Columnistas

Mínimo urbanístico para La Ceja
Autor: José Alvear Sanin
12 de Junio de 2013


En La Ceja están activadas las alarmas. En el parque principal, antes circuida de casas de dos pisos con balcones longitudinales, como en la generalidad de los pueblos de Antioquia, ya solo quedan doce de ellas.

En La Ceja están activadas las alarmas. En el parque principal, antes circuida de casas de dos pisos con balcones longitudinales, como en la generalidad de los pueblos de Antioquia, ya solo quedan doce de ellas. El costado norte está perdido totalmente; en el oriental solo se salvan la primitiva iglesia y la casa consistorial; en los lados occidental y sur quedan las doce casas que recuerdan el bello pasado de ese parque. 


De no primar el buen sentido en la alcaldía, pronto desaparecerá una de las del costado sur, porque se ha solicitado permiso para levantar allí un edificio de cinco pisos, construcción que desfiguraría irremediablemente la armonía de la plaza, haciendo imposible todo esfuerzo de recuperación. Además, existe una disposición vigente, del Concejo de 1978, que prohíbe modificar las fachadas del parque y las cuadras aledañas.


Vale la pena entonces, repasar los puntos mínimos que deben regir el urbanismo en La Ceja, válidos también para más de un municipio antioqueño.


1. El primer esfuerzo debe hacerse en la plaza principal. Ante la imposibilidad de demoler docenas de construcciones, el Concejo debe establecer estímulos para dar un tratamiento cosmético y armónico a las fachadas actuales, con el propósito de recuperar el conjunto. Las fachadas actuales pueden sustituirse con unas nuevas de segundos pisos con balcones, acordes con la arquitectura tradicional, conservando el interior de los edificios. Esto no sería tarea difícil si la oficina local de Planeación ambienta un proyecto sensible y sensato que dote a La Ceja de un parque principal digno. Estoy seguro de la colaboración de los propietarios de tan valiosos edificios.


Nada cuesta asear el parque y darle la jardinería que merecen sus bellos árboles. 


Hacen falta la grama y las flores. Actualmente lo que hay es un feo arenal que se convierte en pantano cuando llueve. Aunque la incuria es un problema en casi todos nuestros pueblos, no deja de cuestionar por igual a alcaldes y concejales.


2. La Ceja se distingue por su trazado regular, con manzanas rectangulares, calles rectas y terrenos planos. Esta circunstancia se presta para soluciones fáciles y económicas. Si en este municipio se determina que todas las vías sean unidireccionales, no solo se logra mejorar la seguridad vial, sino que también se podría ordenar lo referente a los andenes. 


Las aceras son estrechísimas, no tienen una altura uniforme y en ellas abundan quicios y huecos. Por eso los transeúntes andan por la calzada, esquivando incontables bicicletas, motos, autos y camiones. En casi todas las calles parquean los vehículos muy separados de los muy elevados y peligrosos bordillos, lo que agudiza el problema.


Es urgente, entonces, ampliar las aceras, lo que puede hacerse en calles de sentido único, si La Ceja aspira a mejorar notoriamente.


3. Se me dirá que el municipio no dispone de dinero para el conveniente y necesario plan de aceras. Respondo con un ejemplo: Cuando Ignacio Vélez Escobar llegó a la alcaldía de Medellín, el centro de la ciudad no ofrecía mejores aceras que las que hay hoy en La Ceja. El doctor Vélez decidió arreglar todos los andenes del centro por Valorización. Ese programa, que genera empleo, no era faraónico ni ruinoso para los propietarios. En La Ceja, los cinco o seis metros lineales de acera por cada casa se pueden financiar por la oficina de Valorización, digamos a 24 meses, sin causar problema a los propietarios. 


4. No conviene prohibir demagógicamente nuevas urbanizaciones en unidad cerrada, si La Ceja aspira a seguir atrayendo construcción de la mejor calidad. Las urbanizaciones de ese tipo son atractivas para aquellos que cansados del bullicio, la congestión y la contaminación de Medellín aspiran a una mejor calidad de vida. Si La Ceja prohíbe este tipo de barrios, los urbanizadores se irán a otros municipios, privando a este de empleo y de mayores ingresos por impuesto predial.


5. Por su clima privilegiado, La Ceja está en mora de emprender un correcto plan general de arborización y buena jardinería para sus zonas verdes. Ya tiene algunos parques lineales que son ejemplo para otros municipios de Antioquia.


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 No sobra señalar que actualmente Medellín requiere un nuevo plan integral de aceras y vías unidireccionales en el centro urbano.