Nacional

Transparencia, eje para una paz duradera y un postconflicto sano
5 de Septiembre de 2013


Expertos dicen que la clave es crear confianza en el momento inicial, pero también mantenerla hasta más allá de la firma del acuerdo.


EFE


La transparencia en los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana y la claridad de sus comunicaciones a la sociedad civil son un eje para lograr una paz duradera y construir un postconflicto sano en el país andino, advirtieron hoy expertos en Bogotá.


La organización no gubernamental Transparencia Internacional y su capítulo colombiano plantearon hoy la discusión sobre el papel de la transparencia en el proceso de paz colombiano durante el seminario "Escenarios para la paz: transparencia y anticorrupción".


Francisco Aguilar, el decano de la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas, dijo que "un elemento esencial es el de la transparencia y tiene que ser vista de varias maneras: entre los negociadores para que dialoguen de buena fe y hacia la sociedad, con el fin de que sea tenida en cuenta".


Aguilar explicó que la clave de este punto es "crear confianza" en el momento inicial, pero también mantenerla hasta "más allá de la firma del acuerdo", pues se trata de hacer esfuerzos permanentes.


El experto citó como ejemplo otros procesos de paz en los que se ha negociado a puerta cerrada y "eventualmente se han podido callar las armas, pero se ha vuelto siempre en algún momento a la violencia armada".


"Eso pasó en procesos de paz de Centroamérica en la década de los ochenta, pues precisamente cuando se acaba la transparencia es cuando comienzan los problemas que ahora son recurrentes, cuando nos olvidamos de que los procesos de paz no se terminan", argumentó.


Por su parte, la directora de Transparencia por Colombia, Elisabeth Ungar, matizó que el proceso que iniciaron en noviembre de 2012 el Gobierno y las Farc tiene un componente de reserva que no debe entenderse como una falta de claridad.


Este proceso fue concebido a puerta cerrada, después de que un anterior intento de paz entre 1998 y 2002, el diálogo del Caguán fuese abierto a medios de comunicación y a la sociedad civil y quedara posteriormente frustrado.


Ungar confió asimismo en que las partes cumplirán su promesa de dar a conocer los acuerdos finales a la ciudadanía para que ésta pueda debatirlos y tener "elementos suficientes para pedir una rendición de cuentas, no sólo al Gobierno sino también a las Farc en su momento".


Con vista al futuro, y de cara a un eventual escenario de postconflicto si se firma la esperada paz, Ungar advirtió de que la cooperación internacional "va a volcar centenares, miles y hasta millones de dólares en Colombia" y será necesario vigilar que esos recursos lleguen a su debido destino.


La directora de la ONG en Colombia reconoció que la gestión de quince años en el país ha logrado iniciar una cultura de la lucha anticorrupción y de cuentas claras, pero quedan desafíos pendientes.


Pero para ello es menester trabajar en dos direcciones: en el fortalecimiento de la institucionalidad estatal "para cerrar las brechas de la corrupción" y en la concienciación de la sociedad sobre su papel de veladores por la transparencia en Colombia.


En este sentido se pronunció la presidenta de Transparencia Internacional, Huguette Labelle, quien en su ponencia llamó tanto a los Gobiernos como a los ciudadanos a comprometerse con este fin.


"El Gobierno debe abrir espacios al pueblo, ahí tendremos un movimiento más rápido hacia una situación final mucho mejor. Si la voz de la gente le importa al Gobierno, el Gobierno será importante para la gente", argumentó.