Columnistas

La urbanalización de las ciudades
Autor: Dario Ruiz Gómez
1 de Julio de 2013


El POT planteado por el gobierno de Petro para Bogotá ha sido rechazado por el Concejo de esa ciudad por sus inconsistencias conceptuales o sea su ausencia de visión de ciudad, falta de claridad entre lo público y lo privado

El POT planteado por el gobierno de Petro para Bogotá ha sido rechazado por el Concejo de esa ciudad por sus inconsistencias conceptuales o sea su ausencia de visión de ciudad, falta de claridad entre lo público y lo privado y como siempre, densificación con fines de aumento del costo del suelo urbano para la especulación. Estas mismas críticas se han venido haciendo en Cali donde el POT planteado desconoce las realidades y diferencias territoriales, donde el manejo indiscriminado del concepto de usos mixtos entrega los barrios a los dueños de bares y discotecas. Un barrio de esta ciudad galardonado internacionalmente como ejemplo de vivienda de interés social, está tirado en una colina sin servicios ni vías ni jardines y sin calidad arquitectónica alguna. Una ciudad se destruye cuando el desequilibrio social va convirtiendo en áreas desprotegidas a los barrios pobres en abierto contraste con la ciudad de la especulación.


“Buenos Aires, señala Francesc Muñoz, la ciudad y el espacio metropolitano aparece hoy día como una “ciudad cuarteada”; un espacio urbano en el que las fisuras físicas en la trama urbana y las fracturas sociales entre sus habitantes configuran una inacabable secuencia de espacios separados. Un espacio urbano rasgado y discontinuo donde las líneas que dibujan esas brechas físicas y urbanas representan una nueva cartografía de lo urbano”. Calcuta se eleva ya al delirio como megalópolis incontrolable. La pluralidad de voces que se puso de presente bajo una intangible unidad territorial situada en el imaginario colectivo ha dado paso en la última década a espacios histéricos en los cuales abiertamente domina el crimen, aumentan los cinturones de miseria. Sólo que, como lo señala Micke Davis el autor de ese impecable análisis sobre Los Ángeles, “Ciudad de cuarzo”, si antes estos cinturones de miseria, eran consideradas como secreciones, que, arrinconadas en esas afueras, eran inofensivas para la ciudad decente y honorable, hoy esas villas miseria se han constituido en ciudades autónomas bajo códigos de honor propio, leyes propias y que en un momento determinado pueden declarar la guerra a la otra ciudad tal como está sucediendo con los guetos africanos y ciertas ciudades mexicanas regidas por el narcotráfico.


El efecto “Bladerunner” consistió precisamente en dejar la ciudad en manos de la delincuencia, en medio del desaseo, la promiscuidad mientras en las zonas residenciales exclusivas se contaba con los más eficaces medios de seguridad privada. En cierto modo el Bogotá de hoy corresponde a este tipo de ciudad descrito por Ridley Scott. En la pelea de la especulación por nuevos terrenos urbanizables el fenómeno de la llamada gentrificación consiste en construir vivienda cara en ciertos barrios modestos que cuentan con todos los servicios lo que traerá como consecuencia un aumento del coste de vida, de los impuestos  lo que finalmente conducirá a que los antiguos habitantes deban abandonar sus viviendas. La “rehabilitación” de barrios como el Soho, Tribeca es ilustrativa de esta manipulación del suelo urbano con fines especulativos. Urbanalización ha llamado Francesc Muños al fenómeno producido por los capitales globales y en donde las nuevas urbanizaciones se hacen hoy en el mundo, bajo el mismo monótono estándar arquitectónico, la misma falta de imaginación estética.


Ciudades duales entre los barrios de desesperada miseria y esas urbanalizaciones  impersonales donde se alojan los nuevos ricos.  “Buenos Aires no es un casco histórico ni un centro comercial, es un puzzle de barrios marcados por las cicatrices de la corrupción”. ¿Estamos acaso describiendo a Medellín y las cicatrices y engaños que han dejado a la vista puentes que no sirven para nada, proyectos de obras públicas que se enuncian pero nunca se cumplirán? Cicatrices, fisuras que no dejan de abrirse bajo las mentiras de Planes de Ordenamiento, de Planes Parciales que ignoran lo fundamental, la vida ciudadana.