Economía

A production that always leaves a mark
Una producción que siempre deja huella
Autor: Angela María Agudelo Restrepo
6 de Julio de 2013


A propósito del Congreso de Responsabilidad Social que realizó Fenalco en Santa Marta, Bogotá y Medellín, la experta Isabel Agudelo habla de la necesidad de que las empresas empiecen a medir la huella de sus procesos.


La aversión a probar cosas nuevas es una de las razones por las que en Colombia todavía no se masifica la tendencia mundial empresarial a medir y corregir el impacto ambiental de las actividades productivas.


“Las industrias en Colombia siempre han esperado a que sea otra la que tome la iniciativa y le siguen, o a que haya una regulación normativa para actuar”, dijo Isabel Agudelo Peña, directora de Lógica Investigación, en el marco del Tercer Congreso de Responsabilidad Social, que concluyó ayer en Medellín.


La experta se refería a la necesidad que enfrenta el sector productivo de hacerse responsable de la huella ambiental de sus procesos, a propósito de los principios de Responsabilidad Social Empresarial, de mejoramiento ambiental, social y económico. “Por ahora es un tema de voluntariedad, pero la regulación finalmente va a llegar”, precisó.


La Corporación Fenalco Solidario, promotora del Congreso, es la segunda organización que reúne a más empresas en América con compromisos en Responsabilidad Social, informó Sandra Sierra Vélez, su directora Ejecutiva, al destacar que Ethos, de Brasil, es la primera, con 1.200 compañías afiliadas.


Isabel Agudelo destacó la necesidad de medir la huella ambiental en los recursos aire, agua y suelo, y luego plantear planes de acción para reducirla. “No es una inversión costosa”, dijo.


 


Huella de carbono


Agudelo Peña destacó la preferencia de los empresarios de empezar a trabajar con la huella de carbono corporativo. “Es una huella que no es tan difícil de medir, porque es determinar el impacto en el aire que tienen los activos de la empresa (plantas de producción, bodegas, camiones, etc.) más la energía”, explicó.


Precisamente la semana pasada el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó su nuevo plan para cambio climático y reducción de carbono. 


El mandatario informó que la industria estadounidense se asociará con otros gobiernos para que adopten con mayor rapidez el gas natural, un combustible inflamable más limpio que el carbón, y que está pidiendo terminar el financiamiento público de plantas extranjeras que quemen carbón, a menos que cuenten con tecnologías de captura de carbono o que utilicen la tecnología de carbón más eficiente.



La Ecoficiencia de Haceb

Haceb, empresa que emplea a 3.200 personas, invirtió US$50 millones en la construcción de una de las plantas de fabricación de neveras más modernas y ecoeficientes de Latinoamérica, la cual está alineada con el Protocolo de Montreal y Protocolo de Kioto.


La compañía informó, así mismo, que recicla 3.209 toneladas de residuos anuales y, gracias a su certificación ISO 14.001, implementa un sistema de gestión ambiental que favorece la disminución de impactos ambientales.


En el aspecto social, propicia el desarrollo de los individuos a través de fundaciones y programas. Cada año invierte $3.227 millones en beneficios para los trabajadores y sus familias, impactando anualmente a 8.963 personas. Forma para el trabajo a 1.970 personas, con una inversión de $480 millones y brinda 1.898 auxilios educativos por $897 millones.


También apoya programas de educación y emprendimiento, como las Olimpiadas del Conocimiento o la dotación de laboratorios del Sena, por cerca de $450 millones, para capacitar a 35.000 colombianos. La empresa indicó que brinda capacitaciones, consultorías y asesorías especializadas a 26 proveedores locales, para mejorar su productividad, perfeccionar sus estándares de calidad y optimizar sus recursos.