Columnistas

Vuelve el tranvía
Autor: Jaime Tobon Villegas
30 de Agosto de 2013


¡Qué alegría! La noticia de la instalación del Tranvía de Buenos Aires y verlo recorrer la calle de Ayacucho, La Toma, los barrios de Boston, Buenos Aires, Gerona, la Puerta Inglesa y la Mellizas, nos llena de alegría

¡Qué alegría! La noticia de la instalación del Tranvía de Buenos Aires y verlo recorrer la calle de Ayacucho, La Toma, los barrios de Boston, Buenos Aires, Gerona, la Puerta Inglesa y la Mellizas, nos llena de alegría al recordar que hace ya 92 años se instaló este servicio en Medellín para los barrios Buenos Aires, La América, Manrique, Aranjuez, Boston y cuanto sirvió al transporte público los famosos “Troley” con ruedas de hierro y con un costo de 5 centavos por pasaje. 


Desde mi ingreso a Medellín en 1925, al barrio Gerona, Calle Barrientos que sale de La Toma, en el “Hoyo de Misia Rafaela” pasa a Colombia, Ayacucho y sigue por Gerona al Cuchillón y va hasta el Loreto, la Iglesita del barrio de su nombre y de allí dos vías muy precarias a pie, que iban hasta las fincas La Polca, arriba del Seminario, y la del Rosal del doctor John Gómez Restrepo, que la manejaba entonces el pariente de mi padre don Cérvulo Benjumea.


En el cruce de la calle Barrientos con Aranzazu, que es hoy la prolongación de la calle Bomboná, que en aquella época estaba interrumpida entre la carrera 37 Nariño y la de Botero Uribe después de la Iglesia de Buenos Aires. Hoy es una comunicación completa. En ese sitio teníamos el albergue otorgado por la Sociedad de San Vicente de Paúl, de una pequeña habitación de dos piezas en tierra, un solo foco y el agua en la pila de la esquina, más un bono de 60 centavos que a mi madre viuda le otorgaba la Sociedad de San Vicente, que yo cobraba en los alimentos más esenciales en la Proveeduría que quedaba en Girardot con La Playa, quebrada abierta todavía. 


No teníamos forma de pagar los cinco centavos del costo del transporte. Ocasionalmente, uno de los conductores, Eduardo Gutiérrez (Guato), venido de El Tablazo, se capacitó y fue conductor de tranvías y cuando él tenía oportunidad nos subía gratuitamente porque nosotros estudiábamos en la Placita de Flórez donde era el Patronato Escolar y al frente el Colegio de los Hermanos Cristianos (pechiblancos por la pechera blanca que utilizaban). Allí cursé los 4 años de primaria: 1º con el hermano Alfonso; 2º con el hermano Luis; 3º con el hermano Felipe, el director y 4º con el hermano Domingo. Luego hice complementaria 5º y 6º en el Simón Rodríguez con los profesores Ricardo Zapata, director; Francisco Moreno, Jesús Montoya y Gilberto Palacio.


Recuerdo con cariño como si fuera ayer, las mangas todavía sin urbanización llenas de piedras donde solo había 4 casas para los hijos de don Ramón Restrepo; la Puerta Inglesa; la pequeña falda llamada las Mellizas, el pequeño estadio San Ignacio donde vivíamos el mejor fútbol de aquellas épocas y recuerdo el ídolo de aquel entonces, Fabio Jiménez, años 30. La iglesia a cargo el presbítero Lope Duque Villegas, excelente servidor de la comunidad. Con él instalamos una escuela eucarística en la Puerta Inglesa, para poder cerrar algunos establecientes non santos; los baños públicos de don Víctor Castrillón donde está hoy el Centro de Salud de Buenos Aires, y donde nos bañábamos los domingos por 20 centavos. Recuerdo la única farmacia de la zona en los barrios Boston, Buenos Aires, la Toma, era la farmacia Popular de don Carlos Zapata, en el sitio que hoy ocupa el teatro Pablo Tobón Uribe, al pie del puente de hierro que era la única comunicación de los dos  barrios sobre la Quebrada Santa Elena. También el único médico de la zona, el doctor Horacio González Delgado, de la escuela de los viejos clínicos que asistían al paciente en su casa, cuya residencia era la segunda casa de la esquina que da a la clínica construida detrás del castillo famoso de los señores Botero, que por fortuna se conservó.


En fin, que gratos recuerdos y poder volver a echar, ojalá, la monedita en el recipiente para la moneda del pago. Lástima haber terminado este sistema en 1940 con las condiciones de medio ambiente y de transporte masivo que representó en su época.