Economía

Extra customs duty, juncture for Colombia and Panama
Sobrearancel, coyuntura de Colombia y Panamá
Autor: Johana Ramírez Gil
8 de Agosto de 2013


Panamá tiene Acuerdo Comercial vigente con Chile, México y Perú, le resta suscribirlo con Colombia para adelantar la solicitud de integración a la Alianza del Pacífico.


Foto: Cortesía 

La Zona Libre de Colón (foto)  representa el 8 % del PIB  de Panamá, y maneja mercancías procedentes de China, Malasia, Estados Unidos, Hong Kong, Taiwán y Japón, que tienen como destino final, en su mayoría, países de América y el Caribe. 

El arancel extraordinario a algunas importaciones provenientes de la Zona Libre de Colón (Panamá) y la radicación del Tratado de Libre Comercio (TLC), cuyas negociaciones terminaron en junio, serían los temas comerciales centrales que dialogarán este viernes los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Panamá, Ricardo Martinelli, en Bogotá. 


Aunque oficialmente no se ha informado de otros temas de la agenda que tratarán los presidentes,  está pendiente la decisión final del Gobierno de Panamá acerca de la Interconexión Eléctrica Colombia Panamá (ICP), luego de que en marzo Martinelli descartara su participación. 


Sobrearancel


Precisamente, el Decreto 074 estableció un arancel del 10 % más un cargo de US$5 a algunos productos importados desde Panamá, como calzado, textiles y confecciones, reduciendo la subfacturación, el ingreso de mercancía de contrabando y de origen asiático con precios irrisoriamente bajos. 


Al respecto, Carolina Blackburn, directora de la Cámara Colombiana de la Confección  y Afines, aseguró que dicho  decreto ha posibilitado la generación de más de 3.000 puestos de trabajo en el sector, considerado como el de mayor creación de empleo manufacturero del país. 


“Los confeccionistas están recuperando sus negocios y se están concentrando en poner en marcha diferentes estrategias de formalización y mejoría de la industria, a través de reconversión tecnológica, innovación y fortalecimiento de la calidad en todos los aspectos de la confección”, argumentó Carolina Blackburn. 


Sin embargo, para la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón, el decreto ha afectado mucho a los exportadores del país centroamericano. De hecho, a mediados de junio, Panamá lo notificó a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y anunció una serie de consultas con Bogotá sobre el arancel extraordinario. 


En ese sentido, Camilo Acevedo, presidente de la Cámara Colombo Centroamericana y del Caribe, dijo que si hay claridad en el manejo de los productos que vienen de la zona libre y se conoce su certificado de origen, “Colombia podría pensar en volver a eliminar el aumento a los aranceles a los productos que lleguen de Panamá”. 


Igualmente, Jorge Alberto Velásquez, analista internacional y columnista de EL MUNDO, coincidió en que Colombia no puede invocar medidas de salvaguardia “cada vez que se le ocurre” y la protección debe ser temporal y excepcional, teniendo en cuenta las normas de la OMC.


“Los empresarios italianos no se preocupan por las importaciones chinas. Nadie se va a poner un par de zapatos de China si en Italia los fabrican con calidad y diseño, aunque tenga un costo más alto”, comparó Jorge Velásquez.


Argumentó que el sector de confecciones perdurará en la medida en que sea competitivo, se modernice y cambie su estrategia de innovación, sin apuntar a medidas de salvaguardia, pues de lo contrario, tiende a desaparecer. 


La Cámara Colombiana de Confecciones y Afines, a través de su directora Carolina Blackburn, insistió en que la propuesta es terminar el año con altos niveles laborales y con excelente calidad de los productos, jalonados por la implementación del Decreto 074.


Acuerdo comercial


Por su parte, Panamá es considerado un “mercado interesante” para Colombia con miras al Acuerdo Comercial que ambos países están próximos a suscribir luego de tres años de negociaciones. 


“Más que un centro de producción, Panamá es un centro comercial, de negocios, financiero y de complementación muy interesante para los empresarios colombianos. Hay que tener cuidado con las normas de origen tras la apertura, que no se vaya a utilizar para importar productos asiáticos a muy bajo costo”, advirtió Jorge Velásquez.


Según el presidente de la Cámara Colombo Centroamericana y del Caribe, Panamá tiene alrededor de cuatro millones de habitantes, con el ingreso per cápita más alto de América Central y que demanda muchos productos que Colombia puede proveer en el sector agroindustrial, de materiales de construcción y  de autopartes. 


¿Paraíso fiscal?


Entre tanto, que Panamá no sea calificado como un paraíso fiscal es otro de los objetivos de la visita del presidente Ricardo Martinelli a Colombia, campaña que también adelantó durante su gira por Europa, que concluyó la semana pasada. 


En Londres, la delegación panameña firmó un tratado de doble tributación para normalizar las relaciones fiscales. “Ya no estamos en ninguna lista negra, pero queríamos cumplir con todos”, explicó el canciller de Panamá, Fernando Núñez.


Asimismo, Camilo Acevedo aseguró que Panamá no es paraíso fiscal porque “hoy no se puede abrir una cuenta corriente en ese país sin los estudios previos. No es tan sencillo, hay que llenar muchos requisitos”.  Indicó que por ser un centro bancario o financiero internacional no se puede dar dicho calificativo a Panamá. “Está muy lejos de la verdad”, dijo Acevedo.


Las opiniones siguen divididas. Según Jorge Alberto Velásquez, “Panamá sí es un paraíso fiscal” y en la relación con Colombia “hay una implicación de lavado de dólares, porque hay bancos que manejan gran reserva de información financiera y se configuran cadenas de negocios ilícitos” con mercancía que traen a muy bajo costo desde el mercado asiático.



Deuda a Panamá

Tras la visita del presidente Ricardo Martinelli a Colombia, siguen los acercamientos de Panamá con los países de la región para consolidar la política comercial y las relaciones bilaterales. 


Esta vez, las misiones de Venezuela y Panamá sostendrán el 12 de agosto una primera reunión para solventar la deuda millonaria de empresas venezolanas con los exportadores de la Zona Libre de Colón (ZLC), la segunda zona franca más importante del mundo después de Hong Kong. 


Al respecto, Germán Gómez, presidente de la Asociación de Usuarios de la ZLC, reconoció que la devaluación de casi un 32 % de la moneda venezolana en febrero pasado “afectó bastante” a la Zona Libre de Colón, y a partir de entonces “se ha agravado mucho más” la situación de impago de las empresas venezolanas. La deuda venezolana estaría entre US$800 y US$1.200 millones, según EFE.