Columnistas

Se hizo finalmente justicia
Autor: Evelio Ramírez Martínez
3 de Octubre de 2013


La libertad incondicional que se acaba de otorgar a Guillermo Gaviria, es apenas un acto de justicia que todos esperábamos se cumpliera; pues Guillermo es un hombre de bien que siempre ha cumplido con rigor los deberes del ciudadano.

La libertad incondicional que se acaba de otorgar a Guillermo Gaviria, es apenas un acto de justicia que todos esperábamos se cumpliera; pues Guillermo es un hombre de bien que siempre ha cumplido con rigor los deberes del ciudadano. 


Conocí a Guillermo en las aulas de la legendaria Escuela de Minas, pues él terminaba su carrera el mismo año en que yo iniciaba la mía. En la época, siendo mucho menor el número de estudiantes, todos cabíamos en la pequeña cafetería que existía entonces, y por eso, ese lugar se convertía en centro de tertulia permanente. Por coincidencia, ese año que fue de álgidos debates políticos, pues fue precisamente el año en que el liberalismo perdiera el poder que había ejercido desde el año 30, Guillermo, que ha sido y es abanderado de la causa liberal, libraba fuertes debates en pro del liberalismo, como lo ha hecho siempre a través de la vida.


Una anécdota que bien vale la pena que la opinión conozca, ocurrió cuando un día la dirección de la Facultad de Arquitectura me designó profesor de Estática Gráfica en dicha facultad, de Arquitectura. Como era necesario presentarse ante el señor Reactor de la universidad para tonar posesión del cargo, cumplí este requisito y me presenté ante monseñor Félix Henao Botero. Este que me conocía de vieja data, pues él afirmaba, que siendo niño había jugado bolas con mi padre, pues eran amigos de vecindad, me sorprendió con esta pregunta: ¿esta estática gráfica pareciera ser una materia liberal?, pues tu antecesor Guillermo es también rojo como tú, e inmediatamente inició un discurso elogioso sobre Guillermo: Me dijo que Guillermo era uno de los más brillantes bachilleres que había graduado la Universidad Bolivariana y que hubiera podido escoger cualquier carrera profesional, con absoluta seguridad de éxito. Este relato muestra cual es la capacidad y la formación intelectual de Guillermo Gaviria, a quien la Justicia colombiana estaba tratando como a un delincuente. 


Tuve la fortuna de conocer la gran mayoría de las obras realizadas por la compañía constructora de la cual hizo parte Guillermo. Este era un grupo ejemplar conformado por connotados ingenieros como Pablo Agudelo, Alfonso Arbeláez y Jorge Uribe Ángel. En algunas de las obras por ellos ejecutadas, tuve el placer de observar la técnica con que se trabajaba y el orden reinante en el trabajo que allí se realizaba. 


Por eso las personas que conocemos a Guillermo Gaviria de vieja data nunca pudimos creer que Gaviria hubiese cometido la más mínima falta en contra de las instituciones políticas vigentes, este comentarista, participó hace varios años en un movimiento político orientado por Guillermo y por ese maestro de la ciencia política y la economía, Hernán Toro Agudelo, y siempre escuchó con atención el discurso de ambos , en el cual, en contraste con la crítica orientada hacía a algunos dirigentes de la política y la administración, defendían con vigor la democracia y las instituciones vigentes. Resultaba entonces contradictorio que Guillermo, fuera procesado por defender y colaborar a un grupo en lucha con las instituciones democráticas.


¡Bien venido Guillermo a la libertad que jamás debiste perder!, y que esa dolorosa experiencia padecida por ti, sirva al país y a su clase dirigente, para poder apreciar el riego en que se encuentra hoy en Colombia, cualquier persona decente, de ser presentado a la sociedad como un delincuente; .mientras los verdaderos delincuentes disfrutan de libertad para poder seguir Obstaculizando el proceso de avance social en el país.


Un saludo muy cordial para el querido amigo y distinguido colega, lo mismo que a su familia.