Nacional

“Government, prisoner of the peace process”
Gobierno, prisionero del proceso de paz
Autor: Juan David Morales Gaviria
6 de Julio de 2013


Otra de las propuestas de las Farc divulgadas ayer es el rediseño de los mecanismos de participación ciudadana y la supresión de potestades del poder Ejecutivo que, según la guerrilla, restringen estos procedimientos.


Foto: EFE 

Otra de las propuestas que planteó ayer las Farc, desde el Palacio de Convenciones de la capital cubana, es que la consulta para convocar una asamblea constituyente en Colombia no se supedite a la expedición de una ley por parte del Congreso.

Lo que está haciendo las Farc desde La Habana es tratar de convertir al Gobierno Nacional en un prisionero del proceso de negociación”. Así lo afirmó tajantemente el diputado de la Asamblea de Antioquia por el Polo Democrático Alternativo (PDA), Jorge Gómez Gallego, quien considera que algunas de las propuestas que realiza el grupo terrorista son insubstanciales y solo sirven para dilatar los tiempos de las conversaciones.


Y es que ayer los miembros del equipo negociador de los rebeldes dieron a conocer una propuesta en la que pretenden la reconversión del Ejército y la Policía Nacional, una vez se alcance un acuerdo definitivo sobre el fin del conflicto armado, con el fin de que estas fuerzas institucionales pasen a ser “una fuerza para la construcción de la paz”.


“El debate nacional que aquí se propone incluye la reasignación de recursos de presupuesto, en proporción equivalente a  la reducción gradual y programada del gasto militar hasta alcanzar los niveles promedio de nuestra América, para la financiación prioritaria de los derechos sociales de la población, en especial de la vivienda, el trabajo digno, la salud y la educación”, expresaron los plenipotenciarios de las Farc desde la capital cubana.


Inmediatamente, los analistas y expertos en el tema, como el diputado Gómez Gallego, le salieron el paso a estas declaraciones.


Según el dirigente del PDA, esta propuesta no es adecuada porque el tema de la Fuerza Pública es exclusivo y se encuentra dentro de la estructura del Estado. Además, “la agenda de La Habana en ningún momento contempló ese asunto”.


“En segundo lugar, tampoco es viable hablar de este tema porque las guerrillas en Colombia están muy lejos de ser el único perturbador de la seguridad en el país”, precisó.


Es decir, según el perito, que los guerrilleros están partiendo de una base errónea, la cual es suponer que representan el ciento por ciento de los factores de inseguridad pública.


“Ni siquiera en la época más difícil para el país, y estamos hablando entre 1996 y 2004 aproximadamente, ellos fueron el principal factor de perturbación para los colombianos”, destacó.


Entonces no se puede presumir que resuelto el problema con los grupos terroristas, explicó Gómez Gallego, Colombia inmediatamente vaya a entrar en una situación de seguridad. 


“Yo creo que para los analistas en general ha sido claro, y es claro, que si este acuerdo se llegara a dar quedarían pendientes otros agentes de inseguridad importantes que demandan que el Estado mantenga una Fuerza Pública enérgica y activa”.


Y agregó finalmente que “si las Farc dicen que no van a entregar las armas sino que las van a dejar, con menos razón se puede pensar en la posibilidad de discutir el tema de la reconversión”.


 


Propuesta “absurda”


Fabio Valencia Cossio, exnegociador de paz durante los diálogos del Gobierno del presidente Andrés Pastrana y las Farc en el Caguán, aseveró que “hablar de este tema ahora es absurdo, porque una guerrilla que ni siquiera piensa entregar las armas, que dice que no se someterá a la ley nacional ni internacional y que dice que ellos son las víctimas y no los victimarios, no puede venir a pedir una reducción de las Fuerzas Armadas y de la Policía”.


El también exministro del Interior y de Justicia durante el mandato del presidente Álvaro Uribe consideró que esta propuesta no es viable hasta que no se haya solucionado este proceso. “Es un tema inoportuno, ilógico”.


Valencia Cossio se refirió también al accionar y al trabajo del Ejército y la Policía, afirmando que son instituciones “demasiado fuertes, que están consagradas en nuestro país y todos los colombianos las queremos y las admiramos”. 


“La Fuerza Pública está haciendo lo que el presidente Juan Manuel Santos le pide, pues él es su comandante supremo y desde sus órdenes depende su accionar”, expresó.


Es decir, los uniformados simplemente están cumpliendo una política en la que, según el exnegociador de paz, “hay una relajación en el combate a la delincuencia organizada y a la delincuencia común y no se están cumpliendo los propósitos que se cumplieron durante ocho años con la Seguridad Democrática”.


“A mí me parece que la situación hoy en el país es que ha habido un relajamiento y un resurgimiento de las fuerzas delincuenciales de todo orden, y eso no es culpa ni de las Fuerzas Militares ni de la Policía, sino de la orientación y de la política del Gobierno Nacional”, concluyó.