Nacional

Autoridades confirman hallazgo de tres cuerpos
9 de Septiembre de 2013


Uno de los tres cuerpos hallados correspondería al cabo primero Salatiel Álvarez, quien fue secuestrado el pasado 29 de agosto en Palmira, Valle.



Foto referencial. 

EFE


Las autoridades encontraron en el suroeste del país los cuerpos sin vida de un militar y un civil que supuestamente habían sido secuestrados por las Farc y hallaron en otro sitio el cadáver de un policía que presuntamente estaba en poder del Eln, informó una fuente oficial.


El director de la Policía, general Rodolfo Palomino dijo a la emisora La F.m. que todavía se están investigando las circunstancias en las que se produjeron esos hechos.


El Ejército había denunciado que las Farc secuestraron el pasado 29 de agosto, en el municipio de Palmira, Valle del Cauca, al cabo primero Salatiel Álvarez y a "un particular" cuya identidad no reveló.


Según afirmó a periodistas el comandante de la Policía del Valle del Cauca, coronel Mariano Botero Coy, campesinos encontraron los dos cadáveres en una zona rural de Palmira y alertaron a las autoridades.


Palomino confió en que en las próximas horas haya "una aproximación" sobre la identidad del civil y la posible confirmación plena de que el otro cuerpo pertenezca a Álvarez.


Precisamente hoy comenzó en La Habana un nuevo ciclo de conversaciones entre el Gobierno y las Farc, quienes buscan desde hace más de nueve meses una salida negociada a medio siglo de conflicto en el país andino.


El general Palomino se refirió al hallazgo de los restos del policía Diego Felipe Gutiérrez en el municipio de Saravena, Arauca, después de haber sido secuestrado por Eln, según testigos.


"De acuerdo con algunas versiones que se han tenido, el patrullero desapareció la noche del 30 de agosto de 2013 y fue encontrado muerto con disparos de arma de fuego (...) estamos analizando en Medicina Legal el cuerpo", indicó Palomino.


Según el jefe policial, el patrullero se encontraba en las instalaciones del cuartel de Saravena y recibió una llamada en horas de la noche, lo que al parecer era "un señuelo para sacarlo de las instalaciones, ponerlo en circunstancias de vulnerabilidad y poder abordarlo".