Columnistas

¿Buen futuro?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
28 de Septiembre de 2013


Me comentaba un destacado profesor que cómo era posible que en Colombia se le exija a todos los estudiantes que presenten exámenes para poder acceder a un grado superior,

Me comentaba un destacado profesor que cómo era posible que en Colombia se le exija a todos los estudiantes que presenten exámenes para poder acceder a un grado superior, al mismo tiempo que para ser legislador o llegar a altos cargos de la justicia no se necesita presentar ningún examen que demuestre sus capacidades y altos conocimientos.


La desorientación en Colombia ha demostrado en las últimas cinco décadas que sus líderes en los más altos cargos llegan a ellos por curiosos caminos que no coinciden necesariamente con ser los más capacitados y honestos.


El factor que hoy más influye para designar en altos cargos lo decide ‘la televisión’, para lo que es necesario tener una presencia física muy atractiva y un agradable tono de voz, lo que no siempre coincide con tener altas calificaciones en conocimientos y en principios éticos.


En todos los centros educativos se exige que para pasar a un grado mayor hay que aprobar un examen; lo que sería muy bueno y oportuno es que se exigiera tal cosa para llegar a altos cargos del legislativo. Yo le pregunto al lector de esta nota cuántos congresistas de la actualidad pasarían un serio examen que los distinga como eficiente legislador. También por otro lado, viendo los altísimos y exagerados sueldos que han logrado los altos jueces, sería magnífico que se sometieran a un proceso para demostrar sus altísimos conocimientos jurídicos. Por todo ello el Gobierno nacional debería contar con una nueva dependencia que se encargue de verificar y controlar la capacidad que se tenga para ejercer altas funciones tanto en el sector legislativo como el judicial.


Viendo la historia de nuestro país, nos damos cuenta que en las épocas de la independencia saber leer era una escala importante y superior, cuando en el mundo de hoy lo que se necesita es conocer otros idiomas y ser experto en el manejo de tecnologías electrónicas como los computadores interconectados y la modernísima telefonía celular, en la que hoy aparecen rápidas imágenes.


Es una realidad que hoy cada colombiano tiene un teléfono celular y hasta recibe informaciones interconectadas con todo el planeta, pero en ningún colegio se está dando la educación adecuada para vivir con esos aparatos. A los actuales jefes del sector educativo hay que preguntarles también qué están enseñando sobre principios básicos de higiene, formas de alimentación, comportamiento sexual y hasta saber caminar por las aceras de las calles. Nuestros “educadores” son responsables de que en Colombia muera diariamente una persona por haber contraído enfermedades que son transmitidas por la sucia costumbre de escupir en lugares públicos.


Por último, pensando en los altos legisladores y altísimos jueces, qué bueno que el país les exigiera una forma de certificación y aptitud para sus cargos, lo que finalmente nos llevaría a un buen futuro para las nuevas generaciones.