Columnistas

Violada guarida de adultos mayores
Autor: Olga Elena Mattei
11 de Septiembre de 2013


No sé si esto es una protesta, (la octava que publico sobre esta cuestión en mis columnas, por años), o es una súplica al señor alcalde.

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No sé si esto es una protesta, (la octava que publico sobre esta cuestión en mis columnas, por años), o es una súplica al señor alcalde. Comprendo que él no es directamente culpable de lo que está sucediendo. Imagino que se debe al hecho de que una persona no puede multiplicarse más allá de lo que da el tiempo de cada día. Para eso tiene a los secretarios de cada departamento de la Alcaldía y estos son los que se dejan embaucar de personas que sólo buscan su propio beneficio. Sabemos, los afectados, los residentes de este barrio del cual les hablaré, que personas ajenas al lugar tramitan y manipulan a muchos para lograr ganancias personales (para el propio bolsillo y el de los comerciantes del área)  con base en distintos programas que proponen y  realizan. Han llegado al extremo de ¡trampear las votaciones del Presupuesto Participativo! Hace unos tres o cuatro años, por 5 o 6, alcaldía estuvo patrocinando esos proyectos con la intención de entretener o divertir a las personas presentes en el Parque de Bolívar, creyendo que fue lo que pidieron por votación. Montaban eventos de pachanga, carrilera, despecho, Churrunguis-chungui, rock, metal, pop, punk, reguetón. Instalaban grandes tablados y mega parlantes y  atronaban el ámbito con música y con la  gritería del vozarrón del locutor que cree que hay que gritar  aunque tenga micrófonos . Esto duraba desde los jueves o los viernes a las cinco de la tarde hasta las nueve de la noche o más, y luego los sábados desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche; igual para los domingos, y continuaba todavía los lunes cuando era puente por fiesta. 


Además otras entidades (Gobernantes, militares, cuerpos consulares de distintas naciones suramericanas, comerciantes, etc.), contribuían a la bulla constante. Por ejemplo, con discursos a la estatua de Simón Bolívar en fechas especiales.Otro ejemplo, el de Comfenalco convocando por micrófonos y parlantes a madres y niños. Se oía gritar las instrucciones: “niños filensen aquí (error horrendo) corransen (idem) un poquito más, las mam’as al otro lado, acérquensen, (sic) “ etcétera.... !Los  domingos por la mañana! Por la ventana podía ver a unos 12 niños, quietos, aguantando el sol por horas para recibir dulces, lápices, baloncitos.... Tanta bulla para eso! 


Este parque es una caja de resonancia. Está enmarcado por los cuatro lados con edificios bastante altos. Es precisamente el diseño de un  instrumento de percusión. ¡Centuplica los sonidos El ruido es insoportable ! ¡Qué tal, los legisladores, cometiendo actos contra la ley! Y quienes lo sufrimos somos  los ancianos, habitantes de esta área. Irreflexiva y desconsideradamente utilizaron este moto para anunciar la última pachanga que armaron hace 15  días...”Para honrar a las personas de la tercera edad”. ¿Que se sacan de escuchar una rumba los ancianos que pudieran estar en el parque cualquier domingo? ¿Y qué perdemos los ancianos que vivimos aquí? Perdemos la paz. El día de descanso. Mucha gente aprovecha los domingos para dormir hasta tarde; unos porque trabajan demasiado en semana, otras porque además de trabajar, se trasnochan los sábados, única noche en que pueden departir con las amistades. Los abuelos reciben las visitas de los nietos que seguramente necesitarán dormir un rato, pero la pachanga no los dejará. Por otra parte, ese es el día y la hora en que transmiten óperas y conciertos. A fin de que ocho o 10 ancianos que estén transitando por este parque, y los borrachos que amanecen durmiendo en las bancas, y los sacoleros, los travestis y los rateros y demás chusma que desafortunadamente circula por aquí, puedan gozar de la rumba, ¡a los residentes nos violan el  derecho a la paz en el seno de nuestros hogares! Pero ¿Qué beneficio obtiene esa gente o la ciudad con tales programas? De todos es sabido que la comunidad misma se perjudica y las áreas centrales de la ciudad se deterioran cada vez más. La Alcaldía misma está tratando de idear un plan para “limpiar el centro” de “los indeseables”. Ciertos amigos intelectualoides que presumen de ideólogos comunistas me han discutido, con el argumento de qué se trata de “espacio público”. Donde los maleantes aun sin derecho se comportan mal, y los gobiernos aplastan sus propias leyes contra ruido y nos tiran bombas de estruendos hasta las áreas más íntimas de nuestros refugios!  Pero los residentes no tenemos derecho a salir a la ventana con una cerbatana a dispararle bolitas alos que nos atronan; o tampoco podemos jugar golf en los predios verdes de un parque a través de la gente.


Por otra parte si los gobernantes quieren evitar la interpolación de la gente de tal calaña entre la gente honesta que puede visitar los espacios públicos, lo peor que se puede hacer es darles rumba, que, como sabemos, ¡es el gran atractor para borrachos, etcétera!


Además cada barrio tiene su índole según la idiosincrasia de sus habitantes. Deberían ser más selectivos en cuanto a la clase de esparcimiento que escogen para cada lugar....Y darse cuenta de que en el centro de la ciudad tenemos 10 plazas o parques que no están ubicadas en zonas residenciales y serían más adecuados para esta clase de programas.


Personas que quieren colaborar con las mejoras, me han llamado a invitarme a los nuevos planes. Pero ya me di cuenta que empezaron !con las mismas equivocaciones!....Recapaciten, por amor a Medellín!




Comentarios
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María
2013/09/16 05:47:09 pm
Para la señora Mattei: Estoy de acuerdo con usted en que toda la culpa del caos que vive Medellín no es de la actual administración. Es de ésta y de las anteriores que permitieron que en cada esquina de nuestros barrios residenciales y familiares pueda instalarse un negocio de rumba, venta de licor, drogas, prostitución sin necesitar de ninguna licencia, solamente "deben cumplir con las normas". ¡Y eso es lo que no hacen! Las autoridades son incapaces ya de controlar a todos esos rumbiaderos porque la saturación es extrema, pero nos han mortificado por muchos años, con su ruido estridente, invasión del espacio público, visitantes indeseable en nuestros barrios, desaseo e inseguridad. Han violentado sin ninguna consideración, nuestros derechos fundamentales de ambiente sano, tranquilidad e intimidad familiar, amparados por la desidia y "falta de pantalones" de nuestros gobernantes, quienes no saben qué hacer... porquea les cogió ventaja esta problemática. Por favor doña Olga Elena siga escribiendo, protestando, usted tiene la razón y la oportunidad de expresarse. ¡Ayúdenos! Cordial saludo, María Teresa Bernal, Participante MOVIMIENTO AFECTADOS POR LA RUMBA (IN)SEGURA.