Economía

Agrarian strike ends in five departments
Finaliza paro agrario en cinco departamentos
8 de Septiembre de 2013


Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Risaralda y Huila regresan a la normalidad, luego de que los campesinos validaran los compromisos asumidos por el Gobierno. Siguen a la espera de un acuerdo los departamentos de Putumayo y Caquetá.


Foto: Cortesía 

Monseñor Luis Augusto Castro, arzobispo de Tunja y garante del acuerdo, leyó el documento que firmaron los negociadores y que incluye compromisos gubernamentales en materia reducción de precios de insumos y alivios crediticios.

Redacción-EFE


Los campesinos de Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Risaralda y Huila le pusieron fin al paro agrario, al llegar ayer a un acuerdo con los negociadores del Gobierno, informó la Presidencia.


El desenlace del paro se logró en las diferentes mesas de diálogo regionales, celebradas en Tunja para resolver la situación de Boyacá, Cundinamarca y Nariño, en Neiva para lo relacionado con el Huila y en Risaralda, para solucionar las protestas de Caldas.


La Gobernación de Boyacá informó en un comunicado en su página de internet que los diálogos concluyeron hacia las 2 y 30 de la madrugada, después de catorce horas de trabajo, cuando los líderes del Movimiento Sectorial Agropecuario dieron por válidos los compromisos del Gobierno.


“Nos falta el sur, Putumayo, Caquetá”, dijo el presidente Juan Manuel Santos, al indicar que designó al vicepresidente Angelino Garzón para que se reuniera en Popayán con otro grupo de personas para la búsqueda de una solución.


 


Salvaguardias y condonación


Entre los compromisos, los dirigentes campesinos destacaron la expedición de salvaguardias para la importación de papa fresca, precocida y congelada, leche, tomate, pera, arveja, cebolla de bulbo y otros alimentos procedentes de países miembros de los bloques económicos de la Comunidad Andina, del Mercosur y de la Alianza del Pacífico.


El Gobierno prometió también congelar la Resolución 970 de 2010 que ordenaba la destrucción de semillas nacionales.


En los diálogos de Tunja se estrenó el recién designado ministro del Interior, Aurelio Iragorri, y participaron además los mediadores que hace días habían logrado que los manifestantes de esas tres regiones mitigaran la protesta: el arzobispo de Tunja, monseñor Luis Augusto Castro, y el gobernador Juan Carlos Granados.


Por su parte, los salientes ministros del Interior, Fernando Carrillo, y de Agricultura, Francisco Estupiñán, firmaron un acuerdo con los campesinos del Huila que prevé la presentación de un proyecto de ley para condonar deudas del campo y el impulso del plan de ayuda cafetera por los bajos precios internacionales del grano.


Según un comunicado del Ministerio del Interior, el Ejecutivo estudiará cómo subsidiar los fertilizantes e insumos, cuyos precios son más elevados que en países con los que Colombia tiene acuerdos comerciales, según los campesinos.


Los productores agrarios del departamento de Risaralda, centrados en el café y la panela, también levantaron el paro al considerar satisfechas sus necesidades: la protección de su cosecha frente a la importación, garantías de ayudas, condonación de deudas y la revisión de los costos de fertilizantes.


El presidente Juan Manuel Santos resaltó el acuerdo logrado al término de “una extensa reunión con los líderes de los paros, encabezada por el secretario General de la Presidencia y nuevo ministro del Interior, Aurelio Iragorri”. Según indicó, ahora “vamos a construir una verdadera política agropecuaria”.


El mandatario realizó un revolcón ministerial en las carteras comprometidas por los paros, los cuales dejaron en casi 20 días de protestas, heridos en los choques entre manifestantes y la Policía, y centenares de detenidos, además de las pérdidas económicas provocadas por los bloqueos viales.



Piden más recursos

La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y sus gremios afiliados no ven viable ni sostenible lograr el pleno desarrollo de la política sectorial con la asignación presupuestal actual, sobre todo cuando el Gobierno ha planteado una revisión en el uso de los instrumentos de política existentes, dijo Rafael Mejía López, presidente del gremio cúpula.


El dirigente había expresado al ministro de Agricultura saliente, Francisco Estupiñán, su preocupación por los altos costos de los insumos y la caída en los precios de venta. 


Los males que aquejan al campo “se agravarán, en el corto plazo, si no se destinan los recursos suficientes para atender las necesidades del sector”, dijo en ese sentido el Movimiento Dignidad Agropecuaria.


El Gobierno dispondrá de $1.6 billones, más un presupuesto complementario que será propuesto al Congreso y consiste en utilizar el dos por mil o el cuatro por mil para el sector agrícola, en vez de desmontarlo, informó, por su parte, el ministro del Interior, Aurelio Iragorri.