Columnistas

¿Qué hacer con UNE?
Autor: Iván Guzmán López
4 de Junio de 2013


Con frecuencia, a mi buzón llegan solicitudes de la comunidad pidiendo que escriba sobre tal o cual tema, en su mayoría, clamando por la denuncia de abusos, laxitudes o ineficiencias, ante la incapacidad de los organismos encargados de su prestación

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Con frecuencia, a mi buzón llegan solicitudes de la comunidad pidiendo que escriba sobre tal o cual tema, en su mayoría, clamando por la denuncia de abusos, laxitudes o ineficiencias, ante la incapacidad de los organismos encargados de su prestación y la ineptitud de los responsables de su control. Y son múltiples los temas: la contaminación ambiental, auditiva y visual ya insoportable en Medellín, el caos vehicular, el pandemónium del Centro, los parqueaderos sin Dios ni ley que particulares montan en calles, avenida y barrios; los abusos del tránsito, los despropósitos en las tarifas de servicios públicos, el cobro desmedido del impuesto predial, las bellaquerías de las EPS, y los abusos de UNE, entre otros.


Ofrezco disculpas a mis lectores, pues hoy no tengo más remedio que referirme a éste último, a UNE, en lo personal. El mal servicio de UNE EPM Comunicaciones, está llegando a extremos de ineficiencia y a límites insoportables. Personalmente he hecho más de 12 llamadas telefónicas durante distintos días, solicitando la cancelación de un paquete de televisión y de internet, por la sencilla razón que cambié de residencia, y ha sido absolutamente imposible. El juego empieza cuando llamas al 4444141: te piden que ingreses el “código familiar”,  “porque queremos ofrecerte una mejor atención”. Luego te advierten que “esta llamada será grabada y eventualmente monitoreada para ofrecerte un mejor servicio (advertencia vana porque los resultados no se ven; no se sabe quien la monitorea, cómo la aprovechan desde la perspectiva de mejorar procesos, y si realmente sirve para mejorar, pues, finalmente, el único  tangible que percibe el cliente, es el mal servicio y el incumplimiento a la promesa de venta que te hacen al suscribirte), luego de pedirte dirección, teléfono fijo y celular, te pasan a “uno de nuestros asesores” en la línea “amigo cuenta”, el mismo (asesor fantasma) que jamás te atiende, pues simple y llanamente entra en el juego un contestador automático que te repite incesante (hasta que tú aguantes, a la mejor manera de una sofisticada tortura de la edad media), una retahíla insoportable: “espera en la línea, en un momento  uno de nuestros asesores atenderá tu llamada”, seguida de una música monótona que dura 20 segundos, para luego repetirse el ciclo indefinidamente, hasta que te agotas al teléfono, en la espera y con la cantinela citada. Resultado final: no te prestan ningún servicio, te han agotado la paciencia, has perdido demasiado tiempo, y te quedas con la sensación de burla e impotencia taladrando todo tu ser. Cansado y ofuscado, llamas a la línea de quejas, y ¡oh, sorpresas! Te contestan los mismos funcionarios cutres de antes y te someten a la mista tortura anterior. En resumen: terminas agotado, maldiciente, con la factura en la mano y con el problema sin resolver. Mientras tanto, la orden sigue vigente y sin posibilidad de apelar: ¡pague! 


Mientras esto ocurre con el pobre usuario de la otrora “Medellín, la más educada”, la hoy “Un hogar para la vida”, y ahora “La más innovadora del mundo”, los señores concejales hacen caso omiso de las decenas de vice presidencias con salarios millonarios que tiene UNE, a más de la nómina paralela de asesores y otras extravagancias de su presidencia, denunciados ampliamente por este columnista y el concejal Bernardo Alejandro Guerra Hoyos.  Hoy resulta que UNE, en vez de mejorar sus servicios, ajustar la nómina de “asesores”, podar corbatas para lograr alivios financieros, respetar a los ciudadanos y ser viable desde el servicio, se debe fusionar con Millicom, un socio reconocido en el medio de las telecomunicaciones como no deseado. Algunos ¡se caen de para arriba!, como el señor Marc Eichmann Perret, contradiciendo a nuestro admirado Sir Isaac Newton, y contraviniendo las leyes de la física ya demostradas y en plena vigencia. 


Señores concejales: ¿así le juegan a la ciudad que los eligió? ¿Por qué no responden con decisión al malestar que soporta la ciudadanía, producto del pésimo servicio que presta UNE? ¿Por qué soportan el que UNE siga erosionando la credibilidad y “el buen servicio” de EPM? ¿Por qué desconocen que la premisa fundamental del Marketing, para que las empresas se mantengan vigentes en el mercado, sigue siendo la calidad? ¿Por qué siguen premiando al mal servicio y optando por “fortalecer” a UNE con fusiones de escaza reputación? 


Puntada final: “nada está  acordado hasta que todo esté acordado”. Este juego de palabras, que supone un acertijo y que no es más que la “combinación de las formas de lucha”, que pregonan los alzados en armas, deja  irresponsablemente  abiertas las bocas de los fusiles; es un acertijo infame que juega con los anhelos de paz de un pueblo que lleva a cuestas 50 años de guerra. A esta margarita, agréguele la “crisis” naciente con la llegada de Capriles a Bogotá, más con ánimo incendiario que otra cosa, y que demuestra  que el proceso está pegado con intereses personales, más que nacionales. Hay que hacerlo, y rápido, porque se necesita la reelección. Hay que hacerlo, y rápido, porque de lo se trata es de barrer al expresidente Uribe del mapa político. Pero también hay que hacerlo sin prisa, porque a la guerrilla le interesa el “show”, porque el negocio es tan bueno que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”.




Comentarios
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Luis
2014/01/06 07:42:08 pm
Une envia promociones, y cuando uno presiona el boton de activar el teclado, simultaneamente esta aceptando la promocion que le envian, ya me paso una vez. Cancele la promocion pero no me reintegran el dinero