Columnistas

Negociaciones pre-Proceso de Paz (y 2)
Autor: Alejandro Garcia Gomez
6 de Junio de 2013


Hoy, de todos es conocido, que se llevan unas negociaciones tendientes a llegar a un proceso de paz con la guerrilla de las Farc, la misma que nació de esa paz rapaz y violenta del Frente Nacional

Hoy, de todos es conocido, que se llevan unas negociaciones tendientes a llegar a un proceso de paz con la guerrilla de las Farc, la misma que nació de esa paz rapaz y violenta del Frente Nacional; pacto que trató de aniquilar la supervivencia del descontento desde la raíz, siguiendo las recomendaciones que el General norteamericano Yarbourgh le hizo a su gobierno, después de su visita de 1962, en un dossier paralelo y secreto, diferente del que presentó públicamente. El pusilánime y dipsómano Presidente Valencia (1962-1966) –el mismo que gritó “viva España” en un homenaje a De Gaulle, se dice que ebrio- fue el encargado de ordenar lo que planeó y ejecutó su minGuerra, Gr. Alberto Ruiz Novoa, veterano de Corea, quien llevaba el mando en estos asuntos. También entonces, como hoy, hubo quienes estaban convencidos de que el poder de las armas era suficiente para aniquilar a los supérstites 46 guerrilleros que luego se proclamaron como Farc y más tarde como Farc-EP, cuando pasaron de la defensa al ataque. Entonces, como hoy, pocos se preocuparon de señalar que un mero plan de aniquilamiento era incompleto. Al igual que hoy, fueron muchos quienes pensaron que con eliminar “a los malos” se erradicaba el mal. Esos 46 guerrilleros sobrevivientes de Marquetalia, se reprodujeron en el caldo de cultivo de nuestras inequidades y corrupción y llegaron a ser lo que hoy son las Farc-EP, con toda la degradación que también las carcome; carcoma que fueron acumulando con el paso de los años y de la riqueza del narcotráfico y los secuestros en estos más de cincuenta años, degeneración que alcanzó a señalar y predecir Arturo Alape a Tirofijo y Jacobo Arenas (A. Alape: “Tirofijo: los sueños y las montañas”, Ed. Planeta, 1994).


Muchos de quienes no votamos por el actual presidente Santos, creímos que su alusión a la paz en su posesión eran florilegios de discurso, música para alegrar nuestros oídos. Llegamos a conocer el gran secreto del inicio de estas negociaciones cuando el ex presidente Uribe lo proclamó a los millones de vientos de sus twitseguidores, así como lo hizo hace poco con las coordenadas militares. El fin patriótico que llevaba al ex presidente Uribe a divulgar esto, así como el resto de secretos y actuaciones que nos ha dado a conocer, entre los que nos ha dado a conocer, era evidente, y por eso lo creí. 


Con sorpresa se observa actualmente que quienes estuvieron de acuerdo con la absoluta confidencialidad en los anteriores procesos –o sus descendientes políticos o familiares- son los mismos que hoy exigen que los hechos de la Habana se difundan paso a paso hasta el detalle. 


Pienso que si esta negociación nos llevara a un proceso de paz -como lo esperamos, no sé si me equivoque al decir, todos- debe ser el inicio de una paz a largo plazo, quizá una verdadera paz, aunque también debemos tener en cuenta que ésta no nos llegará a la siguiente semana de la firma del acuerdo o del día del referendo. Es mejor que pensemos que lo que se nos avecina, si tenemos la fortuna de culminar esta negociación con miras al proceso, debemos convertirla en un eslabón sólido para llegar a la verdadera paz. Hemos tenido muchas frustraciones, las mismas que nos deberían haber obligado a aprender. ¿Aprendimos?


Nota.- Mi artículo en dos entregas “Al Sr. Alcalde, respetuosamente” (EL MUNDO, 27 de abril y mayo 4 de 2013), en donde le presentaba una serie de quejas y solicitudes, todas respetuosas, al parecer no sirvió para nada. Todo lo señalado allí sigue igual, Sr. Alcalde. Respetuosamente, ¿de quién podría ser la responsabilidad? Hay un punto adicional que me señalaron algunos lectores y que no se expuso en el artículo de antes: ¿Pretende Medellín ser sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud con los expendios de drogas –en plural- que, me dicen ellos, existen en los alrededores de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot y hasta dentro de ella? 30.V.13