Mundo deportivo

Luxury stadiums, amidst controversies
Estadios de lujo, entre polémicas
12 de Junio de 2013


La presidente brasileña Dilma Rousseff manifestó que le impresionó “la belleza y la modernidad” de los seis estadios, la mitad de ellos nuevos y la otra mitad sometidos a reformas integrales.


Foto: EFE 

Otros estadios como el Arena del Gremio en la ciudad de Porto Alegre (foto) y el Sao Paulo quedaron por fuera de la Copa Confederaciones por no tener las construcciones a tiempo.

EFE


Brasil organiza la Copa Confederaciones en seis grandes ciudades, distantes, muy diferentes entre sí y que ahora tienen en común seis estadios de lujo, cuya construcción exigió elevadas inversiones y estuvo llena de polémicas.


Brasilia es la sede de la inauguración, Río de Janeiro recibirá la final y otros dos partidos, mientras que Fortaleza (capital del estado de Ceará), Recife (Pernambuco), Salvador (Bahía) y Belo Horizonte (Minas Gerais) disfrutarán de tres juegos cada una.


Con excepción de Fortaleza y Belo Horizonte, únicas sedes que cumplieron los plazos estipulados por la Fifa, la construcción causó una oleada de polémicas, por los atrasos y aumentos presupuestarios.


En Río, el resultado fue la transformación del Maracaná, estadio leyenda construido para el Mundial de 1950, un recinto cinco estrellas, con todo el confort, un aspecto espectacular y numerosos elementos “verdes”, para reciclar agua y ahorrar electricidad.


La remodelación, que ha reducido su aforo a 76.804 localidades, desagradó a los melancólicos, que lamentan que se hayan mantenido muy pocos rasgos del diseño original. Los críticos también reprochan el alto costo de la obra, que ha ido aumentando paulatinamente hasta rondar los 600 millones de dólares, cifra a la que también se acerca el Estadio Nacional de Brasilia, que recibirá el partido inaugural.


El Nacional es una edificación de dimensión descomunal, con un aforo de 70.064 espectadores y un graderío muy vertical, cercano al campo, que hará de él una olla a presión.


Las 288 columnas de su fachada monumental le confieren un aspecto de “coliseo romano moderno”, en palabras del secretario General de la Fifa, Jérôme Valcke, y le permiten encajar a la perfección en el paisaje arquitectónico de Brasilia.


Con un presupuesto mucho más modesto, cerca de 245 millones de dólares, se remodeló el estadio más barato, el Castelão de la ciudad de Fortaleza, que mantuvo intacta cerca del 75 por ciento de la estructura original, que databa de 1973. 


El Castelão, con capacidad para 64.846 personas, recibirá una de las semifinales, mientras que la otra tendrá lugar en el Mineirão, coliseo de la ciudad de Belo Horizonte, inaugurado en 1965 y considerado como uno de los templos del fútbol de Brasil, ahora con 62.547 asientos.


Los estadios más pequeños son el Fonte Nova de Salvador, con 48.747 localidades, y el Arena Pernambuco de Recife, que puede albergar un público de 44.248 espectadores.


El Fonte Nova, a pesar de ser totalmente nuevo, conservó el mismo concepto arquitectónico del antiguo estadio homónimo, con forma de herradura y sin gradas detrás de una de las porterías, para permitir que se divise desde el campo de juego la laguna Dique do Tororó.


El Arena Pernambuco, también nuevo, resalta por su vistosa membrana de fibra de vidrio (etileno tetrafluoroetileno), similar a la del Allianz Arena de Múnich, que permite cambiar la iluminación de la fachada dependiendo del partido que se juegue.



Brasil prevé un gran movimiento turístico

EFE. Con una inversión cercana a los 16,5 billones de dólares en infraestructura, Brasil se prepara para recibir a 600.000 turistas internacionales y a 3 millones nacionales, durante la Copa Confederaciones y el Mundial de 2014.


“Ese dinero generará un impacto total de 91,5 billones de dólares en el Producto Interno Bruto hasta el año 2019, incluyendo la recaudación adicional de 8,4 billones en tributos, lo que permitirá la creación de 330.000 empleos permanentes y 380.000 temporales” aseguró el embajador de ese país en Colombia, Antonio Lisboa Mena Gonçalves.


El representante del Gobierno brasileño dijo además que está en marcha la ejecución de 5,1 billones de dólares en sectores como turismo, seguridad, salud, defensa, energía y promoción.


En el tema de telecomunicaciones las inversiones calculadas son de 100 millones de dólares.


En seguridad pública el Ministerio de Justicia destinó 585 millones de dólares para la adquisición de equipos y la construcción y reforma de centros integrados, regionales y nacionales de comando y control.