Fútbol en el Mundo

La Copa Confederaciones sumerge a Brasilia en un inusual ambiente de fútbol
Autor: Redacción EL MUNDO
12 de Junio de 2013


La capital política Brasilia que será la sede del juego Brasil – Japón que inaugurará la Copa Confederaciones, se sumergió en un inusual ambiente de fútbol.


EFE


Brasilia, una ciudad inaugurada en 1960 como nueva capital del país, se sumergió hoy en un inusual ambiente de fútbol con la llegada de las selecciones de Brasil y Japón, que el sábado inaugurarán la Copa Confederaciones.


La ciudad surgida de los tableros de los arquitectos Lucio Costa y Óscar Niemeyer le dio una fría recepción a ambas selecciones, incluso a la brasileña y a su estrella Neymar, que suele desatar pasiones por donde pasa, aunque hoy no fue así en la capital política de su país.


Los japoneses fueron directamente desde el aeropuerto hacia su hotel, donde les recibieron unos pocos nipones residentes en Brasilia que, muy serios y silenciosos, extendieron carteles de bienvenida con frases escritas en su idioma, en inglés y en portugués, en las que se leía "Fuerza Samurai Blue", como se conoce a su selección.


Aunque desembarcaron procedentes de Doha, los japoneses no tendrán mucho tiempo para descansar, pues su entrenador, el italiano Alberto Zaccheroni, ha programado su primer entrenamiento para esta misma tarde.


La selección brasileña, por su parte, llegó desde la ciudad de Goiania, a unos 200 kilómetros, y optó por recluirse, a la espera de constatar mañana el estado del césped del estadio Nacional Mané Garrincha, donde el sábado se enfrentará a Japón.


Frente al hotel en que se hospedan en Brasilia también se reunió un pequeño grupo de aficionados, más bulliciosos que los japoneses pero que ni pudo ver a los jugadores, escondidos atrás de los vidrios oscuros del autobús que los trasladó desde el aeropuerto.


Asimismo, cumpliendo determinaciones de la Fifa, se instalaron unas 600 placas de señalización escritas en portugués e inglés que, en su mayoría, indican la dirección del estadio y han generado más de una polémica y muchas risas.


Varias de esas placas tienen serios errores de ortografía o de traducción que han desatado múltiples bromas o quejas en las redes sociales, sobre todo por parte de quienes protestan por la cuantiosa inversión pública en la organización de la Copa Confederaciones.


Las autoridades locales tenían enormes expectativas en cuanto a la atracción de turistas que generaría el único partido de la Copa Confederaciones que se celebrará en la capital.


Sin embargo, según el último balance de la Fifa, de las más de 69 mil entradas que se han vendido hasta hoy para el partido Brasil-Japón, solo 347 fueron adquiridas en el exterior y alrededor de 15 mil fueron compradas por personas de otras ciudades del país.