Nacional

El presidente Juan Manuel Santos finalizó su gira por Israel y Palestina
12 de Junio de 2013


El presidente Juan Manuel Santos aprovechó su visita a Oriente Medio para poner énfasis en el estancado proceso de paz de esa zona y acercarse a los escenarios santos de Jerusalén en compañía de su familia.


EFE


El presidente, Juan Manuel Santos puso fin hoy a su visita de tres días a Israel y Palestina, en la que ofreció el caso colombiano como ejemplo de que la vía negociadora es posible para resolver un conflicto histórico como el de Oriente Medio.


"No hay un momento ideal, pero hay un buen momento, y los liderazgos se ejercen cuando uno toma riesgos y se echa al agua. Yo creo, sinceramente, que este es el momento para que se echen los dos al agua", dijo el presidente durante su visita al instar a ambas partes a iniciar negociaciones de paz como él hizo con las Farc.


En su primer viaje a la zona como presidente, Santos puso un especial énfasis en los asuntos económicos, pero en sus encuentros con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abás, abordó también el estancado proceso de paz en la región.


Y dijo que lo hizo no como "mediador" sino como "amigo", sin pretensiones de querer dar lecciones a nadie.


"No soy ningún mediador, no soy ningún facilitador, simplemente tengo la confianza y la amistad con los dos para poderles expresar una opinión fructífera, positiva, que yo creo que puede contribuir", aseguró.


Santos, que llegó el domingo a la zona en el marco de una gira internacional, dedicó la mayor parte de su visita a Israel, y el martes visitó por unas horas la Autoridad Nacional Palestina, ANP, para entrevistarse con Abás en Ramala.


Sin rueda de prensa al final del encuentro, como suele ser habitual, la Presidencia palestina informó que Abás le puso al tanto de los esfuerzos del secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, para reactivar las negociaciones.


No mencionaron nada sobre si había surgido en el encuentro el espinoso asunto del reconocimiento de Palestina como estado, que Abás le solicitó en octubre del año pasado en un viaje a Bogotá y también en mayo por boca de su ministro de Exteriores, Riad El Malki.


Hablaron de las "relaciones bilaterales entre los dos gobiernos" y "de las formas de desarrollar las relaciones de amistad entre los dos pueblos", dijeron las fuentes a Efe.


Colombia y Panamá fueron los dos únicos países de América Latina que no votaron a favor del reconocimiento en la Asamblea General de la ONU en noviembre, un gesto que Netanyahu no olvidó agradecerle.


"Usted rehusó sumarse a la mayoría automática anti-israelí en Naciones Unidas", afirmó el primer ministro en una rueda de prensa en la que ambos transmitieron con su lenguaje corporal la confianza típica de dos aliados.


Y también la comodidad de quienes comparten una trayectoria personal y profesional muy parecida: casi la misma edad, estudios en Estados Unidos, breves incursiones en el mundo empresarial, pertenecen a familias conocidas en sus respectivos países, y llegaron a la política casi a la misma edad.


Netanyahu hasta se permitió bromear públicamente sobre las negociaciones de paz con las Farc: "Me suena familiar", dijo al oír de Santos que "estamos ahora en un proceso de paz, avanzando, y si hay buena voluntad en la otra parte espero que podamos cerrar un acuerdo".


Acompañado por su familia, Santos tuvo algunas ventanas en su agenda para visitar los lugares santos en la ciudad vieja de Jerusalén, y más allá de sus encuentros del lunes con Peres, se volcó sobre los asuntos económicos.


Fruto de la visita fue el anuncio conjunto de finalización de negociaciones para un acuerdo de libre comercio con el que los dos países esperan relanzar su balanza comercial de 680 millones de dólares.


Favorable a Colombia en un 78%, Santos aseguró que "hay áreas en las que podemos trabajar juntos".