Columnistas

Los osos faraónicos
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
26 de Junio de 2013


Se parte de la definición de: “Hacer el oso”, que es: “Exponerse a la burla o lástima haciendo diciendo tonterías”.

Se parte de la definición de: “Hacer el oso”, que es: “Exponerse a la burla o lástima haciendo diciendo tonterías”. Asimismo se le da el significado siguiente  a faraónico: “Que es muy grande e implica mucho esfuerzo o mucho dinero”.


 Habiendo hecho la claridad correspondiente al titular habría que preguntar si nuestros dirigentes no están incurriendo en los “osos faraónicos”.


A nivel nacional habría que recordar el nefasto descubrimiento de los “nuevos mejores amigos, siguiendo con los desastres diplomáticos como la sentencia de La Haya y para no alargar demasiado la lista, el proceso de “conversaciones” en la Habana.


Con la búsqueda de la tan anhelada Paz, habría que aceptar el dicho de nuestras matronas cuando afirman que “Nos están metiendo  el dedo a la boca”.


El izquierdismo internacional por no llamarlo comunismo trasnochado o “mamertismo” ,se ha infiltrado en muchas instituciones. Bastaría leer a uno de sus más connotados exponentes, el representante I. Cepeda quien recientemente escribió bajo el titular: “Aunque polémicas, es mejor oír propuestas de Farc que balas”. El solo titular implica una amenaza o chantaje. Pero en dicho escrito hay perlas como las siguientes: Se refiere al “ejercicio de la Habana” como parte de la transición de “democracia formal a una democracia en la práctica y la realidad, en la que las FARC puedan participar en política con plenas garantías”. Diría Marañas: “El diablo haciendo hostias”. Son bien conocidas las plenas garantías con que gozan en Corea del Norte, Cuba y aún en Venezuela y Ecuador.


Pero hay más “osos faraónicos”.  Refiriéndose a las conversaciones dice: “Discutir propuestas en un ambiente democrático es alentador.” Se refiere entonces al aire democrático que se respira en Cuba. ¡Que desfachatez! Al referirse a la Farc finaliza diciendo: “Las Farc son parte de la realidad y del contexto político del País. Siempre son protagonistas. La mayoría de las veces por sus acciones armadas.” Este “oso” monumental invita a la reflexión. Resulta entonces que hay que aceptar que Pablo Escobar también era un “protagonista” y que quizás lo que ocurrió fue que los gobiernos de la época no se avinieron a adelantar conversaciones con él, en un ambiente neutral y ajeno al narcotráfico como el de Afganistán. ¡Que falla!


Es claro que existen muchas clases de “osos”, y no siempre se trataría de la política o la diplomacia. En el campo del desarrollo de la infraestructura física, se tienen unos “osos” aunque algunos de ellos no puedan calificarse como faraónicos como, es el caso de las pirámides de la Avenida Oriental, a pesar de que se trate de pirámides. Además suele suceder que a algunos gobernantes les da por emprender algunas de las mal llamadas “megaobras” para perpetuarse en la Historia. Serían los casos del Puente en la glorieta de  Peldar en Envigado, el de la 4 sur y el futuro de la Madre Laura. También se tienen localmente “Osos faraónicos” en la doble calzada a las Palmas y no podrían faltar los desastres del Metroplus.