Columnistas

Medellín me está echando
Autor: Mariluz Uribe
30 de Septiembre de 2013


Soy feliz en Medellin la tierra que con grandes ojos abiertos me vio nacer. Pero vivo en Bogotá y cuando llego a Medellin a mis cincuenta metricos, me reciben con la noticia de que van a tumbar el edificio.

Soy feliz en Medellin la tierra que con grandes ojos abiertos  me vio nacer. Pero vivo en Bogotá y cuando llego a Medellin a mis cincuenta metricos, me reciben con la noticia de que van a tumbar el edificio. ¿Cómo? ¡Si mi apartamento de Bogotá también lo van a tumbar! ¿Seré pronto otro habitante de la calle, como los que he visto últimamente fotografiados en EL MUNDO? Como los que veo durmiendo sus ilusiones en el suelo, cobijados  con el periódico de mañana.


Recojo a la entrada del perfecto edificio rodeado de árboles y plantas,  los ejemplares de “Vivir en el Poblado” que me han guardado. Encuentro  títulos y artículos que quiero comentarles junto con mis observaciones:


¨El Ruido sigue siendo Molestia¨


Una acción popular de los vecinos de Provenza aún espera acciones de la Administración Municipal. Vecinos de la Zona Rosa pidieron un control a las emisiones de ruido de los establecimientos , se sienten afectados en su derecho a la tranquilidad y el descanso. Esto viene así desde el 2002 y la bulla comienza los miércoles.  


Se realizan controles, pues no son permitidos más de 70 decibeles en el día y 60 en la noche.  (Pero parece que la red de espionaje avisa cuando vienen a controlar para que le bajen... )


A partir del 2011 se han hecho más de 23 peticiones sobre este tema del ruido del que ya hablé en mi artículo anterior: Medellín muy innovativa.


Dicen que hasta el 2012 se habían aplicado sanciones por más de 400´000.000 y se habían cerrado unos 15 negocios.  A los que “se portan bien” que son dizque 88 lugares, les han extendido el horario hasta las 4 a.m. Pero a las 4 cuando cierran, ya hay abundancia de borrachitos, estos se despelucan en los parques con sus aparatos... de sonido y sus botellitas y cabos. Hay peleas , gritos. Hay armas, se oyen disparos.


 Importante sí , que se han hecho trabajos de insonorización ¿pero cómo funcionan estos si hay parlantes que se orientan hacia la calle? La calle es de todos, un espacio público que deberíamos poder recorrer alegres y tranquilos. También  sin estar apretando  la cartera, sin tener que mirar atrás, adelante y a los lados como en un ejercicio gimnástico.


Y esto sin hablar del imposible físico y metafísico que es atravesar de un lado a otro la Avenida del Poblado,  pues cuando el semáforo está en verde, los carros que de una calle lateral quieren entrar en la Avenida pueden hacerlo. Le he metido cabeza a esto pero no lo he comprendido. Los pies no hay riesgos de que los meta.  


“Sobre el Miedo”.  Es un artículo regio de Sebastián Restrepo,   marzo 7.  Difícil vivir sin este sentimiento que últimamente se ha hecho casi que nuestro amigo.


Pues bien sabemos que  hay atracos callejeros, usando escopolamina y sedantes, dejándolo a uno hecho un idiota hasta el día siguiente y haciendo que abra su propia casa para que roben. Pues claro también hay atracos a las residencias, y hay que dormir a ventana cerrada en la ciudad de la primavera eterna, aunque se esté en un 4o piso.


Control a comerciantes y Uso del Suelo La Dian realiza controles a los establecimientos para identificar la evasión de impuestos. Estos son varios, y hay que cumplir el estatuto tributario.  A una señora con su puesto de empanadas en una mesita bajo un paraguas en plena calle, le pregunté si tenía permiso de estar allí. Me contestó “Yo pago impuestos”, mientras abandonaba su basura contra un poste. Se supone que las autoridades velan por que se cumpla con el  Reglamento del  Uso apropiado del Suelo  permitido por  el Plan de Desarrollo Territorial y la ley 232 de 1995. ¿Se cumplirá? Personalmente me ha tocada bajarme al asfalto para poder seguir camino adelante. ¿A ustedes no?  En Exprésate de ADN, leo un Correo: “Se nos robaron el andén”. 


 


* Psicologa PUJ y Filóloga U de A