Columnistas

El espionaje
Autor: Evelio Ram韗ez Mart韓ez
11 de Julio de 2013


A trav閟 de los a駉s, el espionaje ejercido por algunos pa韘es en detrimento de otros ha dejado secuelas graves en las relaciones de esos mismos pueblos y ha costado caminar al pat韇ulo a personajes famosos

A través de los años, el espionaje  ejercido  por algunos países en detrimento de otros ha dejado secuelas  graves en las relaciones de esos mismos pueblos y ha costado caminar al  patíbulo a personajes famosos,  quienes  hoy aún   subsisten en la memoria de esos mismos pueblos. El caso  de los esposos Rosemberg, sentenciados a la pena capital en los Estados Unidos en el año 1953, por entregar secretos a la Unión Soviética es un ejemplo y otro el de Mata Hari, quien fuera también  ejecutada durante la primera guerra mundial por  el mismo delito de entregar información al enemigo.


Ahora, surge el caso de Snowden, quien es acusado en los Estados Unidos de poseer  amplia información sobre labor de espionaje, que su país ha ejercido en el mundo y muy especialmente en Europa y América Latina; la cual ha hecho pública y, por esa razón, ahora se  encuentra aislado en uno de los hangares del aeropuerto de Moscú, sin que ese país oficialmente le haya ofrecido asilo. Estados Unidos  se opone a que dicho ciudadano sea acogido con ese beneficio en ningún lugar de la tierra  y, por eso,  aprovecha la situación del lugar en que se encuentra ahora, que hace imposible que su traslado no sea conocido por la autoridad norteamericana.


 Esta situación generó un incidente diplomático que sigue teniendo  repercusiones nocivas en las relaciones de algunos países. La semana anterior,  cuando regresaba de Moscú el Presidente de Bolivia, señor Evo Morales, su travesía fue interrumpida por decisión de los gobiernos de Francia, España y Portugal, que sin lugar a duda,  recibieran  instrucciones al respecto  de Estados Unidos. 


La actitud de los gobiernos europeos suscitó tal desconcierto entre los pueblos Latinoamericanos, que varios de ellos, entre los cuales  figuran: Venezuela, Nicaragua y, lógicamente y la misma Bolivia, le han  ofrecido asilo incondicional a Snowden. Lo que se torna complicado es lograr transportar al exiliado desde Moscú hasta alguno de esos países, sin que la  autoridad norteamericana intervenga.


Todos pensamos alguna vez que liquidada la guerra fría, tal como efectivamente ocurrió, el espionaje desaparecería del mundo; pero realmente pareciera que éste, en lugar de finalizar se ha incrementado, pues hoy posiblemente no sea el objetivo bélico el que lo promueva, sino   otro tipo de conocimientos, como el de la industria y la tecnología que rigen en otros países de la tierra. 


Por otro lado, hay  que pensar que desaparecida, de algún modo, la llamada  guerra fría; otro tipo de enfrentamientos se libra hoy en el mundo, tales como la guerra comercial y la guerra tecnológica. Esta última suscita también arduos conflictos,  pues los países guardan con mucho celo conocimientos adquiridos después de exhaustivas investigaciones  y las  que les  otorgan un marcado privilegio en el plano de la competencia comercial. 


Quizás se justificó ese espionaje en la  época en  cual dos tendencias dominaban el mundo: la del capitalismo y la del marxismo. En ese tiempo se hicieron famosos como organismos de espionaje La CIA y La KGB, la primera norteamericana y la   segunda soviética. Hoy, ya esa polarización no existe y, por tanto,  no parece  que exista razón política válida  para que unos pueblos vigilen a otros. Ojalá el mundo salga bien librado del incidente creado por el señor Snowden;   y, de ahora en  adelante, naciones ricas y y pobres respeten la soberanía que le corresponde ejercer exclusivamente  a cada país,  representado en su gobierno.