Mundo deportivo

Sufrieron hasta el final
6 de Julio de 2013


La alemana Sabine Lisicki y la francesa Marion Bartoli disputarán hoy la final femenina de Wimbledon.

EFE


El número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, tuvo que pelear ayer durante casi cinco horas para doblegar al argentino Juan Martín del Potro y clasificarse para una final de Wimbledon en la que le espera el héroe local, el británico Andy Murray, que remontó ante el polaco Jerzy Janowicz.


El público de la pista central del All England Club asistió a la semifinal más larga de la historia del torneo, cuatro horas y 43 minutos en las que el octavo tenista del ranking salvó dos bolas de partido en el cuarto set y forzó un quinto parcial que le dejó a un paso de su segunda final de un Grand Slam: 7-5, 4-6, 7-6 (2), 6-7 (6) y 6-3.


“Fue dramático, pasaron muchas cosas en casi cinco horas. Ahora me siento triste, pero en un par de días sabré ver lo grande que fue el partido. Al menos ahora sé que puedo ponérselo difícil a los mejores del mundo”, dijo el argentino. El serbio se sacó la espina que le quedó el pasado verano en la pista uno del All England Club, cuando Del Potro le arrebató el bronce olímpico.


El agónico partido entre el argentino y el serbio afectó el horario previsto para la segunda semifinal, la de Andy Murray, que tuvo que ser detenida por falta de luz cuando anochecía en Londres y se retomó media hora después con el techo de la pista central desplegado y la luz artificial a toda potencia.


Tras perder los dos primeros sets ante el español Fernando Verdasco en cuartos de final, Murray volvió a hacer sufrir a su público ante Janowicz, al que venció con parciales 6-7 (2), 6-4, 6-4 y 6-3.


Murray tratará de superar mañana el miedo escénico congénito que parece tener a la pista central del All England Club cuando disputa Wimbledon y romper los 77 años en los que ningún británico ha logrado suceder a Fred Perry como ganador del Grand Slam.