Columnistas

La UNE que Medellín requiere.
2 de Agosto de 2013


Las transformaciones sustanciales que el Concejo de Medellín ha autorizado que se realicen en UNE-EPM-Telecomunicaciones, que le permiten a la empresa tomar una nueva dimensión con la participación del sector privado

Carlos Alberto Atehortua Rios*


Las transformaciones sustanciales que el Concejo de Medellín ha autorizado que se realicen en UNE-EPM-Telecomunicaciones, que le permiten a la empresa tomar una nueva dimensión con la participación del sector privado en la composición de su capital, su reorientación y  absorber la   transferencia de  nuevas tecnologías y  mercados, obligan a definir con claridad cuál es  la empresa que es posible construir en el futuro inmediato.


El esfuerzo realizado por la Administración Municipal, por el  grupo mayoritario de concejales  y por todos los que nos hemos empeñado en demostrar que vamos en la vía correcta, debe seguir adelante,  sin precipitaciones  pero sin pausa, pues es la hora de que se concreten las iniciativas aprobadas y que se  tengan muy en cuenta las orientaciones y precisiones que el concejo municipal hizo al adoptar el Acuerdo.


UNE debe seguir adelante, lo que se modifica es su composición accionaria, pero Medellín debe tener en la ciudad a uno de los más importantes operadores de telecomunicaciones del país, la empresa debe crecer en la generación de utilidades, la competencia en el sector de las TIC debe incrementarse lo que repercutirá a favor de los usuarios, pues ello representa mejores servicios y más bajas tarifas; y el Municipio debe seguir adelante en la tarea de reestructurar la orientación de las políticas públicas de TIC,  que deben ser ejecutadas por la administración Municipal y no por los proveedores de servicios.


La separación de los roles del Estado en materia de telecomunicaciones,  que se plantea desde la Constitución de 1991 y se concreta en la Ley 1341 de 2009, en Medellín se hace una realidad, pues de un lado estará el Municipio avanzando en la fijación de políticas, universalización de los  servicios digitales, promoviendo la sociedad de la información y los derechos de los usuarios y del otro los prestadores de los servicios en libre  competencia, pero en el caso de Medellín con un operador con una participación significativa del Municipio.


El nuevo escenario le da una nueva dinámica a la ciudad en materia de TIC,  y  sí se  dedica a la  promoción y fomento de la “sociedad de la información” parte de los recursos que deben ingresar al Municipio, rápidamente se verán los resultados de una decisión acertada, pues lo que se requiere es que los ciudadanos se apropien de la cultura digital y que hagan parte de ella.  


Medellín como sede de la empresa  debe obtener un incremento notorio de transferencia tecnológica  y  generar muchas más posibilidades y condiciones  de trabajo digno para nuestros profesionales y tecnólogos,  así mismo,  en la ciudad se debe incrementar la utilización de todo tipo de recursos humanos y materiales que garanticen en el mediano y largo plazo nuevos ingresos de carácter territorial,  que el Municipio pueda destinar a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo social.


UNE debe dejar de ser un tímido prestador de servicios de telefonía fija local y local extendida, de televisión e internet en banda ancha en el occidente colombiano, para pasar a ser un agresivo prestador de servicios fijos y móviles de telecomunicaciones en los que se integren la voz, los datos, las imágenes, la televisión y los procesos automáticos a distancia, para que en realidad los usuarios podamos ser parte de la sociedad de la información como se le ha denominado justamente al siglo XXI.


Si  con la transformación de UNE se avanza como en efecto se hace en la vía correcta, con la incorporación de nuevos servicios y facilidades de tecnologías de la información y las comunicaciones, la recepción de transferencia tecnológica,  el reparto equitativo de mayores excedentes públicos de EPM, la apropiación por los ciudadanos de las actividades propias de la  sociedad de la información, la realización de diferentes modalidades de teleactividades, la utilización plena de los recursos humanos de la región,  el crecimiento económico local y regional y si efectivamente en los barrios de la ciudad se ve  que parte de  los recursos recibidos se reflejan en la creación de telecentros o en diferentes modalidades de acceso a internet subsidiado y aún gratuito, efectivamente se habrá  acertado.  


*Docente y asesor