de su salario sin que haya habido de por medio una huelga

Un aviso de moda en muchas dependencias estatales en los Estados Unidos con incidencia no solo para el ciudadano común sino para cerca de 800 mil trabajadores a quienes se les priva de su salario sin que haya habido de por medio una huelga o paro laboral. Es el medio que la minoría extremista del partido republicano opuesta a la ley de salud ha decidido emprender, usando el poder presupuestario para chantajear al presidente poniendo en peligro el funcionamiento del país y su economía. El costo diario es de 300 millones de dólares, una cifra muy alta teniendo en cuenta que el cierre afecta a múltiples sectores de la economía. 


Cómo es posible que un grupo de entre 30 y 40 radicales (un diez por ciento de la Cámara de Representantes) sea capaz de paralizar al país? ¿Por qué la minoría que odia a Obama tiene tanto poder? La ley de salud u Obamacare debiera ser cosa juzgada: fue aprobada por una mayoría en Senado y Cámara en el 2010. Fue ratificada en las elecciones del 2012 que permitieron al presidente ‘’gobernar’’ por otros 4 años. Y pasó por el filtro de la Corte Suprema que la declaro exequible, es decir conforme a la Carta Magna. Que alguien nos explique la nueva teoría según la cual en una democracia,  las minorías tienen el poder de pasar por encima de las mayorías de modo que el gobierno quede suspendido indefinidamente y nos encontremos frente a una calle ciega.


Son los mismos que sin sonrojarse ratificaron subsidios agrícolas en el mes de julio a un costo para los contribuyentes de 195 mil millones en los próximos 10 años, mientras disminuyen los auxilios para alimentación de los más pobres. La fracción del Partido del Te no tiene como justificar que semejante ayuda a los granjeros no es un mayor gasto gubernamental que va en detrimento del presupuesto. O que los menores impuestos para los más ricos aprobados en la administración Bush y ratificados por Obama, le abrieron un boquete a las finanzas públicas que hoy tienen al país en una situación deficitaria.  


Al tiempo que se cerraban las puertas de muchas oficinas del gobierno federal, cientos de miles de personas acudían a buscar un seguro de salud aprovechando el inicio del programa de salud en todos los estados de la Unión americana. Una posibilidad que hasta ahora era algo muy difícil sino imposible, por su costo o porque las aseguradoras le negaban cubrimiento a todos aquellos que padecieran alguna enfermedad crónica o grave. De acuerdo con la norma, nadie puede ser rechazado en razón a su condición de salud.


La ley Obamacare se equipara al Seguro Social y al Medicare que permite a los ancianos disponer de un seguro de salud, como un programa de profundo impacto social que beneficiaría a grandes segmentos de población de bajos ingresos. Obamacare  podría convertirse en un mecanismo de distribución del ingreso y de auténtica equidad social. La extrema derecha del partido republicano teme que esta ley sea en el tiempo otro derecho adquirido y adquiera una popularidad similar a los programas mencionados y nada de raro sería que esa estrategia extorsiva les resulte muy cara en futuras elecciones.


Entretanto, proyectos como la reforma migratoria, de actualización de las leyes tributarias y la discusión del techo de la deuda se asoman como fantasmas ante la parálisis legislativa ausente de liderazgos efectivos. El presidente Obama enfrenta un momento muy difícil por los ataques de un ala extrema de la oposición que busca destruir su mandato.