Mundo deportivo

Sports, coexistence and peace
Deporte, convivencia y paz
22 de Septiembre de 2013


El Gobierno Nacional, por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, busca mediante experiencias deportivas en otros pa韘es, darles oportunidades a chicos provenientes de localidades vulnerables a la guerra para evitar que vivan o hagan parte de


Foto: EFE 

Parte de los niños colombianos compartiendo con los chicos ingleses y con los jugadores del equipo Southwark Tigers. 

EFE


 


Con la vista puesta en un futuro de paz, el Gobierno colombiano mira hacia la diplomacia deportiva como vía para promocionar el país a través de jóvenes en peligro de ser reclutados por grupos paramilitares, explicaron a EFE sus responsables durante una visita a Irlanda.


Desde 2011, más de 300 niños, niñas y adolescentes de catorce municipios pertenecientes a ocho departamentos del oeste del país se han beneficiado del llamado Plan de Promoción de Colombia en el Exterior, durante el que se ha visitado más de 20 países en cuatro continentes.


En esta zona de nuestro país, la presencia de los paramilitares es todavía, según el Gobierno, una amenaza para el desarrollo de los jóvenes, susceptibles de convertirse en “niños soldados”.


En el marco del citado plan, la diplomacia deportiva es, sobre todo, una actividad lúdica, según cuenta Francisco González, asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien acaba de finalizar con un grupo de catorce jóvenes un viaje por el Reino Unido y la República de Irlanda.


“Se trata ante todo de dar oportunidades a estos niños y niñas y de promocionar a Colombia en el extranjero. Esos son los dos grandes objetivos que hemos sabido combinar en el programa de diplomacia deportiva”, explica González.


Durante su periplo por las islas británicas, los embajadores han sido adolescentes apasionados por el rugby, una de las disciplinas ofrecidas en el programa, que se completa con fútbol, voleibol, baloncesto, atletismo, tenis de mesa, béisbol y patinaje.


La idea, prosigue el asesor, es que “todos salgan de su entorno” y tengan la oportunidad de traspasar sus fronteras, “tanto físicas como mentales”, que se hagan a la idea de un futuro pacífico, que conozcan “otras perspectivas, otros países y lo que les motiva es, por supuesto, el deporte”.


La experiencia también les ayuda a “crecer como personas” y convertirse en portadores “de un mensaje de paz y convivencia, ver más allá del conflicto, a pasar página”, destaca González.


De vuelta en casa, en municipios como Buenaventura, Tierralta o Tadó, zonas castigadas durante décadas por la violencia, la misión de estos adolescentes es compartir sus experiencias vitales y deportivas.


“Se convierten, celebra el diplomático, en multiplicadores del deporte, lo dan a conocer allá en sus comunidades, en escuelas y tratan de difundir un poco esta experiencia a nivel familiar y educativo, se busca la excelencia, no solo deportiva sino personal también”.



Hablan los chicos

 


Para Erika Patricia López, de 14 años de edad, el intercambio de rugby en Londres y Dublín ha supuesto, además, una experiencia personal útil para ahondar “en valores característicos” de este deporte, como son “la disciplina, el interés y la pasión”.


Al más joven del grupo, David Henríquez, su astucia y habilidad con el oval, aseguran sus entrenadores, le han llevado ya a ser el capitán del equipo de rugby de su comunidad, deporte al que le gustaría dedicarse como profesional.


“En Londres, recuerda, coincidimos con grandes jugadores y aprendimos entrenamientos, todo ello nos ha servido para engrandecer nuestro conocimiento del rugby y llevarlo a nuestra región”.


Los niños beneficiados en esta oportunidad tuvieron la posibilidad de conocer el estadio de Twickenham, la casa del rugby británico y además entrenaron con el club “Southwark Tigers”, uno de los más prestigiosos de Inglaterra.