Columnistas

Nuestros S韒bolos
4 de Octubre de 2013


Los s韒bolos constituyen rasgos de identidad nacional o regional, de una comunidad y de una poblaci髇 ubicada generalmente dentro de una comunidad territorial.

Jose Jaramillo Alzate


Los símbolos constituyen rasgos de identidad nacional o regional, de una comunidad y de una población ubicada generalmente dentro de una comunidad territorial. Se conciben en consonancia con las características de cada pueblo y se interpreta en ellos todo cuanto se juzga pertinente en los perfiles de autenticidad. Esos símbolos fundamentales son: la bandera, el himno y el escudo.


La Bandera. En Antioquia, de acuerdo con documentos que reposan en su archivo histórico, se indica que nuestro pabellón proviene de una disposición del Estado Soberano de Antioquia, fechada el 2 de septiembre de 1811. Luego, el 27 de julio de 1812 el dictador don Juan del Corral dictó un decreto indicando que las banderas sólo tendrían los cuerpos de fuerza unida, de donde antecede la bandera de Antioquia en sus colores actuales: blanco y verde. Su composición, el blanco en la parte superior y el verde en la inferior, en franjas iguales, obedece a esa tradición, sin especificación distinta, de que las franjas deben ser horizontales. En los análisis que se han hecho sobre el simbolismo de los colores, se encuentra la siguiente descripción heráldica: el color blanco simboliza la pureza, la integridad, la obediencia, la firmeza, la inocencia y la virginidad. El verde representa la esperanza, la abundancia, la libertad, la fe, la amistad, el servicio y el respeto, atributos estos que encajan, perfectamente, en la grandeza del pueblo antioqueño.


El Himno. Proviene del poema “Canto del Antioqueño” de Epifanio Mejía (Yarumal , 1838- Medellín, 1913). Es un canto de alabanza a su tierra y a su raza. En 1899, Carlos E Restrepo y Enrique Gaviria, directores de El Correo de Antioquia y El Cascabel, respectivamente, resolvieron promover un concurso para que se le pusiera música al poema, con todos los requisitos de un himno. En ambos periódicos se publicaron las estrofas escogidas para ser musicalizadas. Se cuenta que en una tertulia desarrollada en una cantina llamada Villa, situada en el barrio conocido con el nombre de La Quebrada Arriba, varios contertulios, entre ellos ambientadores musicales, acordaron que el maestro Gonzalo Vidal le pusiera música al Himno Antioqueño, como ya estaba definido el poema. Desde entonces, el poeta y el compositor se unieron en la gloria de la historia de Antioquia. En el año de 1962 fue aprobada la Ordenanza Nº6 por la Asamblea Departamental, en la cual se adoptaban el Himno de Antioquia y la Bandera, tal como estaban descritos.


El Escudo. El 23 de agosto de 1912 se decretó el Escudo por la Cámara del Senado de Antioquia. Un año más tarde, y a propósito del primer centenario de la Independencia, se convocó un concurso para mejorar las artes que se habían propuesto para dicho escudo. El señor Daniel Mesa resultó favorecido con su arreglo fotográfico, utilizando a la artista mexicana Virginia Fábregas quien hizo el papel de “matrona vestida y adornada a la indiana”, con lo cual se pretendían dos expresiones signadas en la autenticidad y el decoro: “matrona”, como símbolo de la familia, del señorío, la fortaleza y las virtudes hogareñas; y “vestida de indiana”, para darle representación especial a la raza indígena. En el escudo que se conoce, la matrona luce un vestido en forma de manto, con predominio de los colores rojo y amarillo que son los de la bandera de España, lo que no corresponde a la independencia y libertad proclamadas. Aparece sentada entre una mata de plátano y una palmera; la primera aclimatada en todas las zonas tropicales que simboliza en su verde la esperanza, la abundancia, la libertad, la fe, la amistad y el servicio. La palmera representa la victoria. Y cuando se dice que la matrona debe estar recostada al pié de un cerro de oro, se quiere simbolizar la riqueza del suelo, que se extrae desde los tiempos de la conquista. En el caso del río caudaloso a sus pies, lo que se busca es significar los valores de la naturaleza y los recursos generadores de todo cuanto constituye el factor de desarrollo y progreso. En la actitud airosa encasquetándose el gorro de la libertad, se sugiere una insignia con afinidades en los antiguos frigios que dieron cierta imagen a los revolucionarios franceses y que llegaron a figurar en varios escudos de los países americanos.  Dadas las observaciones que se habían hecho inicialmente al origen del escudo, se juzgó incompleta la propuesta del Sr. Mesa, y por lo tanto no se oficializó como ocurrió con la bandera y el himno. Muchas entidades y personas han propuesto el cambio de nuestro escudo actual ya que carece de poderes representativos y de estética, puesto que sus piezas, esmaltes y colores no se ciñen a la heráldica. Esta circunstancia dio argumentos para proponer la reforma del escudo en la Asamblea Departamental en 1968, mediante convocatoria con a concurso con un premio de $4.000 para el escudo y $10.000 para el mejor estudio sobre la Historia de Antioquia. Se presentaron 38 proyectos y el primer premio lo obtuvo el artista Germán Vieco Betancur a quién se pagó la suma correspondiente. No obstante la modificación propuesta no se ejecutó y el escudo actual sigue como el anterior.


*De la serie 21 artículos sobre la Independencia Antioqueña, preparada por la Academia Antioqueña de Historia (20/21).