Mundo deportivo

Veteran experience displaced youth
La veteranía desplazó a la juventud
2 de Julio de 2013


Con una contrarreloj por equipos de 25 kilómetros de recorrido, con salida y llegada en la ciudad de Niza, se disputará hoy la cuarta etapa del Tour de Francia.


Foto: EFE 

Simon Gerrans (adelante) consiguió ayer su cuarta victoria de la temporada, antes había celebrado en el Tour Down Under, la Vuelta a Cataluña y la Vuelta al País Vasco.

EFE


El ciclista australiano Simon Gerrans (Orica GreenEdge) ganó ayer sobre la raya el pulso al esprint al eslovaco Peter Sagan (Cannondale) en la tercera etapa del Tour de Francia, que despidió su trayecto por Córcega con el belga Jan Bakelants (Radioshac) con el maillot amarillo. 


Por su parte, los colombianos José Serpa (Lampre) y Nairo Quintana (Movistar) entraron en los puestos 64 y 73, respectivamente.


Gerrans, de 33 años, aceptó el duelo con Sagan, de 23, y en una llegada muy apretada levantó los brazos por segunda vez en el Tour, ya que en 2008 se impuso en Prato Nevoso.


Con un tiempo de 3 horas, 41 minutos y 24 segundos entró todo el grupo con los favoritos y el líder, el ingeniero Bakelants, quien saldrá con el maillot amarillo en la contrarreloj por equipos de Niza.


La jornada


El Tour se despidió de Córcega con la etapa de las mil curvas y un continuo serpenteo en el viaje de 145 kilómetros por la costa oeste entre Ajaccio y Calvi.


Ajenos al entorno se formó la fuga. Salieron disparados nada más darse la salida cinco corredores: Gautier (Europcar), Bulliremos (Sojasun), Clarke (Orica), Westra (Vacansoleil) y Minard (Ag2r).


En la aventura sobró el entendimiento, pero ninguno del quinteto podía imaginar llegar a Calvi con éxito. Juntos sortearon las tres primeras dificultades, pero estaban condenados de antemano.


La gestión de la etapa quedó para el Col de Morsolino, de 3,3 kilómetros al 8 por ciento de desnivel.


Minard y Clarke trataron de defenderse ante la voracidad del pelotón, pero el papel del Europcar, que tenía que defender el maillot de la montaña de Rolland, fue determinante. Fue precisamente el ganador del Alpe D’Huez en 2011 quien cambió de ritmo para anular a los escapados y reducir el intento de Igor Antón.


Rolland coronó en cabeza con 20 segundos de adelanto y en el descenso se le unieron un grupo con Chavanel y Mikel Nieve. Pero las bromas se acabaron cuando el Radioshac tomó cartas en el asunto. A 3,6 de meta se agrupó el pelotón y el Cannondale organizó la llegada de Sagan en medio del alboroto general.


El eslovaco encontró hueco para lanzarse a meta, pero a la rueda del “Bicho” se soldó el veterano Gerrans, quien metió la rueda para amargar la tarde a la joya del conjunto italiano.