Editorial

Bienvenida Colombiamoda
23 de Julio de 2013


Con estas cifras que muestran al sector como el segundo generador de empleo industrial, que es con el del sector servicios el más estable, y lo confirman como uno de los ejes del desarrollo del Valle de Aburrá es posible hablar de un milagro.

El presidente Juan Manuel Santos da hoy apertura a la 24ª versión de Colombiamoda, uno de los eventos feriales creados por Inexmoda, para cumplir su objetivo fundacional de fortalecer el sector textil-confección, hoy conocido como sector moda, a fin de evitar el derrumbe que pudiera haber ocurrido si no se actuaba con tino. La instalación por los presidentes de la República de las ferias Colombiatex y Colombiamoda muestra que el país tiene parte de su historia industrial -hay empresas del sector que ya pasaron los 110 años- y muchas de sus esperanzas puestas en esta vibrante cadena productiva.


Según informes de Proexport, el sector industrial con mayores exportaciones en Colombia es el de vehículos de turismo, liderado por Sofasa. El organismo identifica como segunda fuente de exportaciones industriales del país al de prendas de vestir, que entre enero y abril de este año reportó ventas por US$429 millones. Indica la Cámara de Comercio de Medellín que el 58 % de las prendas exportadas desde Colombia son fabricadas en Antioquia y que el 48 % de las telas exportadas tienen origen en este departamento. Una de las principales características del sector textil-confección, es la democratización de la propiedad: en solo Colombiamoda más de 600 marcas estarán presentes, según lo señalado por Carlos Enrique Botero, director ejecutivo de Inexmoda. 


Los indicadores oficiales alcanzan para señalar la presencia hoy del sector textil-confección, pero no logran medir el impacto de esta cadena productiva en la ciudad. A su alrededor han crecido las industrias de logística de espectáculos, hoy reconocida en el país, el sector turístico y los programas de formación de talento humano para un sector que demostró su vigor. Cuantificar este impacto permitiría también reconocer que la ciudad se ha transformado alrededor de una actividad económica generadora de una cultura, con todas las significaciones que ello tiene.


Con estas cifras que muestran al sector como el segundo generador de empleo industrial, que es con el del sector servicios el más estable, y lo confirman como uno de los ejes del desarrollo del Valle de Aburrá es posible hablar de un milagro: el gestado por el equipo coordinado por los dirigentes César Valencia Jaramillo, Roque Ospina y Alicia Mejía, que hace 25 años determinó guiar al sector de textiles y confecciones hacia su internacionalización integral, que fue punto de partida para la ubicación de Medellín como ciudad destino de negocios y sede de cadenas productivas generadoras de valor. Para hacer hincapié en el logro, también alcanzado gracias a las empresas del sector y los gobiernos regionales y municipales, baste recordar que en 1988 Medellín sufría la depresión del sector y había comenzado el peor quinquenio del narcoterrorismo.


El fortalecimiento de esta cadena confirma que una de las fortalezas de Antioquia es la voluntad de mantener mecanismos de acción concertada que reúnen los sectores público-privado-social en torno a grandes propósitos de región. En el desarrollo de esta cadena están presentes la determinación de la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia por invertir en el desarrollo de cadenas productivas en las que el sector privado acompaña con su creatividad y esfuerzo, y la academia impulsa con la formación de talento y la investigación en campos que deben crear respuestas a las expectativas de un sector tan vibrante como amenazado por su competencia internacional. El sector tiene once grupos asociativos en los que participan 115 empresas.


No obstante el optimismo que se produce por la llegada de Colombiamoda a su 24 versión y porque lo hace vinculando a los confeccionistas que atienden el mercado local, que están asociados en Cedemoda, y creando su segundo evento para textileros, no todos los caminos son de color rosa para el sector. En el cuatrimestre enero-abril de 2013, el sector textil-confecciones mostró un decaimiento en 19,9 % en sus exportaciones, causado principalmente por el impacto de la revaluación del peso, que el Banco de la República se obstina en no combatir, y su aliado, el aumento del contrabando. Esta situación demuestra a la Junta del Banco Central que quienes le reclaman creatividad para el manejo de la política monetaria representan a sectores exportadores vigorosos, que son los que crean el empleo y la riqueza nacional, y por lo tanto deben ser escuchados.