Columnistas

El Mambo y la danza de los millones
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
13 de Junio de 2013


Bajo el pretexto de los 50 años de funcionamiento, el senador del Partido de la U, Juan Lozano, radicó en octubre del año pasado el proyecto de ley para aunarse a las bodas de oro del Mambo –Museo de Arte Moderno de Bogotá-

Bajo el pretexto de los 50 años de funcionamiento, el senador del Partido de la U, Juan Lozano, radicó en octubre del año pasado el proyecto de ley para aunarse a las bodas de oro del Mambo –Museo de Arte Moderno de Bogotá-, entidad privada, mediante la cual y con recursos de todos los colombianos se le harían aportes hasta por $40.000 millones, que sí bien es cierto a través de su ejecutorias contribuye a la cultura capitalina, no tiene proyección nacional. 


En una país con limitaciones de recursos, en donde hay marcada desigualdad en las regiones por una baja intervención del Estado seguir destinando recursos sin la debida priorización para la satisfacción de las necesidades básicas insatisfechas –NBI- es un exabrupto y es un aporte a la inequidad, al  cultivo de odios y violencia.


El Dane ha establecido los indicadores simples para medirlas, teniendo en cuenta las viviendas inadecuadas, viviendas con hacinamiento crítico, viviendas con servicios inadecuados, viviendas con alta dependencia económica y viviendas con niños desescolarizados.


El 71.88% de los departamentos  colombianos están por encima del índice nacional en relación con  NBI (27.78%), siendo el Chocó con el 79.19%. Solo el 28.12% de los departamento del país están por debajo del guarismo nacional, siendo el Valle del Cauca, con el mejor indicador (15.68%), sin querer decir esto que esté bien. 


En el tema de la pobreza, según el informe del Dane a 2011, el país tiene el 34.1% de su población pobre. Con una gran brecha (15.8 puntos) entre las cabeceras municipales y las zonas rurales. En pobreza extrema está el 10.6% de nuestros compatriotas.


Otra forma de medir la pobreza es con base en el Índice de Pobreza Multidimensional-IPM-, el cuál mide cinco aspectos: condiciones educativas, condiciones de la niñez y juventud, trabajo, salud, servicios públicos y condiciones de la vivienda. Con base en esta metodología, en el país el 29.4% es pobre. La región más pobre del país es la Atlántica con el 41,8%, sigue la Orinoquía y Amazonía (35.6%), la Pacífica (32.0%), Central (30.7%), Oriental (29.2%), Antioquia (25.7%), San Andrés (19.2%) y Bogotá (11.9%).


Con esos $40 millones, se podrían construir 2000 viviendas tipo VIS prefabricadas, dotar a la justicia de elementos de trabajo, muchos de los funcionarios que administran justicia en el país de su propio peculio deben adquirir mes a mes la dotación de su despacho, o ampliar los cupos para que lo médicos puedan realizar en las regiones apartadas del país su año rural. 


En fin son tantas las necesidades y urgencias del país que solo causa dolor escuchar que desde la “rolocracia” bogotana se sigue marginando a los más pobres de Colombia para que tengan una vida digna.