Columnistas

Balance trabajo-vida
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
1 de Agosto de 2013


En las noticias matutinas de ayer (miércoles) escuché que algunos empleados de la Alcaldía de Bucaramanga estaban haciendo manifestación frente a las instalaciones del ente administrativo porque están “sufriendo de presión sicológica”

En las noticias matutinas de ayer (miércoles) escuché que algunos empleados de la Alcaldía de Bucaramanga estaban haciendo manifestación frente a las instalaciones del ente administrativo porque están “sufriendo de presión sicológica” por parte de los mandos superiores porque los están haciendo trabajar hasta altas horas de la noche, e incluso sábados y domingos sin ninguna necesidad del servicio.


Peter Senge, en su libro la Quinta Disciplina, formuló una ley del Pensamiento Sistémico. “Cuanto más se presiona, más presiona el sistema”, con ella quiere explicar que muchas veces se hace presión sobre el sistema buscando una mayor eficiencia, que se puede lograr en el corto plazo pero que en el largo plazo esa acción realizada genera desgastes innecesarios en el mismo, creando más obstáculos que los que se tenían.


La empresa consultora “Hay group” ha publicado un artículo denominado “Desarrollo de una cultura de balance entre el trabajo y la vida”.


Sentencias como: “el horario de trabajo es cada vez más errático”, “más personas están trabajando por la noche, durante la noche o haciendo rotaciones”, e “incluso muchas de las personas que tienen horarios tradicionales de trabajo se ven avocadas a prolongar su jornada de trabajo porque están inmersos en un mundo global y en una sociedad de alta tecnología, que deben atender a los clientes de cualquier parte del mundo.”, son muestra de un desbalance entre el trabajo y la vida personal. 


Dice el estudio realizado por ellos que el 39% de los trabajadores no perciben un balance entre la vida laboral y la personal, y que solo el 17% de las empresas tienen un plan de equilibrio razonable entre ellas.


Algunas organizaciones para subsanar ese desequilibrio han implementado estrategias como el teletrabajo, horarios flexibles, guarderías en los lugares de trabajo, cuestiones que según la investigación resultan útiles, pero se preguntan, sí si están abordando el problema fundamental.


La respuesta está en que las organizaciones deben apoyar al trabajador para que su labor sea desarrollada de una manera más productiva con base en:


Dar orientación clara al colaborador sobre las prioridades de la organización y que ellos se focalicen en las tareas que crean valor (no solo económico) para la institución.


Implementar políticas y prácticas coherentes para garantizar que el trabajo sea distribuido equitativamente entre los integrantes del equipo de trabajo. (en algunas organizaciones el buen trabajador es premiado asignándole más trabajo porque existen otros que son ineficientes. Acotación mía)


Fortalecimiento del trabajo en equipo y en red.


Empoderar a los colaboradores para que puedan tomar decisiones relacionadas con sus responsabilidades, para ello, la organización debe formar y desarrollar su talento humano.


Proveer de las herramientas adecuadas para el desarrollo del trabajo en aras de garantizar la ejecución de los trabajos de manera eficiente y con calidad.


El equilibrio ideal del ser humano está en la medida en que se tenga un balance entre la vida laboral, la vida familiar, la vida individual y la vida social. En muchas organizaciones, no es bien visto que una persona frecuentemente exceda el horario laboral, y se preguntan sí el cargo está bien diseñado, sí la carga laboral está bien distribuida o sí es por culpa del trabajador por pérdida deliberada de tiempo.