Columnistas

Cambia el escenario
Autor: L醶aro Tob髇 Vallejo
27 de Junio de 2013


Los actores, pero en s韓tesis la obra sigue siendo la misma.

Los actores, pero en síntesis la obra sigue siendo la misma. 


He empezado al revés el artículo de esta semana, con una sentencia que parece más bien de cierre que de apertura del mismo. Porque me topé con “El mensaje del Señor Decano” a los profesores y estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia, cuando Lázaro Tobón Tobón (mi tío abuelo) fue su decano. Texto escrito hace 72 años (1941) en la revista Estudios de Derecho del Alma Máter.


Lo escrito allí por Lázaro Tobón Tobón, no ha perdido vigencia. Él hace un llamado de atención categórico: 


 “…Los que hace muchos años asistimos a estas aulas en condiciones de estudiantes podemos comparar mejor aquellos tiempos con el presente, y reconocemos que hay en la actualidad más facilidades para el estudio. Si antes salieron de nuestro instituto profesionales que le dan esplendor, no existe otro motivo para que hoy no suceda la mismo…”


Este párrafo cabe perfectamente en el entorno actual. Las condiciones para los estudiantes son mejores. Mis amigos lectores “mayorcitos” pueden hacer una regresión en el tiempo y recordarse como estudiantes, con las condiciones de aquel entonces en las que no había la internet, algunos no les tocó ni siquiera la fotocopiadora, las posibilidades de escudriñar en la literatura mundial acerca de los temas de clase no eran amplias, solo pocos libros en los anaqueles de la biblioteca. Largas horas del día y de la noche, de varios días de la semana el estudiante debía estar como un ratón de biblioteca para tratar de dar respuesta a los interrogantes de los docentes.


Hoy en día con toda la tecnología virtual, el acceso a las bases de datos especializadas que le permiten al estudiante acceder en cuestión de segundos a escritos técnicos actualizados, facilitan el acceso al conocimiento. Herramientas tecnológicas que son desaprovechadas por los estudiantes, porque se limitan a simples consultas en las famosas “wikis” o porque creen con “googlear” algún término en la web, con la primera respuesta basta y se quedan, muchos de ellos con las primeras de cambio sin hacer comparaciones de posturas entre diferentes autores y se limitan simplemente a realizar un “copy – paste”. Por cierto me enteré que un profesor de una maestría tuvo que anular un trabajo de un grupo de maestreandos por utilizar esta práctica. ¡Qué horror!


Los estudiantes de hoy en día tiene todas las facilidades para ser lumbreras, pero en el ambiente hay un cierto vaho enrarecido (¿será acaso la calidad de la educación en los niveles precedentes?) que les limita a brillar por luz propia y son más bien pocos las lumbreras y muchos hacen parte del montón, cuando tienen todas las condiciones para que muchos brillen y pocos estén en la oscuridad del conocimiento.


Prosigue otra máxima de Lázaro Tobón Tobón: “A los profesores de atrás los miramos con una veneración muy merecida”. ¿Cuál es el estatus de un profesor en nuestra sociedad hoy en día?, ¿Tendrá el mismo reconocimiento y respeto de aquel entonces?  Ese bajo reconocimiento también incide en la autoestima del profesorado y por ende en las motivaciones para la cátedra. Solo aquellos que ven en la docencia un apostolado y no un escampadero logran impactar en sus educandos.