Nacional

Persisten bloqueos en carreteras antes del inicio de negociación
27 de Agosto de 2013


Los departamentos afectados por los bloqueos hoy son los de Cauca, Nariño, Casanare, Cundinamarca, Caquetá, Huila y Putumayo.


EFE


Cerca de 40 carreteras de ocho departamentos del país registran hoy "cierre total", horas antes de iniciarse la negociación del Gobierno con campesinos para poner fin al paro agrario nacional que deja hasta el momento cinco muertos y decenas de detenidos.


La situación más crítica sigue siendo la del departamento de Boyacá, donde 19 vías principales o secundarias están cortadas por bloqueos de los manifestantes, según datos del Instituto Nacional de Vías, Invías.


El balance muestra que en el país por lo menos 37 vías presentan restricción total al tráfico, algunas de ellas en diferentes puntos, como consecuencia de los obstáculos puestos por los campesinos.


En Florencia decenas de manifestantes obstruyeron ayer la vía que comunica el centro con el aeropuerto de la ciudad, lo que obligó a la intervención de la Policía y terminó en enfrentamiento.


Los bloqueos en Nariño y Putumayo obstaculizan el tráfico terrestre hacia Ecuador, cuyo Gobierno recomendó ayer a sus ciudadanos evitar viajar por carretera a Colombia, hasta que la situación se normalice.


La sugerencia de las autoridades ecuatorianas toma en cuenta la difícil situación que enfrenta Colombia a causa del paro nacional y que también ha tenido impacto en el puente internacional de Rumichaca, el principal paso fronterizo por carretera entre los dos países.


Para tratar de poner fin al conflicto, el presidente Juan Manuel Santos, se trasladó ayer a Tunja, donde acordó con una delegación de campesinos la apertura este martes en esa ciudad de una mesa de negociación.


"He dado las instrucciones para que se acepte la propuesta de los campesinos de Boyacá para que se reúnan en una mesa representantes de Boyacá, de Cundinamarca y de Nariño con los ministros respectivos", dijo Santos ayer después de la reunión con los campesinos.


El inicio de la negociación no implica el levantamiento inmediato de los bloqueos, pues los dirigentes de la huelga consideran que primero debe restablecerse la confianza entre las partes.


Los campesinos alegan ser víctimas de las importaciones de alimentos, del contrabando, del alto coste de los combustibles y fertilizantes, de la falta de créditos y de apoyo estatal, factores que, dicen, hacen que su actividad dejara de ser rentable y, en muchos casos, los obligue a trabajar a pérdida.