Columnistas

EPM: La democracia no es un pacto de silencio (2)
Autor: Guillermo Maya Muñoz
29 de Julio de 2013


Juan Esteban Calle Restrepo, gerente de EPM, escribió una carta a la dirección de El Mundo, publicada en julio 12-2013, Réplica de EPM, para referirse “a una cadena de cuatro artículos publicados recientemente en el periódico

Juan Esteban Calle Restrepo, gerente de EPM, escribió una carta a la dirección de El Mundo, publicada en julio 12-2013, Réplica de EPM, para referirse “a una cadena de cuatro artículos publicados recientemente en el periódico: “EPM, ¿servicio, crecimiento o lucro?”, firmado por Luis Fernando Múnera López el 24 de junio; “EPM, ¿Verdadero motor de desarrollo?”, del mismo articulista el 8 de julio; “EPM: La democracia no es un pacto de silencio”, que lleva la firma de Guillermo Maya Muñoz y fue publicado el lunes 1 de julio y “El Rumbo de EPM”, firmado por José Alvear Sanín y publicado el 10 de julio”. 


Y termina la carta diciendo: “Acogiéndonos  al derecho de rectificación solicitamos a los autores citados, las respectivas rectificaciones en su mismo medio”. Sobre esta situación lo siguiente:


Por primera vez un gerente de EPM responde las críticas de unos columnistas. Sin embargo, lo hace de manera destemplada e intimidatoria para la libertad de expresión, al pedir rectificaciones, sobre un análisis económico, que no es un peritaje, en donde las partes pueden estar equivocadas, como en toda opinión, pero que no adquiere el carácter de algo que tenga que ser rectificado.


Agradezco al gerente de EPM al asociarme con los distinguidos colegas columnistas, José Alvear y Luis Fernando Múnera. Sin embargo, todo el mérito de alertar sobre la situación económica de EPM es de LF Múnera porque puso al descubierto la situación débil de las filiales de EPM, que sí dan utilidades dan muy pocas, y que las tarifas de EPM no son las más baratas del país aunque se supone que EPM es el productor más eficientes. 


Quien haya escrito la carta del gerente, escribe en plural y firma una sola persona, no entendió las columnas que leyó. Estas son columnas diferentes, con objetivos diferentes. Mi columna, EPM: La democracia no es un pacto de silencio, es solo una reseña, en su primera parte, y en la segunda una denuncia de situaciones que ya son conocimiento común de los antioqueños sobre el actuar de las directivas de EPM, en diversos momentos históricos, y solicito en ella que los responsables de EPM aclaren la situación planteada por LFM.


En este sentido, una reseña no tiene nada que rectificar, el que puede rectificar unos datos o una opinión es el autor original, si es que tiene que hacerlo; y sobre lo segunda parte no se me pide rectificar ¿Quiere decir que la afirmación sobre las malas decisiones que se han tomado en EPM son ciertas? En este sentido escribí en la columna: “Por lo demás, no es cierto que no se hubieran tomado decisiones desacertadas desde que Sergio Fajardo ejerció como alcalde desde 2004 hasta hoy, y que el único desacierto fue la compra de la vajilla de los 100 millones de pesos”.  ¿Cuáles son esas decisiones desacertadas: La compra de Orbitel por 85 millones de dólares, cuando valía menos que nada; la venta del 50% más una acción a Millicom de OLA, sin pagar prima de control y que ha perdido, en cabeza de TIGO, más de un billón de pesos; y la última, la pésima decisión del gerente de EPM y del alcalde, avalada por el concejo, de fusionar a UNE con Millicom, un mal socio, y que dado el memorando de entendimiento vinculante, firmado el 22 de julio, UNE es otro regalo más para Millicom. 


La contabilidad, señor gerente, no es una ciencia, es una técnica, para que los contadores, a pedido de sus patrones,  hagan lo que la auditoria les permite hacer. Así, es como las pérdidas se pueden convertir en ganancias, o estas en pérdidas. El caso de la firma Enron es paradigmático, la auditora Arthur Anderson les dejo hacer la contabilidad creativa que quisieron. Los ejecutivos se robaron la empresa. (Joseph e. Stiglitz,  El capitalismo de amiguetes al estilo americano, elpais.com, febrero 14-2002).


Si los concejales no pueden decir que conocen las cuentas de EPM, como supongo, ¿Qué podrán decir los ciudadanos de Medellín?


En el debate público solo caben los argumentos. Las amenazas de demandas, por rectificaciones no dadas, podrán hacer recular a los columnistas, pero la libertad de expresión y de prensa serán las únicas perdedoras: Muy pocos querrán verse enredados en los hilos kafkianos de la justicia, el poder y el dinero.