Columnistas

El Chocó y su crisis
Autor: José E. Mosquera
5 de Junio de 2013


El Chocó vive una preocupante crisis institucional desde el 2010, cuando la Corte Suprema de Justicia condenó a 18 meses de prisión al entonces gobernador, Patrocinio Sánchez Montes de Oca por el delito de peculado culposo

El Chocó vive una preocupante crisis institucional desde el 2010, cuando la Corte Suprema de Justicia condenó a 18 meses de prisión al entonces gobernador, Patrocinio Sánchez Montes de Oca por el delito de peculado culposo y luego la Fiscalía lo encarceló por otros delitos, solo gobernó dos años, en medio de una batalla jurídica sobre su legitimidad. 


De allí en adelante este departamento ha estado inmerso en una galopante inestabilidad política por la disputa que se desató por la designación de un nuevo gobernador entre el Clan Sánchez y el uribismo. En efecto, el uribismo logró poner dos fichas durante diez meses: Pascual Agudelo y Antonio Gómez Rodríguez, pero el Clan Sánchez retornó el poder cuando el gobierno de Santos, designó a Malcon Alí Córdoba para que terminará el período del exgobernador Sánchez.


En las elecciones regionales del 2011 se pensó que se acabaría la interinidad en la silla de la gobernación chocoana, pero no fue así, comenzó otro capítulo con la elección de Luis Gilberto Murillo Urrutia como gobernador. Murillo pese a que había sido condenado en 1997 por el delito de peculado por destinación diferente y que sobre él recaía una inhabilidad, se presentó a los comicios con el argumento que el delito había desaparecido con la reforma del Código Penal.


Ganó y se desató otra crisis política que ha tenido en vilo a los chocoanos. Su posesión fue un calvario, su elección fue demandada y como consecuencia el Consejo de Estado, el 12 de octubre del año pasado lo suspendió del cargo, mientras resuelve en los próximos días su elección.  


El gobernador Murillo no fue condenado por apropiarse esos recursos, sino por darles una destinación contraria a la ley. En su período van dos gobernadores encargados: Oscar Gamboa Zúñiga y el actual Hugo Arley Tovar.


Murillo ha ocupado dos veces la gobernación de su departamento por elección, su primera elección fue anulada por irregularidades electorales y ahora está a las puertas de correr la misma suerte. De hecho que estas interinidades han generado una ingobernabilidad que tienen consecuencias funestas en un departamento donde todo está por hacer


Ahora la crisis política del Chocó va más allá.  En el período legislativo pasado se quedo sin representación en el Congreso de la República. Sus dos parlamentarios, Edgar Eulises Torres Murillo y Odín Sánchez Montes de Oca, hermano del exgobernador Patrocinio, fueron condenados por sus vínculos con la parapolítica. Este período Carlos Escobar Córdoba, quién fue electo Representante a la Cámara por el Partido Liberal corrió la misma suerte y esta tras las rejas. 


La otra curul que ocupa José Bernardo Flórez, electo por el Partido de la U, también pende de un hilo por otros líos y Astrid Sánchez Montes de Oca, quién entro al Senado tras la destitución y anulación de la elección del exsenador Eduardo Merlano, también afronta varias demandas, ella y Flórez son dos figuras intrascendentes en el Congreso, sus registros de participaciones en comisiones y en plenarias son pobres.


La crisis de liderazgo en el Chocó es de tal magnitud que de los más de 20 aspirantes a una curul en el Congreso en las elecciones que se avecinan, solos tres aspirantes de salir electos, seguramente que tendrán un buen desempeño: la exdiputada Melania Valois Lozano, el ex gobernador Franklin Mosquera Montoya y el médico Carlos Palacios. Indudablemente que la exdiputada Valois es la figura que más relevancia podría tener por su formación académica, su trayectoria profesional, su visión de los problemas del país y por la independencia que ha tenido frente a los poderes regionales. Ella tiene la formación y el liderazgo para cambiar el lastre de la orfandad de representatividad que tiene el Chocó.