Mundo deportivo

The glory came at the end of the road
La gloria llegó al final del camino
16 de Septiembre de 2013


Colombia es el único país Suramericano que ha logrado terminar dentro del podio en la Vuelta a España, gracias a la conquista de Luis Herrera en 1987, al segundo lugar de Fabio Parra en 1989 y a los terceros puestos de Francisco Rodríguez en 1985...


Foto: EFE 

Horner, quien ganó esta temporada una etapa en el Tour de Utah, había competido antes tres veces en la Vuelta a España: en 2006 terminó en el puesto 20; en 2007 fue 36; y en 2009 abandonó. En la imagen celebra con Nibali (izquierda) y Valverde (derecha).

EFE


Cuando su carrera deportiva estaba en su etapa final, el estadounidense Chris Horner conoció la gloria al proclamarse campeón de la Vuelta a España, una de las tres grandes del calendario ciclístico mundial.


En la fracción final, en la que Horner dio un merecido paseo de victoria, también festejó el australiano Michael Matthews, quien se adjudicó la última fracción al esprint, que se disputó entre Leganés y Madrid, de 109 kilómetros.


Horner, a punto de cumplir 42 años, subió al podio en la Plaza de Cibeles acompañado del italiano Vincenzo Nibali y del español Alejandro Valverde, segundo y tercero, respectivamente.


Un triunfo histórico el de Horner, ya que se trata del corredor más veterano que gana una de las grandes por etapas y, además, con diferencia. El último de mayor edad que había ganado la Vuelta fue el suizo Tony Rominger, en 1994, con 33 años.


Una conquista inesperada para el corredor nacido en Okinawa, quien a partir de su triunfo en la etapa en el Mirador de Lobeira, empezó a mostrar sus credenciales a la victoria final.


La edad no le dio demasiado crédito, pero su actitud y su fortaleza física lo delataron como el más fuerte ante rivales más jóvenes y acreditados, como Nibali y Valverde, ambos ganadores de la Vuelta y el italiano además del Giro.


Al final decidió la montaña de Cantabria y Asturias, donde Horner fue limando tiempo a sus rivales, en especial al “Tiburón de Mesina”, quien defendió el maillot rojo con bravura, hasta su definitiva claudicación en el Angliru.


En la fiesta final de la Vuelta tuvo protagonismo el australiano Michael Matthews, quien se adjudicó su segunda etapa en la presente edición con un tiempo de 2 horas, 44 minutos, por delante del estadounidense Tyler Farrar.



Fruto del esfuerzo

EFE


El estadounidense Chris Horner dijo que aunque el recorrido de la Vuelta le pareció fantástico y le “convenía” no pensaba en que podía ganar, sino “en ir algunos días de rojo”.


“La Vuelta me ha parecido fantástica, con un recorrido que me gustaba y me interesaba de antemano. No sabía si iba a ganar, pero me veía de rojo en alguna ocasión, sabía que en este recorrido iba a tener oportunidades”, señaló.


Horner explicó que “ganar significa una compensación a una vida de esfuerzos, de 20 años de profesional”.