Economía

Los alimentos llevaron la peor parte del paro nacional
Autor: Angela María Agudelo Restrepo
14 de Septiembre de 2013


EL MUNDO habló con comerciantes de la Central Mayorista, a propósito del regreso a su normalidad.


Foto: Giuseppe Restrepo 

Hubo comerciantes que al principio de las protestas se abastecieron más de lo habitual, por lo que lograron sortear mejor los días de menor ingreso de alimentos en la plaza.

La normalidad es otra vez la grata compañera en la Central Mayorista de Antioquia, que ayer a las ocho de la mañana había recibido 580 vehículos, cargados con 4.930 toneladas de alimentos. Y es que durante trece días, hasta el viernes de la semana pasada, esta central de abasto dejó de recibir 450 toneladas diarias de alimentos, para un total de 5.850 toneladas menos que se comercializaron como consecuencia del paro campesino, que afectó al país entre el 19 de agosto y el 6 de septiembre pasado.


“Un 30 % de vehículos cargados dejaron de entrar, especialmente provenientes de Nariño, Buenaventura, sur del Valle del Cauca y Boyacá”, dijo el comunicador Dany Mariaca.


 


No llegaba o llegaba mucho


“Nosotros vendemos mucha mercancía del sur, específicamente del departamento de Nariño, y de Perú y Ecuador. Como el paro obstruyó la Carretera Panamericana, a la altura de municipios como Mojarras, Chachagüí, El Bordo, El Tablón, El Patía y la misma ciudad de Pasto, los productos se quedaban al otro lado”, contó Darío Duque, gerente de la comercializadora La Casa del Ajo.


El bloqueo vial provocó que los alimentos se dañaran y que se presentaran altibajos en los precios. “Unas veces era la plaza totalmente limpia y otras sobresaturada, con produtos deteriorados en su calidad”, explicó el empresario, especializado en la comercialización de cebolla de huevo blanca, cebolla de huevo roja, ajos nacionales e importados de la China y manzanas chilenas.


“Nosotros manejamos 30.000 kilos semanales de cebolla de huevo blanca, 30.000 kilos de cebolla de huevo roja, 5.000 kilos de ajos y 500 cajas de manzana”, explicó el empresario, que genera ocho empleos.


Reconoció que la afectación fue general entre los comerciantes. “Los únicos que se salvaron fueron los que cogían trochas y lograban entrar la mercancía, pues obtenían un precio superior, porque estaban solos”, dijo.


 


Los fletes se duplicaron


“La mayoría de camiones tenían que dar vueltas, incluyendo trocha, para evitar los puntos de bloqueo”, afirmó por su parte Harvey Restrepo, gerente de La Flor del Plátano, también en la Central Mayorista, al explicar que por esta razón los fletes para el transporte, especialmente desde el Eje Cafetero, se duplicaron.


Reconoció que algunos vehículos sufrieron daños, porque “había puntos que no podían evitar y los recibían con piedras”. No obstante, se declaró afortunado porque su negocio nunca estuvo desabastecido totalmente. 


Tanto Restrepo como Duque reconocieron que el margen de utilidades fue mínimo. “En el tiempo del paro casi que se trabajó para cubrir los gastos”, dijeron.



Solidarios

“Quiero agregar algo y es una petición; que necesitamos más apoyo para el agro, porque el campesino no tiene el apoyo del Gobierno como debería y los insumos que utiliza son muy costosos”, dijo el comerciante Dario Duque.


Agregó que el transportador en el país necesita una tabla de precios del flete. “¿Cómo es que una llanta para un camión vale $1’500.000? Es o es mucha plata”, observó.


En ese sentido, el comerciante Harvey Duque, dijo: “Es muy grave que aquí se pague el precio del combustible tan caro. Además, los precios de los insumos para cultivos son demasiado altos comparados con los países vecinos; algunos valen el doble”.