Columnistas

Boeing lleva la delantera
Autor: Alberto Maya Restrepo
3 de Junio de 2013


En 2012 los dos mayores fabricantes de aviones comerciales, Airbus y Boeing, lograron cifras muy importantes en ventas, producción y entregas.

En 2012 los dos mayores fabricantes de aviones comerciales, Airbus y Boeing, lograron cifras muy importantes en ventas, producción y entregas. La información dada a conocer merece un análisis, pues el contexto de tal información es muy importante para comprender la situación real a ambos lados del Atlántico, en cuando a aviones comerciales mayores se refiere.


Airbus el año pasado contó, netas (pedidos menos cancelaciones), con 883 órdenes. A su vez, también netas, las que se pusieron por aviones Boeing fueron 1.203. Para uno y otro fabricante, estas son de las cifras más altas que han tenido. Ahora bien, discriminando por productos o modelos, en el caso de Airbus esos pedidos fueron por 739 aviones de la familia A320; 58 de los A330; 27 de los A350XWB y 9 del A380 (de dos pisos). Los de la familia A320 son los de pasillo único (cabina angosta) y los otros son de doble pasillo (cabina ancha). Por tanto, el 84 % de los pedidos netos estuvieron del lado de los de cabina angosta y el 16 % por los de doble pasillo.


Las órdenes netas a Boeing se distribuyeron así: 1.124 unidades de los aviones de la familia 737NG; 1 avión 747; 22 aviones 767; 68 unidades 777 y los pedidos por los 787 se vieron disminuidos en 12. De esta manera, el 8% de los pedidos lo fue por aviones de doble pasillo y el 92% por los de pasillo único.


En cuanto a entregas, Airbus muestra 588, así: 455 de la familia A320; 103 de los A330 y 30 del A380. Boeing registró 601 entregas, así: 415 de la familia 737NG; 31 aviones 747; 26 de los 767; 83 de los 777 y 46 unidades 787. Por tanto, se observa que el 31 % de los aviones entregados por Boeing lo fue de cabina ancha y el 69 % de pasillo único, en tanto que el 23% de los entregados por Airbus lo fue de doble pasillo y el 77% de cabina angosta.


Revisando los pedidos pendientes de entrega, Boeing tiene 4.373, de los cuales el 30 % serán de cabina ancha, y Airbus tiene 4.682, de los que el 78 % serán de cabina angosta. De ello se concluye que Boeing conserva la supremacía en la venta, fabricación y entrega de aviones mayores, los de doble pasillo, debiendo destacar: el 747-8 Intercontinental (para pasajeros) y el 747-8F (de carga); el 787 Dreamliner y el 777 modelo estrella en su segmento y que superó a su competidor A340 por mejores costos de operación y una absoluta preferencia del público, al punto que del A340, que ya no se produce, se entregaron en total 345 unidades, y del Boeing 777 se han despachado más de 1.000 y su libro de pedidos pendientes contaba con 365 al finalizar 2012.


En los dos años anteriores (2010 y 2011) Airbus había sobrepasado a Boeing en número de entregas totales, pero 2012 le devolvió a Boeing el primer puesto que ha ostentado tradicionalmente frente a su competidor europeo que sigue enfrentado la fortaleza del euro, esto es, los problemas derivados de la competitividad cambiaria.


Airbus trabaja en el desarrollo, producción y certificación del A350-XWB, fabricado en cierto porcentaje con fibra de carbón, y que ha de venir a competir con el Boeing 777 en cuanto a tamaño y alcance, ocupando así el vacío dejado por su A340. No es, entonces, de sorprender que Airbus haya estado tan pendiente de los desarrollos de la operación comercial del 787, pues se trata de modelos nuevos y novedosos, así que cualquier desliz del producto de Boeing querría ser aprovechado para promover el A350, cuyo proceso de desarrollo tampoco ha estado ajeno a inconvenientes, demoras y sobrecostos. Es una batalla comercial la que se libra en el terreno de los aviones 787 y A350 y por ello los cuidados y atención dedicados por parte de cada uno de los fabricantes garantizarán el éxito durante la vida útil de sus diferentes modelos.


PS.- Sobre el llamado acuerdo en el primer punto (el agro) de la agenda en La Habana faltan muchos detalles por conocerse. Ojalá que ese capítulo sí haya quedado finiquitado y no se trate de estrategia reeleccionista de Santos.